Intromisiones e imposiciones, dos motivos frecuentes de conflicto familiar
El porqué de una fecha en el calendario y las situaciones más frecuentes en la que hay diferencias.
Este lunes 26 de octubre es el Día de la Suegra, un “vínculo familiar que es como cualquier otro, sea de tipo político o de origen”, afirma Eleonora Eleonora Llanderal, licenciada en orientación familiar.
Lejos del estereotipo de los chistes populares plantea que tanto del lado de una suegra como de un yerno o una nuera suelen generarse problemas de convivencia. Y hay conflicto cuando una de las dos partes espera cosas que la otra desconoce o no está dispuesta a conceder.

Por un lado puede pasar que un yerno o una nuera sienta que su vida es invadida. Por otro que ante una nueva relación afectiva que aparece en la vida de una hija o hijo, una mujer compita en el tiempo que comparten y en los gestos de atención que recibe.
Lo más frecuente es que una de las dos partes en tensión busque imponer sus usos y costumbres: por ejemplo, pedirle a la pareja de un hijo o una hija que mantenga cuidados propios de una madre.
“Cada vínculo tiene sus particularidades; una cosa es el de pareja y otra el filial. Todo mejora cuando se entiende que cada uno tiene un rol y una función”, distinguió la columnista en declaraciones a Radio Rivadavia.
Al describir las formas de mejorar la convivencia recomienda que es necesaria la empatía, ponerse en el lugar de la otra persona, y tratar de entender porqué actúa de una manera.
También -dentro de las distintas formas de pensar- la pareja debe poder encontrar un trato con respeto y entender que es importante poner límites para evitar llegar a situaciones desagradables.

“Es muy lindo recordar cómo cocinaba un plato la mamá y eso no significa desmerecer o desvalorizar lo que prepara su pareja; y si se percibe así es que hay algo que se está transmitiendo mal”, ejemplifica.
Sobre interferencias al tomar decisiones o algunas incomodidades, se trate de varones o mujeres, es frecuente que aparezcan tensiones cuando se analiza a qué colegio se enviarán a los chicos, una mejora en la casa, un viaje, una cuestión importante de orden legal o de dinero.
“Otro tema es pensar si se busca lo que una cree que es mejor para un hijo o una hija o dejar que él o ella elija lo que le dé felicidad”, agrega la autora del libro Familia en equilibrio.
El amor de pareja es completamente distinto al amor filial y a veces pasa que una parte “teme perder” algo, por eso en todos los casos invita a pensar en que se trata de otra relación que se suma desde el amor.










