Los diskettes no murieron, sirven donde nadie imagina
Hay una generación que no vio ni utilizó jamás un diskette o “floppy”, aunque sepan de su existencia. Soportes de datos durante muchos años, los discos flexibles (tal su nombre técnico) fueron imprescindibles en el traslado de información, actualización de base de datos, transporte de música (no mucha) y todo lo que hoy hacemos con un pen drive, o una tarjeta SD o Micro SD.
Los discos flexibles tenían muy poca capacidad y era asombroso lo que se podía hacer en apenas 1,44 megas de espacio disponible en los de 3½ pulgadas (los más comunes). Los discos floppy se fueron de nuestras vidas digitales, pero siguen bastante activos en entornos industriales y sistemas “legacy”.

Y lo más asombroso, los discos de 8 pulgadas, anteriores incluso a los de 5¼, se usaron hasta 2018 para actualizar datos de navegación y otras cosas en los silos de misiles nucleares de EEUU.

En una nota de Aviaton Today se publicó una interesante nota sobre aviónica en 2013 donde se presentaba un sistema de actualización de los sistemas electrónicos de los Boeing 737 MAX, que evitaría tener que seguir usando “ocho diskettes de 3 1/2 para tener al día los sistemas y evitarse una hora de tiempo que demora en pasar a la memoria de la aeronave”.
Un año después la misma publicación Aviation Today exploró los inconvenientes detrás del uso de discos floppy en 2014, citando el tamaño de las actualizaciones y la pérdida de integridad en los discos (error de CRC, etc.). Estamos en 2020 y nada parece haber cambiado mucho.

Viviendo en el pasado
La gente de Pen Test Partners pudo ingresar a un Boeing 747-400 durante la reciente DEF CON 28 y realizó un video de 25 minutos, en los cuales un fugaz pasaje se volvió viral y comenzó a dar la vuelta al mundo en tiempo récord.

Es que el 747-400, del que British Airways confirmó que bajó para siempre 31 aviones durante la pandemia, tiene en su consola una diskettera de 3½ mediante la cual se actualiza información. Consultadas fuentes de Boeing, confirmaron que la unidad es el punto de carga para la base de datos de navegación, que debe ser actualizada cada 28 días.
No hay transferencias en línea ni pen drive: un ingeniero sube al avión y carga los últimos datos disponibles manualmente. En los primeros 737 los diskettes casi eran una cosa contemporánea, pero sorprende el uso de esa tecnología de partes móviles en el Jumbo del modelo más vendido. Rápidamente, voceros de la empresa aseguraron que la vieja tecnología no tiene que ver con el historial de accidentes de los últimos 737-Max que fueron obligados a dejar de volar mientras se revisan varios puntos cuestionados en su seguridad.












