Salones infantiles, peloteros y animadores, otro sector en crisis
El gremio aún ve de lejos la flexibilización de actividades. La virtualidad permitió a unos adaptarse, pero sin fiestas ni cumpleaños no hay claridad en el horizonte.
Una de las medidas básicas de prevención que se dispuso en el marco de la pandemia fue la de evitar la aglomeración de personas y que personas con factores de riesgo salgan de sus casas.

Es así que si bien el plan de desescalada fue previendo la apertura de algunas actividades, el rubro de las fiestas infantiles aún ve de lejos las flexibilizaciones.
En el sector convergen distintos actores como el alquiler del salón, del castillo inflable, pelotero, animadores, entre otros.
Según comentó a NORTE Juan Manuel Romero, animador desde hace diez años en Resistencia, se encontró con que ya no podrá animar cumpleaños ni fiestas infantiles.
Sin embargo, logró ingeniárselas para animar cumpleaños por vía virtual donde habla con todos los niños desde su casa. El servicio por una hora ronda los $1.500.
Gonzalo San Martín es dueño con su hermano de un conocido pelotero en la capital chaqueña. Aún siguen resistiendo para no cerrar las puertas del salón pagando el alquiler, que suma $50.000 mensuales.

“Con mi hermano estamos trabajando en mensajería para poder llegar a pagar ese alquiler y tenerlo cuando se habilite la actividad. A veces llegamos y nos alcanza para nuestros gastos, y otras llegamos a duras penas. Antes de la pandemia nos iba muy bien”, señaló San Martín.
Asimismo, Facundo Niveiro y Analía Sosa organizaban fiestas infantiles pero tuvieron que cerrar las puertas de su salón en junio. Tenían 31 eventos programados que debieron suspenderse por la pandemia.










