Expectativas por vacunas contra el Sars-Cov2
Las expectativas que despierta el desarrollo de vacunas contra la Covid-19 es comprensible, ya que desde que se declaró la pandemia el nuevo coronavirus ha cobrado más de un millón de vidas en todo el mundo. Sin embargo, es necesario conducirse con cautela y no bajar la guardia ante una amenaza que sigue presente.
Si bien las noticias que llegan desde los laboratorios que desarrollan las distintas vacunas
son alentadoras, la ansiedad por poner fin a la pandemia no debe llevar a subestimar
al virus y su alto poder de contagio. Las últimas novedades que llegan desde Cambridge,
Reino Unido, donde tiene su sede la empresa farmacéutica AstraZeneca dan cuenta
que la vacuna contra la Covid-19 que prepara ese laboratorio en colaboración con la
Universidad de Oxford generó una importante respuesta inmune en adultos mayores. A
través de un comunicado, se informó que las pruebas mostraron que el preparado logró
generar una respuesta inmune similar tanto en adultos mayores como en adultos jóvenes,
mientras que las respuestas adversas fueron menores entre las personas de edad
más avanzada, que forman parte del grupo de mayor riesgo. La farmacéutica británica
explicó que los ensayos clínicos están en la fase 3, la última antes de conocer con mayor
precisión si es segura y si permite proteger a la población de la enfermedad, tras lo cual
necesitará la aprobación de los organismos públicos reguladores antes de pasar a la etapa
de vacunación masiva de la población. Según la empresa, los análisis de sangre realizados
en un grupo de participantes mayores reflejan los datos publicados en julio que mostraron
que la vacuna generó respuestas inmunes robustas en adultos sanos de 18 a 55 años,
generando anticuerpos y las llamadas células T, cuyo principal propósito es identificar y
matar patógenos invasores o células infectadas.
La noticia es, por cierto, muy alentadora debido a que está comprobado que a mayor
edad hay mayores probabilidades de sufrir complicaciones si se contrae el virus. En otras
palabras, en estos casos la edad es el principal factor de riesgo, debido a que el sistema
inmunológico humano se debilita con el paso del tiempo.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en la actualidad investigadores de
todo el mundo trabajan en 198 proyectos diferentes de vacunas que se encuentran en
distintas etapas de estudio. Pero solo 44 de esas investigaciones se encuentran en la etapa
de evaluación en humanos que permite observar la respuesta inmunológica que provoca
la vacuna y comprobar la seguridad del preparado. Todos los proyectos están embarcados
en una carrera contrarreloj que tiene como principal objetivo obtener un producto seguro
que permita inmunizar de manera segura a las personas contra el virus Sars-Cov2.
Cada iniciativa avanza a su propio ritmo por un camino distinto y por eso todavía resulta
difícil establecer con precisión una fecha de salida al mercado de la vacuna en cada uno
de los países.
En los últimos días desde algunos medios de la Capital Federal se difundieron críticas
al gobierno nacional por las medidas que adopta contra la pandemia, e incluso se llegó a
comparar la estrategia utilizada en Suecia con las que se lleva adelante en la Argentina,
lo que resulta un error ya que no se pueden comparar dos países tan distintos en muchos
aspectos. Lo que tampoco se aclaró es que el principal responsable de la gestión de la pandemia.
en el país nórdico es el médico Anders Tegnell, un funcionario estatal conocido
por su postura a favor de la inmunidad de rebaño, es decir, partidario de la idea de dejar
que la población se infecte del virus para lograr de esa manera la “inmunidad de grupo”,
a costa de un alto precio a pagar en vidas humanas. Si bien Tegnell negó en público que
se propuso permitir la libre propagación de la infección para alcanzar un alto nivel de
inmunidad entre la población (“que se muera el que se tenga que morir”, como sostuvo
alguien en la Argentina) diarios europeos revelaron correos electrónicos de Tegnell en los
que se advierte que la inmunidad de rebaño fue la estrategia del sistema sueco, a pesar de
que prestigiosos investigadores advierten que es estrategia es “una peligrosa falacia sin
respaldo científico”.
Lo más recomendable es esperar la vacuna con la guardia en alto, es decir, respetando el
distanciamiento social, cumpliendo con el lavado frecuente de las manos, protegiendo a
los grupos vulnerables y sin olvidar el uso de barbijos en espacios públicos.










