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ENTREVISTA CON MARIO CAPARRA

“Morir no es para cualquiera”: el alma se desnuda en clave de humor

El escritor acaba de publicar un nuevo libro. “Es el más personal de todos los que publiqué hasta el momento”, cuenta.

Paulo Ferreyra
Por: Paulo Ferreyra

Detrás de la barba que cubre gran parte de su rostro se le adivina una mueca feliz, sonríe también con los ojos y llevando las cejas muy arriba. Tras algunos intercambios por Whats- App, llamadas y correos fuimos construyendo esta entrevista.

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“Este es el libro más personal, más íntimo de todos los que publiqué hasta el momento”, cuenta en esta entrevista Mario Caparra.

Su libro es mordaz, cargado de humor, ironía, crítica, puntos altos de lirismo poético. Como buen amante de los perros aquí nos regaló también imágenes de esas pulsiones que gobiernan su vida.

 

- ¿Cuál fue el motor o el primer impulso para publicar este poemario?

-Este libro tiene un largo camino, hay textos que me acompañan desde hace más de una década y otros muy nuevos. Todos fueron conformando un solo cuerpo. La edición y la publicación estuvo cerca varias veces, pero por distintos motivos se pinchó.

El libro que hoy salió con Literatura Tropical respeta el espíritu del original pero a medida que pasó el tiempo muchos poemas se iban corrigiendo, se sumaban nuevos textos, y otros se descartaron para lograr un libro más depurado, más homogéneo. Son textos de un amplio abanico de épocas, emparentados temáticamente por la muerte, la soledad, la fragilidad, y por el tono informal, descontracturado.

 

- ¿El trabajo de cerrar y pulir cada texto cómo lo trabajaste?

-En general, los poemas tienen dos etapas. La primera eruptiva, caótica, que es donde surgen las ideas. Esta etapa puede ser colectiva, a veces las ideas surgen charlando con amigos o con otras escrituras. Después la etapa que para mí es la más importante de la creación: las sucesivas capas de corrección. Acá se define la pertenencia del texto a este poemario o a otro, si el texto debe esperar o, incluso, borrarlo del todo. Y esta etapa sí es individual, a solas con mi notebook.

 

— Hay un juego poético aquí que atraviesa el libro entre el Garca y la Musa, ¿eso venía de antes o cómo floreció en este libro?

-La idea era jugar con dos figuras contrastantes, para revisitar los temas clásicos desde otros lugares. Este libro es -en alguna medida- un intento de hacer poesía anti solemne con temas que son solemnes: el amor, la muerte, la soledad, el valor de la palabra poética, la posibilidad de una sobrevida, entre otras cosas.

Intenté que garcas y musas contrapunteen sobre estos temas, para disparar efectos de absurdo en el cruce de dos universos simbólicos tan distintos. El garca el personaje cotidiano, consumista, inmediatista, egoista, urbano, y las musas, inspiradora del arte, pero también capaces de crear y librar sus propias batallas, dialogando a la intemperie, en un mundo sin Olimpo y sobre todo: sin divinidad.

 

— El libro es mordaz, con humor, ironía, crítica, ¿Te planteaste el humor o es ya un estilo de lo que venis haciendo?

-Este es el libro más personal, más íntimo de todos los que publiqué hasta el momento. El humor tiene todo que ver conmigo, así vivo, respiro, converso, me sale por los poros. En otros libros estaba más solapado, escondido o directamente no estaba, acá está a la vista: se coquetea con la ironía, el absurdo, hasta alguna esquirla surrealista. Ojo, aquí quizás deberíamos inventar una palabra mejor, o aclarar que el humor en la poesía no tiene vínculo con el chiste y la risa. Este es un humor amargo, negrito, que juega con lo trágico, con dolores que de otra forma son inaguantables. 

 

— Vamos a contar que en la introducción hay un texto del escritor Van Bredan y en la contratapa de Julia Magistratti, ¿cómo se dió esa elección?

-Fueron lazos distintos. Con Orlando nos conocemos hace tiempo, el lee mis textos y mi regala devoluciones desde hace años. A Julia la conocí el año pasado cuando vino a Corrientes y Resistencia, fue una alegría enorme e inesperada lo que escribió sobre este libro.

 

— Estamos viviendo un año muy difícil aunque aquí estamos viviendo importante como es la publicación del libro, más allá de esto, ¿cómo lo estás viviendo esto tanto a nivel social como creativo? 

-En principio estoy, como todos, padeciendo el año. Pero no quiero quejarme: es un año en el que mucha gente que la está pasando de verdad muy mal. Yo tengo casa, trabajo, estoy con mi hija, me parece insensible quejarme de que no puedo salir a encontrarme con amigos o compartir un vino.

En cuando a lo creativo, eso siempre sigue adelante. Ahora estoy estudiando en una maestría de escritura en la Universidad de Salamanca. Estoy leyendo mucho, conociendo autores nuevos, procesando cosas. No estoy escribiendo tanto pero sí estudiando y leyendo mucho que es parte del proceso creativo.

 

— ¿Cómo fue tu encuentro con la editorial Literatura Tropical?

-En ese momento compartíamos espacio de trabajo con Alfredo Germignani en el Cecual. Charlábamos y le mostré lo que estaba haciendo. Al poco tiempo volvimos a encontrarnos. Seguimos charlando mientras me mostraba las condiciones para publicar con la editorial. En mi caso conocía los libros de Literatura Tropical y me parecía una editorial súper potable. Publicaban muchos autores emergentes, y ésa es una apuesta que tiene más relación con el corazón que con el mercado, porque con los autores emergentes uno no hace plata. Me gustaba también esta estética del libro objeto. 

Empezamos a trabajar y descubrí cosas muy valiosas de la editorial. Sin exagerar me parece que lo que están haciendo por los autores y las autoras chaqueñas debería estar haciendo el estado a escala mucho más grande. Literatura Tropical le ofrece a los autores la posibilidad de editar, con una tirada controlada en la calidad, con un contrato firmado. Nunca tuve una oferta o una noción de que una editorial de acá trabajara de esta forma. 

 

— Acaba de mencionar también algo importante, el libro objeto. Tu libro tiene una estética especial, ¿cómo trabajaste en tu caso en particular?

-Aquí con la editorial tuvimos un lindo diálogo de ida y vuelta. Yo ya tenía en mi cabeza una imagen final de cómo quería que fuera este libro. Yo ya había trabajado con Mario Quinteros y quería que él hiciera las ilustraciones y el diseño, y que Rocío Navarro hiciera la foto. Y Literatura Tropical me dio amplia libertad, y se trabajaron juntos los retoques para respetar la estética y el proyecto de la editorial. 

 

Mario //// Biografía

Mario Caparra (Resistencia, 1982). Escritor y docente. Incondicional de los perros y el buen vino. Lo avergüenza no ser un poeta más litoraleño. Lo alegra que su biografía esté llena de afectos.

Con Luis Argañarás y Tony Zalazar fundó el taller y editorial Ananga Ranga. También con Zalazar escribió Poemas de Tractores (2002) y Dios TV (2004). Con Mario Quinteros pergeñaron Último tango en parir (2006), poemario atravesado por el dibujo, y con amigos de Ñasaindy, Sobras Completas (2009).  

Compartió lecturas y espectáculos con Edgardo Cardozo, Coqui Ortiz, Lucho Guedes, Mauro Siri, Seba Ibarra, Arturo Carrera y Susana Szwarc. Fundación El Libro lo eligió para el 3er Festival Internacional Poesía, el CFI para la Antología Federal de Poesía y el Plan Provincial de Lectura para Voces del Chaco. Coautor de Arquitextos (Instituto de Cultura del Chaco, 2010).

En el Cecual produjo los talleres Hazmerreír, Fiestas del Libro, el ciclo de poesía y escénicas Converso, y alguna otra ocurrencia literaria. Premio Nacional Carpani (2000); provinciales Veiravé 2002 y Con Salud 2003 y 2004; el municipal Resistencia Poética (2018), y alguno más.