Una hidrovía con impronta federal
En el acto que se llevó a cabo en Santa Fe para la firma del Acuerdo Federal de la Hidrovía Paraguay-Paraná, el presidente de la Nación, Alberto Fernández, volvió a remarcar la imperiosa necesidad de avanzar con un proceso de descentralización en favor de las provincias. No es la primera vez que aboga por un federalismo real. La creación de un Consejo Federal y una sociedad estatal que administre el sistema de la Hidrovía apunta, justamente, a dejar en manos de las provincias -entre ellas el Chaco- las decisiones más importantes sobre el funcionamiento y la operatividad del corredor fluvial.
La Argentina está dando pasos para convertirse en un país más federal. Ya lo había asegurado el presidente Alberto Fernández en marzo cuando agradeció a todos los gobernadores del país por la firma del Consenso Fiscal que devolvió capacidad tributaria a las jurisdicciones, fortaleciendo sus autonomías. Ahora es el turno de la Hidrovía Paraná-Paraguay, un corredor que tiene un enorme valor estratégico para el movimiento de cargas de las provincias del norte argentino. Ese norte argentino que, como señaló el mandatario, “fue sistemáticamente olvidado” en un país que en su proceso de organización política y territorial concentró todo, o casi todo, en la Capital Federal, generando una macrocefalia que perjudica no solo a las provincias del interior sino también a la propia megalópolis que parece no advertir que muchos de sus propios padecimientos están estrechamente relacionados con ese crecimiento desigual.
Ojalá que la imagen del presidente Alberto Fernández, junto a los siete gobernadores de las provincias que comparten la Hidrovía, entre ellos el gobernador Jorge Capitanich, en el acto que se realizó en la localidad de Puerto General San Martín, Santa Fe, sea recordado en los próximos años como un hito clave en el largo proceso de construcción de un país más federal. Según se informó, la creación de una sociedad estatal que administrará el sistema troncal de transporte fluvial de la hidrovía tendrá un capital accionario que se constituirá con un 51 por ciento en manos del Estado nacional y el 49 por ciento restante se repartirá en forma equitativa entre las siete provincias que comparten la vía: Buenos Aires, Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Chaco, Formosa y Misiones.
El sentido federal del Acuerdo está dado también por la decisión de instalar la sede del nuevo Consejo Federal de la Hidrovía en la ciudad de Rosario para que, como bien señaló el presidente de la Nación, “el poder central se descentralice” y para que no todas las decisiones se adopten en “una perdida oficina de Buenos Aires”.
El acuerdo firmado establece que el Consejo Federal funcionará bajo la órbita del Ministerio de Transporte de la Nación y tendrá un carácter consultivo, no obligatorio. Estará integrado por representantes de las provincias, del sector exportador y sindicatos, y tendrá un rol de coordinador de políticas y estrategias sobre la Hidrovía.
Un dato para destacar es que la firma del acuerdo se llevó a cabo la barranca donde se produjo la Batalla de Punta Quebracho, el 4 de junio de 1846, en el marco de la Guerra del Paraná entre la armada anglo-francesa y las tropas conducidas por Lucio Mansilla que significó el fin del bloque de Gran Bretaña y Francia a la Argentina, por entonces gobernada por Juan Manuel de Rosas.
Desde el Ministerio de Transporte de la Nación se afirmó que la intención es garantizar el curso navegable de la Hidrovía y profundizar el dragado para que haya más tránsito y mejores condiciones de navegabilidad. Es que, en rigor, si efectivamente se adoptan las medidas para garantizar un mantenimiento adecuado, se estará asegurando a las economías regionales un corredor por donde transportar la producción de manera ágil, segura y, lo es más importante, a costos más competitivos. La provincia del Chaco, en tanto, debe seguir trabajando para optimizar su sistema logístico portuario con la estación terminal de Barranqueras, que es fundamental en la logística regional por la posibilidad de operar con acceso carretero, fluvial y ferroviario, y con el puerto de Las Palmas que suma una infraestructura valiosa para el movimiento de cargas a través del río Paraguay. Un nuevo capítulo comienza a escribirse en la historia de la Hidrovía Paraná-Paraguay, que debe ser aprovechada en todo su potencial para que el país incremente su comercio exterior.










