Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/194688
Manuel Pulido, investigador de la UNNE

“No hay forma de pronosticar un pico, depende de la población”

Con cifras que parecen no tener un techo, las previsiones locales están sujetas al grado de adhesión social a medidas de cuidado.   

“Hoy las cifras del Chaco no dan muestras de detenerse”, afirma doctor en Física Manuel Pulido. A tono con el mensaje presidencial -aunque unos minutos antes- el investigador del Conicet sostiene que “en la Argentina hoy no hay forma de pronosticar un pico, todo depende del comportamiento de la población”.

pulido .jpg
Manuel Pulido es docente del Departamento de Física de la Universidad del Nordeste e investigador del Conicet.

NORTE lo contactó a partir de una noticia nacional: matemáticos de la Universidad Tres Febrero afirman que en el país el pico de contagios se alcanzaría entre el 10 y 20 de agosto.

Basándose en una fórmula similar a la europea para calcular un valor constante aseguran que todavía hay que esperar unas dos semanas para llegar a un tope de reproducciones de casos.

Pulido trabaja en un proyecto que realiza predicciones de Covid 19 a partir de una formulación diferente a la que se describe en la mayoría de los diarios de ayer. Antes de la pandemia analizaba modelos predictivos en meteorología.

Hace un par de meses había explicado que con modelos matemáticos combinan datos de la enfermedad y su propagación, se cuantifica la incerteza y así se busca predecir probabilísticamente una evolución. 

untref.jpg
La publicación en el sitio de la Universidad de Tres de Febrero.

“Con la obtención de un valor mayor a 1 la tendencia va a crecer; si es menor, desciende”, resume. El análisis guarda estrecha relación con las medidas que restringen o habilitan actividades sociales.

Hoy en colaboración con científicos de otros países, menciona a Noruega y a Australia como dos de las experiencias exitosas de control del brote. “Cuando les explicábamos a los noruegos que en la Argentina la distancia mínima es de dos metros, bromeaban y decían que para ellos eso significaba acercarse. Somos muy distintos y lamentablemente nuestra población descansó mucho en eso. Una cuarentena más eficiente podría haber eliminado el brote como en Australia”, analiza.