“Es una ley pensada por sindicalistas que quieren mantener sus privilegios”
Para el secretario de Fechaco y consejero ante CAME, la ley sancionada en el Senado “es un retroceso” que en este momento de crisis económica genera desincentivos para la inversión y la creación de empleo.
“Ni siquiera es una ley pensada por los trabajadores reales, sino por sindicalistas que quieren seguir manteniendo sus privilegios”, aseguró Ernesto Scaglia, secretario de la Federación Económica del Chaco (Fechaco) y consejero en la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), al exponer su visión sobre la aprobada Ley de Teletrabajo.

En diálogo con NORTE, el dirigente consideró que “es un retroceso ante una modalidad nueva de trabajo a distancia, que busca descontracturar las tareas y hacerlas más flexibles en horarios y formas”. “Con la pandemia, aceleramos varios años los procesos que se venían dando a nivel mundial. Debimos acostumbrarnos a tecnologías y a formas de comunicarnos que tal vez llegarían más adelante, pero para las que aún no estábamos acostumbrados”, trazó.
Así, resaltó que la modalidad de trabajo a distancia busca, ni más ni menos que flexibilizar las tareas, con horarios y formas más flexibles. “La ley, en cambio, hace todo lo contrario colocando normativas más rígidas”, marcó, y consideró que tiene como único enfoque el trabajo en el hogar y no en otros ámbitos como ocurre, por caso, con la industria del software u otros rubros que tienen mayor desarrollo en el trabajo a distancia. “Hay que pensar en todos y no sólo en quienes hacen un determinado trabajo, como el administrativo, desde su casa”, planteó.
Tras mencionar uno de los articulados de la ley, que impone al empleador a pagar el servicio de internet al trabajador, y que incluso ese pago sea parte de la indemnización en caso de despido, Scaglia enfatizó: “Creo que hicieron esta ley para que se mantenga viva la industria del juicio laboral”.
Por otra parte, sostuvo que la aplicación podría tener como consecuencia que, quienes están trabajando a distancia actualmente por la pandemia, sean convocados a retornar a sus lugares de trabajo con los horarios rígidos de la tarea presencial. “Las condiciones que están imponiendo no son las que necesita el mundo hoy ni las flexibilizaciones que necesita el empresariado pyme”, advirtió.
Sin consultas
En otro punto, Scaglia consideró “lamentable que diputados y senadores no hayan consultado a todas las partes involucradas, sino sólo a la parte gremial”. “En Senadores hicieron una consulta a una entidad empresarial que es un sello de goma y lo único que tiene es un certificado político; pero no fueron consultadas entidades federales como CAME y la Cámara Argentina de Comercio (CAC)”, indicó.

En ese marco advirtió que empresas grandes y afianzadas en el mercado que venían implementando teletrabajo desde hace tiempo podrían levantar operaciones ante las dificultades que impondrá la nueva ley. Y consideró que también “incidirá en la contratación de nuevos empleados”.
La esperanza del veto
Tras la aprobación en el Senado de la Nación por 40 votos afirmativos del oficialismo y con 30 rechazos provenientes de la oposición, Scaglia señaló que algunas cámaras empresariales habían realizado gestiones en busca de un veto presidencial, aunque con escasas esperanzas.
“Otra posibilidad es ver la letra chica y, en la reglamentación y aplicación por el Ministerio de Trabajo de la Nación, que puedan presentarse algunos cambios. Pero la ley de fondo vino mal parida. Es lamentable que, en un momento difícil del país y del mundo, en lugar de pensar en abrir y flexibilizar, siempre el sindicalismo y la política se miren el ombligo, en lugar de promover la generación de empleo y de mayor actividad económica, ayudando al sector privado y a las pymes”, subrayó.
Señales claras
Por último, Scaglia destacó la importancia de “dar señales claras” para los inversores que quieran apostar por el país. “La reactivación será larga y es necesario ver qué medidas tomará el Gobierno. Sobre todo, es preciso ver qué muestra el Gobierno. Por ahí, las señales que va dando son malas”, sostuvo.
Por eso resaltó la necesidad de “dar señales claras hacia delante del tipo de país que queremos, de la creación de empleo genuino y no con el IFE”. “Para el inversor o para quien va a abrir una fábrica, la reforma judicial, la expropiación de Vicentín y la Ley de Teletrabajo, no son buenas incentivos”, concluyó.
Las condiciones que están imponiendo no son las que necesita el mundo hoy ni las flexibilizaciones que necesita el empresariado pyme.
Preocupación de CAME
La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) remitió una misiva al presidente Alberto Fernández, y al jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, a fin de manifestar la preocupación de la entidad por la sanción de la Ley de Teletrabajo y de advertir los riesgos que, tal como está redactada, podría implicar en la generación de este tipo de relación laboral para las pymes.
“En las cartas cada uno de los puntos que elevamos oportunamente a los legisladores para que sean incorporados o modificados en el entonces proyecto, pero que no han sido atendidos”, indicó la entidad en un comunicado.
En este sentido, y con motivo de dar más fuerza a este reclamo, desde CAME solicitaron a todas las entidades asociadas que envíen a ambas autoridades una nota de apoyo a las consideraciones y propuestas, requiriendo que sean tenidas en cuenta a la hora de reglamentar la Ley.











