Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

La recuperación del yaguareté

Una acción clave para la recuperación de las poblaciones de yaguaretés en la región se lleva a cabo por estos días en el Parque Nacional El Impenetrable. Se trata de un proyecto que tiene como objetivo cruzar un ejemplar de yaguareté silvestre con una hembra en cautiverio, para iniciar así un ciclo de reproducción que devuelva la presencia de este importante depredador que está al borde de la extinción en la zona.

De esta manera, el paciente trabajo que lleva adelante la Fundación Rewilding Argentina para revertir la desaparición de especies, así como el apoyo brindado por la provincia del Chaco desde que tomó estado público la necesidad de proteger esa amplia zona que se ha transformado en el Parque Nacional El Impenetrable, escribe ahora un nuevo e importante capítulo con una iniciativa que, por sus características, no tiene antecedentes en la región: salvar a uno de los animales emblemáticos de nuestra zona, el yaguareté, y evitar que desaparezca. No es una tarea sencilla. Demanda tiempo, recursos, mucha paciencia, convicciones y compromiso con el trabajo que se realiza.

Según una investigación publicada a finales del año pasado por biólogos argentinos, uno de cada cuatro mamíferos del país está bajo amenaza de extinción, debido fundamentalmente a la pérdida de su hábitat natural y a la presencia de cazadores furtivos en zonas protegidas. Según este estudio, el yaguareté es una de las dos especies que viven en nuestra región que se encuentran en peligro crítico. La otra es la especie del mono carayá rojo.

Los protagonistas de esta experiencia que se lleva adelante en tierras del Parque Nacional El Impenetrable son el yaguareté macho que fue bautizado como Qaramtá, término que en lengua qom hace referencia a algo que es difícil de destruir o que tiene mucha fortaleza (el nombre fue elegido por niñas y niños de la zona que participaron de la votación “Un nombre para el yaguareté del Parque Nacional El Impenetrable” que se organizó tras el hallazgo del ejemplar en septiembre del año pasado) y la hembra Tania, que fue traída en enero pasado desde el Parque Nacional Iberá.

Qaramtá lleva consigo un collar de seguimiento satelital que permite a quienes participan en el proyecto conocer su ubicación en tiempo real. Se trata de un macho adulto que es capaz de recorrer grandes distancias en búsqueda de una hembra. El monitoreo del animal mostró que aunque se desplaza a lugares muy distantes del monte, cada tanto vuelve a visitar a la hembra. La construcción de corrales especiales de grandes dimensiones, especialmente preparados y acondicionados para que se pueda dar la copulación entre una hembra cautiva y un macho silvestre en un ambiente lo más natural posible, forma parte de este proyecto que, por sus características, es único en el mundo. Está previsto que una vez que finalice la etapa de celo, Qaramtá pueda salir del corral, para que quienes monitorean el proceso puedan asegurar el bienestar de Tania durante el tiempo que demandará la gestación, que se estima durará poco más de tres meses. Si todo sale bien, será el comienzo de un largo proceso que busca recuperar la población de yaguaretés en la zona de El Impenetrable, para que de esa manera los chachorros de la nueva familia ayuden a regular el ecosistema del área protegida.

En agosto del año pasado la provincia del Chaco lanzó un protocolo oficial para registros de Yaguareté, una iniciativa que fue el resultado de una jornada de capacitación organizada por la Subsecretaría de Recursos Naturales de la provincia y la fundación Red Yaguareté que tiene entre sus objetivos terminar con la matanza y comercio ilegal del mayor felino americano en el país. El protocolo permite que cada vez que se detecte la presencia de un ejemplar en la provincia se pueda seguir un procedimiento para que quede registrado en una base de datos que ayudará al cuidado de esta especie que pese a que fue oportunamente declarada monumento natural nacional y provincial mucho tiempo estuvo amenazado por quienes practican la caza ilegal y el tráfico de especies, dos flagelos que deben ser combatidos con todo el rigor de la ley.

Ojalá que en poco tiempo Qaramtá deje de ser uno de los últimos ejemplares de yaguareté en el Parque Nacional El Impenetrable, y se convierta junto a Tania en el eslabón clave para comenzar a recuperar la riqueza de una biodiversidad que debe ser protegida por todos los chaqueños.

Te puede interesar