CARTA DE LECTORES
A mis colegas
Señor director de NORTE:
Un nuevo día, un nuevo festejo por haber dado "sin retaceos" -por muchos años y años- nuestros conocimientos y amor por el despertar y valorización del ser propio de niños, jóvenes y adultos. Aún una gran parte sigue esta senda.
Día del maestro y la maestra: felicidad, nostalgia y tristeza se combinan en el hoy "pandémico".
Felicidad: por la tarea ofrecida, desplegada con sol y lluvias, arena, tierra, asfalto, piedras... pero seguros de mostrar al otro el camino a la sabiduría de la vida.
Nostalgia: por recuerdos de aulas con abrazos, besos, preguntas, gritos, charlas, juegos, cuentos, sustos, historias, curiosidades, organizaciones de paseos, desfiles, encuentros culturales y escolares, planificaciones, libretas, notas...
Tristeza: por no poder ver "cara a cara" y percibir el latir de los educandos y colegas...como así también no acompañarlos, presencialmente, en sus dolorosas o festivas particularidades. Todo a causa de la desolación y el aislamiento "impuestos" por la perversa pandemia (Covid-19) que nos acosa y destruye diaria, personal y socialmente.
No obstante este combo de sentimientos encontrados: en nuestro día, colegas, no dejemos de revalorizarnos en nuestro recorrer en el proceso de enseñanza-aprendizaje sistémico que nos tocó batallar, desempeñar y, hoy por hoy, muchos lo siguen haciendo, aunque de manera diferente; siempre con la misma vocación de dar lo mejor de esta noble profesión que, a juzgar por sus alcances y características especiales, es considerada “madre de las profesiones” (sin menoscabo de las otras).
Por todo ello y mucho más, colegas, tengan presente que somos el corazón de la educación que late gracias al apoyo de la comunidad educativa circundante.
¡Salud, felicidades y éxitos, maestros y maestras!
EMY ROLÓN - Resistencia
Bandidos
Señor director de NORTE:
Mientras espero que el municipio se haga cargo del fallo de la Justicia respecto del denominado “Impuestazo”, continúo pagando los servicios. El próximo, con solo 14 días de diferencia en relación con el mes anterior.
“Bandidos”, hubiese dicho mi tía.
REINALDO BIANUCCI - DNI 10.752.769 - Resistencia
Las buenas noticias levantan el corazón
Señor director de NORTE:
Según informa la publicación Vida Nueva, Francisco ha incorporado un nuevo cargo al Colegio Cardenalicio, el cardenal de los pobres. Konrad Krajewski ha pasado estos días en la playa de Passocuro-Palidoro en la costa del Lazio, acompañado cada día por entre 13 y 15 vagabundos de la capital italiana a quienes el Papa “desea devolver la dignidad” a través de unas “vacaciones cortas pero regeneradoras”, pasando una tarde en el mar para luego cenar en una pizzería.
“Estas personas necesitan desesperadamente escapar durante unas horas de la triste y dura realidad cotidiana, de la que nunca se van. Por eso Francisco me pidió que los acompañara al mar y a una pizzería”, ha explicado el cardenal a un medio de prensa. Los grupos están formados de tal manera que los que van en este corto viaje hasta el mar puedan interactuar, “siempre en total cumplimiento de las reglas anti-Covid”, afirma el purpurado, ya que los grupos están formados siempre por personas que viven juntas.
“A todos les proporcionamos material de playa: toallas y bañadores”, dice, y a las 19.30 todos a la pizzería sentados al aire libre para comer las grandes pizzas pontificias que paga el Papa. “En la mesa compartimos espontáneamente nuestros problemas y preocupaciones. Todos cuentan su historia. Pero también intentan bromear”, añade el cardenal.
“Ese es el momento más importante que dura hasta tres horas. Estas personas necesitan desesperadamente abrirse, expresarse, hablar y ser escuchadas. Sentirse libres. Recibir miradas cariñosas, de amistad. Mañana partimos de nuevo: el minibús y los coches del Vaticano están listos para otra misión de bien en la playa de Passoscuro”. Karjewski explica que este mes de septiembre “también llevaremos al mar a las mujeres con trastornos mentales atendidas por las Hermanas de la Madre Teresa”.
El cardenal ha merecido ser conocido como el Robin Hood del Vaticano, cuando el año pasado, habiendo sido desconectado del servicio eléctrico un edificio habitado por centenares de pobres por falta de pago, rompió personalmente el precinto puesto por la compañía eléctrica y rehabilitó el suministro asumiendo públicamente todas las consecuencias que esto implicara. Un verdadero testimonio evangélico.
SANTIAGO FRANK - RESISTENCIA
Cuando todo esto pase
Señor director de NORTE:
Cuando todo esto pase y todo vuelva a ser como antes, tendré la sensación de haber estado suspendido en el tiempo.
Imaginaré que saldré al encuentro de mis seres queridos, familiares y amigos, con los brazos abiertos y una enorme alegría. Me llevaré mi termo y mi mate, con algunas masas para compartir, debidamente sanitizadas, con protección bucal y el alcohol en gel en el bolsillo. ¡Suena raro! No, pero es la enseñanza que nos dejó esta pandemia y no nos podemos relajar ni distraer, porque todavía no se fue y podrían venir otras, y tenemos que estar preparados.
Bueno, esto será volver al modernismo, a una nueva etapa donde tendremos que transitar con las previsiones correspondientes, cuidándome y cuidando al otro.
En esta apertura al encuentro, serán muchos los temas para hablar y actualizar, y el tema central seguramente será cómo organizamos nuestras vidas y nuestra economía, de cara al futuro; y reinventarnos será la consigna, y por ello tendremos que ponerle empeño, voluntad y convicción a la acción.
Pero el estar aislado y medianamente encerrado ha desnudado realidades que antes no las vi, y me ha hecho reflexionar sobre muchos aspectos de la vida y cómo dedicaba mi tiempo en ello. Me di cuenta de que hay cosas más importantes que la simple rutina diaria de trabajar, producir, cumplir con las cosas mínimas obligaciones de la casa; saludar de paso al familiar, al vecino, al amigo, y el resto dedicarle al descanso, al ocio, al estar sentado frente a una pantalla horas muertas y relacionarme lo menos posible; priorizar el descanso o el encierro en lugar de compartir salidas con la familia; los encuentros con familiares, amigos; el frecuentar lugares públicos, relacionarme con la gente; realizar tareas comunitarias; participar de las clases, los cursos de capacitación, de una charla; de una exposición; de una obra teatral; de un recital o del cine. No sabía que eran importantes en mi vida.
Recorrer centros comerciales, mirar vidrieras; pasear; hacer actividad física; disfrutar de los paisajes al aire libre; todo aquello que con nostalgia añoraba durante este aislamiento obligatorio, que me impedía hacerlo, pero me ha dejado una gran enseñanza.
Hoy estoy ante un gran desafío de integrarme a estos nuevos tiempos, dependerá mucho de la actitud y de la responsabilidad con que los asuma.
JORGE ARMANDO BARRETO - Resistencia










