Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/194712
Quedate en casa y arreglate como puedas

Vivienda y aislamiento social preventivo obligatorio

La situación de pandemia que se vive en el país y en el mundo entero llevó a los gobiernos a aplicar políticas de emergencia para prevenir los contagios. La más impactante para las personas fue el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, que implicó que debían recluirse en sus casas, exceptuando algunas pocas actividades esenciales y razones de fuerza mayor.

La situación de pandemia que se vive en el país y en el mundo entero llevó a los gobiernos a aplicar políticas de emergencia para prevenir los contagios. La más impactante para las personas fue el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, que implicó que debían recluirse en sus casas, exceptuando algunas pocas actividades esenciales y razones de fuerza mayor.

habitat2.jpg

Esto significó el colapso del hábitat residencial, porque ahora las actividades laborales, escolares, e incluso sanitarias, se vieron transferidas a esta reclusión. Al mismo tiempo, muchísimas personas se vieron directamente impedidas de cumplir el aislamiento, en función de diversos padecimientos que ya venían acarreando y que con la cuarentena sencillamente los desbordaron. Léase, personas que si no salen a la calle no pueden poner comida en su mesa.

Crisis y desigualdad

El hábitat social ya estaba en crisis, la pandemia y la cuarentena solo han venido a visibilizar y profundizar desigualdades que existentes. La emergencia no impactó igual en todos los hogares, y los refuerzos del gobierno sobre el sistema sanitario no fueron suficientes para hacer frente a la situación.

habitat3.jpg

Paralelamente, la instalación de las fuerzas policiales en las calles con el presupuesto de garantizar que la población cumpliera el aislamiento, bien puede leerse como una potestad otorgada a una fuerza que, como mínimo, no es la más idónea para la tarea.

Así es que en el Instituto de Investigación y Desarrollo en Vivienda de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE, basados en los balances sobre hábitat social y políticas que el gobierno venía aplicando, se pusieron manos a la obra para elaborar un protocolo de actuación para esta crisis y las venideras.

Lo primero que evaluaron fue que había que garantizar las condiciones mínimas para que las personas pudieran cumplir con la cuarentena. No estamos hablando de gente que está aburrida y quiere salir a comer o a bailar con los amigos, sino de personas que necesitan salir a trabajar, o que necesitan ir a un hospital por problemas de salud preexistentes.

Hablamos de personas que fueron desalojadas de sus casas, y también de otras que fueron deliberadamente aisladas y cercadas por fuerzas policiales en sus barrios. La imposibilidad de cumplir con la cuarentena y la falta de contención de parte de los gobiernos representó que la enfermedad se propagara y se volviera incontrolable.

protocolo.jpg

Vivienda y mucho más

¿Qué hace falta para poder garantizar las condiciones del aislamiento? La propuesta del IIDVi es una política de actuación en materia de hábitat que sea concertada, participativa, progresiva en su accionar en distintas escalas, y sobre todo integral. El hábitat no es solo la vivienda, sus condiciones de habitabilidad, confort, etc., sino que son las condiciones urbano-ambientales, jurídicas-dominiales, sociales, educativas, sanitarias, de seguridad, culturales, etc.

No significa que no se haya hecho nada desde los gobiernos, pero lo realizado hasta el momento no ha sido suficiente. Hay acciones concretas y primordiales que el gobierno debería garantizar, como evitar desalojos, cortes de servicios, proteger a los inquilinos, y ahora mismo no lo hace.

Así es que en el IIDVi se sintieron interpelados por la situación, sobre todo de Latinoamérica, porque en el tema del hábitat se está haciendo muy poco cuando se pide a las personas que se recluyan en sus casas. El Instituto no parte de una premisa crítica de las gestiones del gobierno, sino que su intención es complementar los trabajos que ya se vienen haciendo, y sobre todo aunar fuerzas entre los distintos estamentos sociales y gubernamentales. Asimismo, la información oficial y sanitaria a algunas personas les llega y a otras no. También juegan su papel las noticias falsas, los empresarios que presionan al gobierno para que libere actividades o que alientan a violar la cuarentena, y demás agentes del desorden que operan activamente.

habitat.jpg

La propuesta

El Protocolo de actuación en la emergencia 2020 distingue tres escalas de abordaje: urbana, barrial y domiciliaria. En el nivel urbano, la propuesta es constituir un Espacio de Coordinación interjurisdiccional, interdisciplinario e interactoral, para responder a las distintas necesidades de cada barrio o sector, y garantizar así el cumplimiento del aislamiento.

En el nivel barrial, constituir Equipos Técnicos Territoriales (ETT), conformados por ingenieros, arquitectos, trabajadores sociales, personal de salud y seguridad, etc., que trabajen junto a los referentes barriales para relevar necesidades particulares del barrio, diseñar estrategias de acción, gestionar recursos necesarios e instrumentar respuestas adecuadas para la prevención y mitigación.

Finalmente, reforzar un sistema de datos y comunicación centralizada y estructurada, para abordar todos los frentes y medios necesarios, a fin de que a todas las personas les llegue la misma información. En la escala barrial tiene que haber mayor protagonismo de los referentes barriales, los vecinos, y deben predominar los consensos en lugar de la de imposición. Ello no ocurre, por ejemplo, con los vallados en los barrios periféricos, que representaron una doble estigmatización. En vez del aislamiento coactivo, debe tenderse a establecer acuerdos sociocomunitarios para acordar esquemas de circulación, etc.

Y no es cuestión de crear nuevos organismos, ni de aportar grandes recursos en dinero, sino fundamentalmente coordinar y concertar para actuar. Hay recursos profesionales en el Estado y en la Universidad, hay equipos técnicos territoriales que pueden afectarse a ese tipo de acciones, y sin embargo están subocupados. Lo mismo pasó con las comisiones vecinales que quedaron sin saber cómo podían actuar y que rol asumir, aun estando activas.

“Donde está el problema reside la solución”: si no se trabaja coordinadamente y con base en el conocimiento territorial que ellos tienen, es imposible que se dé una solución acorde a lo que está ocurriendo. De esta manera se pueden conocer rápidamente las necesidades más urgentes incluso a escala domiciliaria para orientar la acción. Toda esta información se eleva al espacio de coordinación, configurando un  esquema de trabajo no lineal, sino circular, de ida y vuelta.

Código QR: Acceda al documento completo “Hábitat social en contexto de pandemia” y más datos sobre el IIDVi.

 

Instituto de Investigación y Desarrollo en Vivienda*

El Instituto funciona hace más de 50 años en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNNE, muy comprometido con la problemática del hábitat social, entendido como una cuestión integral. Su enfoque es multidimensional, porque no reduce el hábitat a la vivienda o la infraestructura urbana, sino que los incluye y trasciende, en términos sociales, culturales, productivos y reproductivos.

El Instituto realiza producción de conocimiento en variados proyectos de investigación, siempre referidos al análisis de políticas habitacionales. También hace labor docente dentro de la Facultad; y tareas de extensión o práctica universitaria con distintos grupos sociales sobre lo previamente investigado. Un ejemplo de su práctica son los procesos de regularización dominial, en los que trabajan en conjunto con personas de barrios marginales o asentamientos para regularizar sus situaciones legales, de loteo, posesión, etc.

*INVESTIGADORES: Mg. Arq. María Andrea Benítez; Mg. Arq. María Bernabela Pelli; Dra. Arq. Laura Alcalá; Dr. Arq. Miguel Barreto; Lic. María Emilia Fernández; Mg. Arq. Marta Graciela Giró; Dra. Arq. Venettia Romagnoli – BECARIOS: Arq. Ma. del Rosario Olmedo; Arq. Ezequiel Ledesma; Arq. Ma. Fernanda Palomino; Arq. Ma. Laura Puntel; Mg. Arq. Ma. Florencia Rus; Arq. Sebastián Galvaliz; Est. Arq. Antonella Bentancourt Rossoli; Est. Arq. Victoria Donner.