Medidas para reactivar la economía nacional
Además de las medidas que se tomaron en todo el país en el marco de la pandemia para cuidar el ingreso de las familias, proteger el empleo y la producción y garantizar el abastecimiento, el gobierno nacional enfrenta ahora el desafío de avanzar con iniciativas que sienten las bases para reactivar la economía.
que se sabe es que el Ejecutivo nacional tiene un plan que incluye la conformación de un Consejo Económico y Social, programas para incentivar la industria automotriz y medidas que apuntan a activar un resorte clave de la economía, como lo es la construcción, una actividad que está considerada “madre de industrias” por su gran potencial y enorme efecto multiplicador positivo en otros sectores vinculados, como son los talleres metalúrgicos, los corralones, la industria maderera, las pinturerías y ferreterías, las fábricas de muebles de cocina y comercios que venden artículos para la seguridad de edificios, por citar solo unos pocos rubros que intervienen en forma directa en el desarrollo de una obra. De esta manera, el gobierno nacional se propone retomar una agenda que quedó relegada frente a la necesidad de atender las nuevas y urgentes demandas generadas por la llegada al país del coronavirus en marzo pasado, cuando la gestión del presidente Alberto Fernández comenzaba a dar sus primeros pasos. El objetivo es generar un fuerte impulso a las economías regionales y, según adelantaron fuentes oficiales, transformando los planes asistenciales en puestos de trabajo.
Entre las medidas se destaca una que apunta a dinamizar el consumo doméstico, con el relanzamiento del plan de compra en cuotas, con un financiamiento que será ampliado de los actuales 12 pagos a 36. Se trata del plan llamado Ahora 36, que permitirá a los consumidores pagar sus compras en un plazo de hasta tres años y con el que se buscará motorizar el comercio minorista, el sector gastronómico, la actividad turística y, como se dijo, la construcción. En este último caso, la idea es que se facilite la compra de una amplia variedad de materiales para obras que, casi en su totalidad, son de fabricación nacional, lo que significará más trabajo genuino para las empresas y para los argentinos.
El camino a recorrer tendrá, seguramente, múltiples obstáculos. La mayoría de las limitaciones provendrá de los sectores que, en nombre del bienestar general, volverán a defender sus propios intereses, como lo han hecho cada vez que ven amenazados sus privilegios. Es de esperar que, en medio de tanto ruido, la ciudadanía logre distinguir el camino que lleva al bien común. Salir del movimiento pendular que caracterizó a la economía nacional de las últimas décadas es otro de los grandes desafíos que tiene por delante no solo el gobierno nacional sino también toda la sociedad. Será necesario un acuerdo social amplio y mucho diálogo entre los distintos sectores. En la medida en que se respeten las reglas del juego democrático, serán mayores las posibilidades de avanzar con una estrategia de desarrollo con inclusión, que es lo que necesita hoy la Argentina. La decisión de incentivar la alicaída demanda del mercado doméstico es apenas un primer paso para salir del estancamiento. Está previsto que la próxima semana se trate en el Congreso Nacional un proyecto para apuntalar a actividades como el turismo, la hotelería y la gastronomía, que son algunos de los sectores más golpeados por la pandemia. La propuesta consiste en destinar cerca de 70.000 millones de pesos para reactivar esos sectores.
Pero, como se dijo, la clave está en que se logre un amplio acuerdo que sirva de base sólida para avanzar con políticas públicas para el desarrollo de mediano y largo plazo. La conformación del Consejo Económico y Social, que fue uno de los objetivos que planteó el presidente Alberto Fernández al iniciar su gestión, contribuirá sin dudas a generar el escenario que se necesita para construir una economía más estable. Por eso es de esperar que los sindicatos, en tanto representantes de los trabajadores y las trabajadoras, las mujeres y hombres de empresa y los representantes del gobierno nacional sumen sus esfuerzos para impulsar la productividad de una economía que debe integrarse con inteligencia en el nuevo y complejo escenario global que comienza a configurarse.










