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Nuevos horizontes en la horticultura chaqueña

SÁENZ PEÑA (Agencia) - En primera persona, habla con NORTE Rural una productora hortícola e ingeniera agrónoma chaqueña que incursiona en la hidroponía .

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Están fundadas las bases para que pueda crecer la producción de verduras y frutas hidropónicas en la región NEA, sobre todo en Chaco, dice la profesional y productora hortícola.

Una actividad que viene creciendo en el Chaco es el cultivo de horticultura sin suelo. Se llama hidroponía. Es una técnica de hacer crecer plantas sin suelo, donde las mismas son nutridas a través de una solución nutritiva balanceada que contiene agua y todos los nutrientes esenciales para el desarrollo de la planta.
Griselda Banzhaf es ingeniera agrónoma de profesión y está trabajando fuertemente en esta actividad, tanto en Resistencia como en Colonia Benítez, y en una charla con NORTE Rural cuenta los pormenores de esta práctica que va ganando terreno en la región.


¿CÓMO SURGIÓ?

Si bien es una técnica con antecedentes en la antigüedad -los testimonios se remontan a lo que fueron los jardines de Babilonia-, su investigación y auge comenzó durante fines del siglo XIX.
Durante la Segunda Guerra Mundial, su implementación permitió cultivar vegetales en portaaviones norteamericanos y proveer de alimentos a las fuerzas armadas, comenta la ingeniera Banzhaf.
Las raíces que reciben esta solución nutritiva pueden absorber la solución en un medio acuoso o en un medio inerte como lo es la arena, perlita o grava, explica, añadiendo que “de un tiempo a esta parte, podemos observar en comercios de la provincia, verduras hidropónicas. La diferencia con las verduras tradicionales es su forma de comercialización: por ejemplo, las lechugas hidropónicas se venden envasadas por unidad y con raíz”, cuenta.

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Uno de los cultivos del emprendimiento familiar de producción hidropónica de frutillas “Panambí”, llevado adelante por Gustavo Banzhaf, el ingeniero agrónomo Martín Canteros y la ingeniera agrónoma Griselda Banzhaf.


¿QUÉ ES LA HIDROPONÍA?

Es una técnica de cultivo sin suelo, donde las plantas son nutridas a través de una solución nutritiva balanceada que contiene agua y todos los nutrientes esenciales para el desarrollo de la planta. Las raíces que reciben esta solución nutritiva, pueden absorber la solución en un medio acuoso o en un medio inerte como lo es la arena, perlita o grava.

Cómo está el Chaco

En cuanto al producto hidropónico, la ingeniera Banzhaf da un pantallazo de lo que ocurre al Chaco con esta práctica. Desde hace unos pocos años encontramos que en nuestra provincia llegan verduras de este tipo provenientes de lugares tan lejanos como Mendoza, Jujuy o Buenos Aires.
“Desde el año pasado, contamos en nuestra provincia con las verduras provenientes de emprendedores locales, pioneros en esta actividad productiva en la provincia, y vemos el acompañamiento del consumidor con la preferencia hacia nuestros productos. Hoy somos tres productores en Resistencia, Colonia Benítez y uno más en Castelli que se encuentra dando sus primeros pasos en este sistema”, comenta. 

Ventajas competitivas para el productor

La producción de verduras mediante este sistema presenta ventajas competitivas para el consumidor, el productor y el medio ambiente:
El consumo de agua en hidroponía, respecto a un cultivo en suelo, es mucho menor, ya que no hay pérdidas por evaporación y percolación, al estar recirculando el agua en el sistema.
A la vez, ofrece mayor productividad, realizando aprovechamiento del espacio aéreo: mesas de 2 pisos, piramidales, verticales.
Se aplica también el sistema de ciclos cortos de cultivo, lo cual nos permite tener mayor producción en el año.
Otra de las ventajas es la limpieza e higiene de las verduras, ya que al estar lejos del suelo y en ambientes protegidos “se puede ofrecer productos limpios, seguros e inocuos”.


MENOS PLAGAS

“En la hidroponía -dice Griselda Banzhaf-, al estar los cultivos en ambientes protegidos, tenemos menor incidencia de plagas, lo cual redunda en el escaso uso de fitosanitarios”.
“Trabajamos con conceptos de manejo preventivo de plagas y enfermedades, utilizando bioinsumos tales como bacterias benéficas que previenen de enfermedades; este es un proceso amigable con el medio ambiente y con el consumidor”, dice.
El trabajo físico es reducido, mano de obra con trabajo alivianado, ambiente de trabajo agradable, a la par que ofrece mayor calidad de producto pos cosecha, ya que las verduras, al ser envasadas con sus raíces, conservan un mejor estado y no se marchitan tan fácilmente.
Este sistema tiene la oportunidad de cultivar verduras en épocas con clima adverso. Esto nos ofrece continuidad de producción durante todo el año, dice la ingeniera Griselda Banzhaf.
“Al prescindir del suelo -agrega-, podemos producir en zonas urbanas, muy cerca del mercado consumidor, por lo tanto, poder competir con mejores precios disminuyendo costos de flete”.
Esta técnica es muy útil para producir en espacios reducidos, donde una familia puede autoabastecerse con verduras hidropónicas, y puede pensar en comercializar el excedente.

DESVENTAJAS

Como desventajas “podemos mencionar la necesidad de conocimientos y capacitación en este tipo de técnica, costos iniciales elevados de inversión y lo imprescindible de una buena conexión eléctrica y acceso a fuentes de agua de calidad”.
Añade que “creemos en la relevancia de la capacitación, ya que eso nos dará la posibilidad de adaptar tecnologías a la medida de cada situación o predio”.

La palabra clave que brinda la hidroponía es posibilidad

En la charla con NORTE Rural, la ingeniera Griselda Banzhaf considera que la palabra clave que brinda la hidroponía es la posibilidad de producir en los centros urbanos donde se origina la demanda. Por ejemplo, dice a modo de sugerencia: “sería muy bueno que existan productores en localidades lejanas al mercado donde se concentran y comercializan el 95% de las verduras que se venden en la provincia, donde los costos de fletes para llevarlos desde Resistencia a sus ciudades los encarecen, donde ya no pueden acceder a buena calidad de verduras con precios accesibles”.
Dice que posibilidad es la oportunidad de producir en zonas donde las condiciones climáticas son desfavorables para hacerlo en forma tradicional durante todo el año, sea por ocurrencia de temporales, sequía, heladas y altas temperaturas.
“Nuestra condición climática en primavera-verano nos lleva a que a través de la hidroponía podamos tener verduras de máxima calidad desde septiembre a abril, ventana en que la producción tradicional no logra buenos resultados y dependemos de la producción de otras regiones. En la Cooperativa Frutihortícola de Resistencia encontramos verduras de regiones lejanas a nuestra provincia durante todo el año”, cuenta.

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