Andrea Sosa, exquisita voz folclórica que arrasa las nuevas generaciones
Andrea Gabriela Sosa Ayala lleva 21 años en la música folclórica. Desde aquella Basílica de Itatí, primeras paredes que escucharon su voz hasta atravesar escenarios locales, nacionales e internacionales, hoy rompe barreras generacionales con su voz. En un contexto de pandemia, nos cuenta de qué manera se reinventó musicalmente y cuáles fueron sus armas de resguardo y de fortaleza.
Andrea comenzó su camino por la música a los 16 años, cuando hacía parte del coro de la Basílica Nuestra Señora de Itatí, en su ciudad natal. Al año siguiente, si inquietud fue mayor y decidió estudiar capacitación instrumental en el Instituto Carmelo H. De Biasi, en la capital correntina. "A la par estaba terminando su último año de la escuela secundaria, así que viajaba a la ciudad de Corrientes capital tres veces a la semana para tomar las clases", cuenta Andrea en diálogo con NORTE.

La naturaleza musical de Andrea la llevó lejos, pero sin dudas fue profeta en su propia tierra, lugar donde forjó sus primeras notas con el acompañamiento de sus padres Félix Omar Sosa y Graciela Ayala y sus cuatro hermanos, Félix, Rubén, Dahiana y Sergio.
Mientras comenzó a cursar la tecnicatura en canto y el curso nivelador para el Profesorado de Música, fue abriéndose camino en su querido pueblo Itatí. "Acompañaba a mi padre, don Félix Omar Sosa, por distintos escenarios locales", recuerda; escenarios que, sin dudas, fueron descubriendo un talento único.

Finalmente se recibió como profesora de Artes en Música y desde ahí su gran talento natural y su compromiso con el profesionalismo fue llevándola por varios escenarios de la provincia, el país y de países como Paraguay, Uruguay y Brasil.
La versatilidad de Andrea ha llegado a conquistar las voces más exquisitas del folclore y particularmente el chamamé, género musical que enmarca sus tres primeros discos. En este transcurrir de producción, Andrea nos cuenta una por una las figuras que la acompañaron a los escenarios más importantes. "Pocho Roch, Mario Bofill, Las Hermanas Vera, grupo Amandayé, Néstor y Ariel Acuña, Raúl Alonso, La Sole, Los Nocheros, Los Vecinos", señala Andrea, quien asegura que "fueron quienes apoyaron y confiaron plenamente en mi talento".
La joven artista participó en las Fiesta Nacional del Chamamé, en el Teatro Juan de Vera, en la Fiesta del Chamame de rio Brilhante, Brasil; en el Pre Cosquín, donde recuerda "allí fuimos ganadores del rubro dúo vocal junto a mi hermano Sergio, sobre el escenario Atahaualpa Yupanqui".
Esta riqueza la ha llevado a realizar tres discos memorables: Peregrino soy (2005), el cual contiene letras y músicas antes inéditas de Pocho Roch, quien además participó de este material junto a Roberto Romero.
El segundo fue Herencia Chamamecera (2009). Este disco contiene clásicos del cancionero chamamecero, como A mi Corrientes Porá, Puerto Tirol, Ahja Potama, Bañado norte, Posadeña linda, y Palabras a Itati, éste último interpretado junto a Pocho Roch, entre otros temas. En este material en particular tuvo especial participación de la familia. Porque algunas de las canciones fueron ejecutadas o tuvieron alguna participación miembros de la familia, como ser Abel Sosa (tío), Félix Sosa (papá), Rodrigo Alves da Silva y Buby Fernández.

El tercer material se llama Por el río volveré (2014) y es un disco donde Andrea Sosa se anima a más. Es la compositora musical del tema que da nombre al disco, y junto a su hermano Sergio, quien le puso letra a esa melodía, lo desarrollan como dúo en la grabación.
Andrea Sosa - Alma Guarani - Por el Rio Volvere

Al disco se le suman muchos elementos que lo hacen integralmente especial. Además de la activa participación de Sergio Sosa, cuenta con la participación de artistas de la talla de Mario Bofil, grupo Amandayé y Las Hermanas Vera.
En cuanto a su composición, Andrea confiesa que es un desafío que "estoy recientemente incursionando", sin embargo nos revela que "con mi cómplice en la composición que es mi hermano Sergio nos inclinamos hacia un lenguaje sencillo en lo que refiere a la letra pero también a la melodía ya que es fácil de aprender y pegadiza".
Yendo más a fondo en estas composiciones, la cantante litoraleña desmenuza con exquisita descripción aquella canción compuesta junto con su hermano y revela sensaciones e históricamente intensas. "En nuestra primera composición con Sergio quisimos plasmar más que nada un sentimiento y una realidad que estábamos viviendo, como lo es la migración de tantos correntinos hacia Buenos Aires o al sur como fue el caso de mi hermano Rubén", relata la joven artista…quien no disimula su dolor. "Como familia nos dolió mucho, así que decidimos crear esta canción desde una mirada del que está lejos pero sin tristeza sino con la esperanza de volver a su corrientes natal….", desliza Andrea con un ápice de nostalgia y deseo.


Hoy, Andrea reside junto con su esposo, Christian Augusto Sánchez Vargas y su hijo Mateo Nahuel Sánchez Sosa en la localidad de Sarmiento, provincia de Chubut, motivo por el que la canción "Por el río volveré" se volvió aún más significativa para la familia. "Hoy, lejos de nuestra tierra cobra otro sentido y resuena con más fuerza ese estribillo que compusimos….", afirma Andrea…quien no dudó en cantar parte de esta bellísima canción:
Por el rio volveré A corrientes otra vez Para cantar con mi gente Este chamame…
TRADICIÓN, EL ANTOJO QUE SE DA LA MODERNIDAD
A pesar de su más de 20 años en el mundo del folclore Andrea Sosa, valoriza el folclore tradicional y pondera el actual, al cual le atribuye el poder contar con nuevas herramientas técnicas que favorecen a la fusión de las distintas disciplinas artísticas.
"El folklore actual busca incorporar nuevos sonidos, de instrumentos, nuevos arreglos vocales e instrumentales, nuevas composiciones y también en la puesta en escena integrando lo audiovisual como herramienta de la producción musical; algunos manteniendo algo de lo tradicional y otros buscando nuevos horizontes", señala Andrea, viéndose envuelta un poco en estas nuevas virtudes que le otorga la modernidad a la música tradicional.

Y hablando de estas nuevas generaciones, cabe destacar que hace unos años existe una ferviente escalada sobre el revalorizar las huellas folclóricas, con figuras que refrescan los sonidos más tradicionales de la Argentina. "Me encanta como los niños y jóvenes defienden, disfrutan, bailan y cantan las canciones pioneras del folklore, como así también las nuevas composiciones y siguen a los artistas del género", asegura la artista, quien con fuerte tono chamamecero asegura: "¡Esto le da nueva y larga vida al folclore nacional".
El legado que Andrea deja a sus próximas generaciones es sin dudas incalculable en materia cultural y musical.
POR EL RIO VOLVERE ANDREA SOSA
"Transmitir la música de mi tierra natal y llevarla a distintos lugares, ahora a la Patagonia argentina, dar a conocer el chamamé como lo cantaba con mi papa en Corrientes, nuestra cultura toda, nuestra forma de hablar y de ser de correntinos", confiesa Andrea, quien traslada esa riqueza a su hijo Mateo, de 4 años. "Hoy veo a Mateo cantar canciones de mi repertorio y me traslada". Además cuenta que con sus alumnos le pasa algo parecido cuando le piden cantar Por el rio volveré, o hacer algún sapukay. "Verlos bailar y cantar los temas que hacemos en las presentaciones acá en el sur, es de un valor incalculable para mí y creo que impactará en las nuevas generaciones", afirma la cantante correntina.

NUEVO MATERIAL DISCOGRÁFICO Y OBRAS CORALES DE DISNEY
El contexto de pandemia la agarró a Andrea en medio de la grabación de su cuarto material discográfico solista, donde se lanza a cantar zambas y chacareras, además del chamamé que es infaltable. Incluso, revela detalles muy particulares sobre este nuevo material, el cual está pensado para que cuente con la participación de grandes referentes del folklore argentino como lo son Antonio Tarragó Ros, Grupo Tupá, Rubén Patagonia y Peteco Carabajal.







Pero a su vez, confiesa que "al principio de la pandemia sentí un poco de miedo pero con el transcurrir de los días me hice amiga de las nuevas cosas que me deparaba este loco destino y con el apoyo de mi familia fui relajándome y disfrutando de estar en casa, cuidándonos como familia".
Este cuarto material está aún en frenado por la situación de cuarentena que sorprendió a cada argentino. Ella misma nos cuenta que "en lo que respecta al disco quedó todo parado, ya que las grabaciones se realizarán en Comodoro Rivadavia y Buenos Aires y aún no se puede viajar". Sin embargo hay muchas cosas que la mantienen activa y las clases virtuales con sus alumnos es una de ellas, además de reconocer que "estoy aprovechando el tiempo con mi familia, en el hogar, compartiendo cosas que antes no podíamos hacer o no teníamos el tiempo de planificarlas y llevarlas a cabo".

En materia discográfico, sin dudas sigue exigiendo atención, por lo que Andrea continúa con las maquetas, ya que según aclara "eso lo puedo hacer desde la virtualidad y cuento con el acompañamiento de excelentes amigos músicos que conocí en Sarmiento y grabarán conmigo la parte musical del disco y me están ayudado con las maquetas". Ellos son: Roberto Troncoso (acordeón), Gustavo Jara (guitarra), Alejandro Ríos (bajo), Javier Colicoy (piano), Agustín Repich (teclados) y Omar Sosa (percusión).
Este último material es diferente a los demás de comienzo a fin. Aunque con misterio, Andrea fue revelando aspectos esenciales que harán el alma de este cuarto disco. "Este disco recorrerá otros estilos y géneros musicales dentro del folclore nacional, y además del chamamé podrán encontrar, chacareras, zambas, rasguido doble y candombe, este último es de autoría propia", nos describe Andrea quien le da ese sentido de raíces a sus melodías.

"Mostraremos la experiencia migratoria, el desarraigo y el encuentro con otras culturas y músicas de nuestro país, sin abandonar las raíces chamameceras", detalla la cantante, quien sin dejar de mirar su horizonte, subraya: "Estarán todos esos conceptos volcados a la música".


Cada cambio merece un viraje, y una cuarentena por pandemia exige quizá un poco más, hasta el punto de sentir la necesidad de reinventarnos; aunque este desafío no es tan simple. Andrea nos cuenta de qué manera ella, su familia y la música se reencontraron en lugares diferentes y se entrelazaron para poder congeniar cada aspecto de esta nueva normalidad.
"Mi familia y la música me ayudaron a transitar esta cuarentena", empieza diciendo Andrea, y sigue: "la virtualidad me abrió las puertas a un mundo nuevo de posibilidades como estudiar canto, compartir con otros músicos y artistas, realizando interpretaciones desde nuestros hogares y utilizando la tecnología para unir y ensamblar cada parte".
Incluso fue más allá. Teniendo una importante base coral en su formación, se animó a audicionar para una obra coral de "Disney", titulada Judex Crederis Sanctuary from The Hunchback of Notre Dame, 1996 (el jorobado de Notre Dame), obra en la cual quedó seleccionada para la cuerda de soprano junto a cantantes y músicos de toda Latinoamérica.

"Fue realmente una alegría inmensa para mí volver a trabajar con el maestro Pablo di Mario a quien conocía desde las épocas en que cursaba el profesorado y a quien admiro por su gran conocimiento y profesionalismo en la música", cuenta Andrea entusiasmada y no se queda con eso, ya que en estos momentos integra el coro Nagmen virtual donde preparan obras de "Dreamworks Animation", de la película "The Price Of Egypt (El Príncipe de Egipto).
Un aspecto preponderante que no nos quiso decir hasta el final es que "Estamos terminando de componer un tema para mi hijo "Mateo" que se titula "Contigo" y que estrenaremos en el nuevo disco…", revela Andrea.
A modo de conclusión Andrea pidió "transitar de la mejor manera posible esta situación de pandemia que vivimos, anhelando una reconstrucción de país basada en valores y riquezas espirituales", concluyó la extraordinaria cantante correntina Andrea Sosa para diario NORTE.










