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Eleonora Cassano

“Soy una mujer feliz y me siento completa con mi vida”

Eleonora, ¿cómo fue el proceso de querer ser una gran bailarina a ser una de las más reconocidas a nivel mundial?

Para llegar a ser una gran bailarina digamos que no se estudia, se trabaja mucho y esa fue mi primera aspiración y después, el resto fue sucediendo en el transcurso de los años y las diferentes cosas que se me fueron dando en mi carrera hicieron que llegue a ser una gran bailarina internacional. Pero no me propuse eso, sino que trabajé para ser muy buena bailarina pero no para ser famosa, reconocida, y eso me pasó. Estoy agradecida por lo que me regaló en parte la vida, pero con mucho trabajo detrás.

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Tchaikovsky Pas de Deux.

- Siempre hay obras qué gustan más que otras ¿cuál es tu preferida para ballet y por qué?

Con respecto a las obras que he bailado o que he hecho en el transcurso de mi carrera, varié muchísimo en los gustos, porque al principio me interesaba mucho bailar lo que tenía exigencia técnica pero después fui madurando y fui necesitando hacer obras más ricas en interpretación y entonces necesitaba una historia para contar, no solo que fuera pasos técnicos sino una historia potente para contar. Igual una de las obras que disfruté muchísimo bailar fue el Lago de los Cisnes que en la misma noche me permitía mostrar dos personajes: el cisne débil, la mujer enamorada, el cisne enamorado; y el cisne negro que me permitía mostrar otra faceta de la personalidad en la misma noche, entonces todo esto hacía a la obra muy interesante y aparte a mí el cisne me quedaba bien por los brazos, y me gusta mucho hacerlo.

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Cascanueces.

- ¿Hubo mucha sorpresa cuando dejaste a la prima bailarina para ir al Maipo?

Lo del pasaje del teatro Colón al Maipo fue un poco una revolución porque se fue dando por situaciones ajenas a mi intención primera, porque en medio del éxito de estar bailando junto a Julio Bocca por todo el mundo, yo decidí dejar eso porque sentí la necesidad suprema de ser mamá. Entonces le dije a Julio y a Lino Patalano que me quería quedar tranquila en mi casa, tratando de quedar embarazada. No me quedé muy tranquila y me puse a estudiar teatro y canto, y Lino después de unos meses me dijo: “Eleonora qué te parece si hacemos un espectáculo con esto del canto, el teatro, un espectáculo diferente”; y bueno, me gustó y como no quedaba embarazada dije, sí me encanta la idea. Y surgió La Cassano en el Maipo, pero todo el mundo pensó que me iba a transformar en vedette y no fue así, hice una obra en la que cantaba, bailaba, hacía zapateo americano, algo de jazz, distintos tipos de danza y además incluí la voz que fue algo muy importante y sí fue un poco una revolución y después quedé embarazada. Pero de todo esto, creo que lo mejor fue que volví a bailar clásico desde otro lugar después de haber hecho esta obra, desde un mejor lugar.

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Eleonora y Julio Bocca.

 

- Y después fuiste, como otras figuras del ballet, al Bailando, ¿cómo fue esa experiencia?

Después se muchos años de todo esto que te estoy contando me invitaron para ir a hacer El Bailando cuando se estaba por hacer mi despedida en el 2012 desde hacía un año ya que me estaban ofreciendo para ir al programa y se dio después de tres años. Mi primera idea fue hacerlo justamente sabiendo que no era un concurso de baile sino un espectáculo televisivo. Después, para poder mostrar a la gente que se puede hacer todo tipo de bailes desde un lugar correcto y lo más importante, tal vez, fue que lo hice pensando en que había mucha gente que nunca me vio bailar, que no tuvo la oportunidad de ir a un Teatro ya sea por un tema económico o de decisión personal y me vieron bailar en el living de su casa y eso me hacía mucho bien, pensar por ese lado. Y también que había generaciones que no me conocían, y me descubrieron por el show. A mí también me resultó muy divertido hacerlo, hacer coreografías absolutamente diferentes, crear personajes, de divertirme haciéndolo. Fue una experiencia muy buena.

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Eleonora en una MasterClass.

- En el mundo de la danza ¿siguen existiendo prejuicios vinculados con el género de los bailarines?

En el mundo de la danza sí siguen existiendo prejuicios, yo lo noto un poco más en las provincias cuando voy a dar mis clases. Hay muy pocos varones estudiando ballet y si bien hubo un cambio bastante positivo, por momentos se nota que sigue existiendo esta cosa de que guau mi hijo no puede hacer ballet por una cuestión de que no sea que se haga gay, y creo que eso es una confusión enorme así que espero que esto se vaya liberando un poco más. A veces van hermanitos o la hermana va a hacer ballet y el hermano la va a buscar y yo le pregunto a los papás si le gustaría que viniera a hacer ballet y la respuesta es: ¡No! él no hace ballet, y eso es un claro reflejo de lo que es la situación.

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Tango de burdel, salón y calle. Eleonora & César Peral.

- Cuando en 2012 te retiraste del ballet, ¿hubo un proceso de duelo?

En el 2012 cuando me retiré fue un poco extraña la decisión de hacer un cierre de mi carrera clásica porque con el transcurso del tiempo yo venía bailando cada vez menos clásico, y el clásico exige de una cosa que es muy fuerte con respecto a lo técnico y el nivel. Y yo quería cerrar mi carrera de esa forma, entonces tomamos la decisión junto a Patalano de hacer un cierre con una fecha pero lo que no me fue tan difícil es saber que se cerraba mi carrera clásica pero eso no significaba que no iba a bailar nunca más. Yo sabía que iba a seguir bailando, contemporáneo, tango, como ya había estado haciendo esos últimos años antes de mi despedida. Igual fue duro el hecho de saber que no iba a bailar más Romeo y Julieta o que no iba a bailar El Lago de los Cisnes. Pero yo tengo y tuve una vida tan rica fuera de la danza que te puedo decir que la danza si bien a mí me permite sentir cosas increíbles, no es lo único que tengo, está toda mi familia que me ha dado unas vivencias y una totalidad en la forma de sentir que me ayuda mucho.

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Eleonora, Julio Bocca y Lino Patalano.

 

- ¿Cómo vivís la experiencia de dar Clases Maestras?

Estuve dando Master Class por todo el país, hace unos cuantos años que estoy haciendo ese trabajo que me encanta, porque me permite llegar a lugares donde tal vez la gente no tiene la posibilidad de ir a las clases en Buenos Aires a los grandes centros de danza, entonces voy yo a los distintos estudios y les brindo todo lo que fui aprendiendo en mis viajes, en mis clases con maestros de afuera y también trabajo en la Fundación Julio Bocca, pero también con distintos estudios y lugares que me llaman. También estuve trabajando con la Compañía de ballet de Tucumán de clásico y de contemporáneo. Me gusta mucho poder brindar todo lo que aprendí.

 

- Después de que Julio Bocca y vos dejaron de bailar juntos ¿cómo es su vínculo actual?

Julio actualmente está en Uruguay, pero tenemos un lindo vínculo. Sí me gustaría que esté cerca para poder disfrutar de comidas y charlas, pero tenemos un lazo, tal vez no tan cercano como cuando bailábamos, pero sí hay una amistad. Eso se fue generando durante tantos años y la continuamos a distancia. Mantenemos una hermosa relación.

 

- Aparte de tu hermosa familia, ¿cuál considerás que es tu mayor legado?

Es una pregunta que me tuve que acostumbrar a contestarla porque al principio no sabía muy bien. Yo siento con respecto a mi persona lo que hago, pero legado es una palabra fuerte y creo que poco a poco me lo fue contestando un poco la gente: “Lo que marcaste”, me decían. Entonces creo que marqué algo en muchas generaciones que me toman como referente, que me han comentado que me han tenido en carpeta cuando estaban estudiando danza, entonces evidentemente algo hice con la danza y creo que tal vez me destaco por ser considerada cariñosa con las personas, entonces todo eso hace un combo que es interesante. Mi legado es haber marcado generaciones y espero seguir haciéndolo, en la buena formación en la danza.

 

- ¿Quién es hoy Eleonora Cassano?

Eleonora Cassano hoy es mamá de Tomás y Julieta, esposa de Sergio, ama de casa, maestra de ballet, cocinera y dueña de 2 perritas hermosas, Lila y Farah, Una mujer feliz que se siente completa con lo que hizo con su vida y lo que va a seguir haciendo, tratando de dejar algo bueno en la gente.