Se abrió un concurso nacional de ideas de desarrollo urbanístico para el ex Pediátrico
El concurso de ideas para la manzana que se encuentra en donde antes funcionaba el Hospital Pediátrico, posibilitará a los arquitectos chaqueños desarrollar un programa de proyecto a una escala que en muy pocas oportunidades se logra hacer.
Para la ciudad quedará el proyecto que el excelentísimo jurado decida como mejor propuesta, dando respuesta a todas las premisas que aparecen en las bases del concurso, pero que además aportaran como impronta de calidad proyectual, idea de unidad en el conjunto, propuestas de desarrollo de espacio público y colectivo, entendiéndose este último como espacio que pasará a posibles desarrollos públicos o privados, pero que sigan teniendo uso público (colectivo).
Recordemos que nuestros maravillosos edificios públicos del país de principio de Siglo XX, se desarrollaban con proyectos que primero se concursan entre arquitectos nacionales.

Las ideas que llegaran de todo el país, ya que el Concurso es de carácter nacional, genera una actitud de optimismo y de plan posible en el actual contexto de pandemia y de caída en casi todos los rubros de las actividades económicas.
En este sentido es destacable la visión a futuro que tuvieron: el presidente del IPDUV; Diego Arévalo, el presidente del INSSEEP; Antonio Morante (propietario del terreno) y el gobernador de la provincia.
Los concursos nacionales son un dispositivo que pueden usar tanto privados como entidades públicas a través de rigurosas bases, gestión de proyectos con anonimato de participantes y jurado compuesto por destacados profesionales de la provincia y del país.
Por otro lado, el carácter democrático y plural de los concursos de proyectos manifiesta la intención de Gestión de Buen Gobierno. Estado que consulta a sus ciudadanos, convoca a sus profesionales e incluye a todos los actores estatales y privados para movilizar la economía.
Por último, el conjunto que se proyectara seguramente, no solo será un plan para una porción de la ciudad en armonía con su entorno, también será un nuevo nodo en la ciudad, capaz de integrar diversidad de actividades: oficinas públicas (INSSEP), oficinas privadas, equipamientos públicos y privados, espacios públicos y desarrollos de viviendas gestionada desde diversas posibilidades de gestión.
De esto último se destaca la posibilidad, no solo de hacer frente a la demanda de vivienda en altura con financiamiento público/privado, sino también la posibilidad de lograr el deseado valor de densidad; 2500 habitantes por manzana que tanto buscamos en nuestra ciudad, para no seguir extendiéndose en el territorio, consumiendo suelo sin infraestructura y generando una ciudad difusa que agrava cada vez más nuestra situación urbano-ambiental.













