Desafíos pedagógicos en tiempos de pandemia
La suspensión de las clases presenciales en todos los niveles fue una de las primeras medidas que se adoptaron ante la irrupción de la pandemia. El uso de plataformas tecnológicas ayudó, en muchos casos, a retomar el vínculo docente-estudiante en el nuevo contexto de emergencia sanitaria donde la computadora personal se transformó en una herramienta clave para el aprendizaje a distancia.
Por eso merece destacarse la decisión del Ministerio de Educación de la Nación, el Banco Nación y el Ministerio nacional de Desarrollo Productivo, de extender la línea de créditos “Programa PC Docentes” con el aporte de 10.000 nuevas computadoras, para que las y los docentes de educación obligatoria y superior no universitaria de todo el país que perciben el Fondo Nacional de Incentivo Docente puedan acceder a equipamiento informático en planes de largo alcance y con una tasa muy inferior a la que predomina en el mercado. Según se informó, en los próximos meses se irá sumando un número mayor de computadoras a medida que el sector productivo electrónico pueda renovar la oferta de equipamiento.
En ese sentido, desde el Ministerio de Educación de la Nación se explicó que, en coordinación con la cartera de Desarrollo Productivo, se pidió a la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas; a su par la Cámara Argentina de Multimedia, Ofimática, Comunicaciones y Afines; y a la Cámara Argentina de Distribuidores Mayorista de Informática, Productores y Afines que adopten medidas para lograr la ampliación de la oferta de computadoras, laptops y desktops de producción nacional para poder atender la demanda.
El objetivo es facilitar el acceso a computadoras y otros dispositivos informáticos al mayor número de docentes, para lo cual se ofrece una tasa subsidiada del 12 por ciento y el descuento del 20 por ciento en las unidades. La operatoria, vale aclarar, se puede realizar a través del sitio web oficial del Banco Nación donde se ofrecen créditos de esta línea de hasta 100.000 pesos que se podrán pagar en 36 cuotas. En mayo pasado el gobierno nacional ya había anunciado la decisión de reactivar el Plan de Alfabetización Digital “Juana Manso” con el acompañamiento de actores clave de la industria local de computadoras que se dedican al ensamblado, integración y producción de algunos componentes. Según un informe de la Secretaría de Industria, Economía del Conocimiento y Gestión Comercial Externa, sobre un total de 15 empresas argentinas relevadas, la capacidad productiva actual de equipos tecnológicos mensual en el país es de 138.000 unidades, pero se espera que esa capacidad se amplíe para poder llegar a casi 400.000 computadoras.
Pero más allá de estos números, también es importante que el sistema educativo pueda contar con plataformas seguras para que puedan ser utilizadas por estudiantes y docentes. Para ello, se lanzó el mes pasado la plataforma educativa federal Juana Manso que permite vincular a estudiantes y docentes mediante aulas virtuales gratuitas con contenidos abiertos y multimedia para los niveles primario y secundario. Esta plataforma, además, cuenta con espacios para que los chicos puedan hacer las tareas y ofrece la posibilidad de agruparlas por materia.
Pero debe tenerse en cuenta que, desde una perspectiva educativa, la disponibilidad de computadoras debe ir acompañada de estrategias que ayuden a docentes y alumnos a enfrentar los desafíos de estos tiempos. O como bien señalan los especialistas, en el ámbito educativo el acceso a la red internet debe ir acompañado por estrategias didácticas de inclusión, para que ningún estudiante se quede sin la posibilidad de participar en el proceso de enseñanza aprendizaje que, sin dudas, se vio alterado en todos estos meses por la suspensión de clases presenciales.
La doctora en Educación y docente en la Universidad de Buenos Aires (UBA) Carina Lion plantea que lo más complejo en estos escenarios es cómo garantizar la inclusión y la equidad en las propuestas de enseñanza para favorecer que todos aprendan. “Las condiciones de acceso y las brechas de uso siguen siendo parte del contexto de nuestro país. Si dependemos de la conexión, es muy probable que acrecentemos dicha brecha. Existe otra brecha menos visible y es la de las trayectorias educativas desparejas que están presentes en todo nuestro sistema educativo”, advierte la especialista.
Será necesario sumar los esfuerzos de toda la comunidad educativa para encontrar las herramientas más adecuadas para enseñar y aprender de la mejor forma posible en estos tiempos de pandemia.










