Pistones en 3D son una realidad
Hace unas entregas atrás mostramos cómo Porsche está equipando a sus modelos más deportivos con butacas construidas en 3D que permiten tener una estructura más liviana y aireada sin perder resistencia.
Ahora los alemanes anunciaron después de dos años de pruebas estar listos para equipar a sus motores con pistones construidos mediante el mismo sistema 3D por pulverización de polvo metálico derretido con láser, un proceso conocido como “sinterización” que ahora se puede hacer en impresoras industriales.

Se trata de una pieza sometida a enormes presiones que gracias a la impresión 3D tienen un diseño optimizado para esas cargas y son un 10% más ligeros que los forjados de producción en serie.

El departamento de Desarrollo Avanzado de Propulsión en Porsche asegura que la técnica permite aumentar las revoluciones del motor, reducir la temperatura en los mismos y optimizar la combustión. En concreto, ganar 30 CV de potencia en el motor biturbo de 700 CV mejorando además la eficiencia. Porsche también pudo integrar un conducto de enfriamiento en la estructura del pistón y diseñar por separado perforaciones especiales de aceite de doble chorro. Estas hazañas de fabricación serían imposibles y poco rentables, de realizar con mecanizado o fundición, afirma el fabricante de automóviles.
Las pruebas
Porsche anunció que las pruebas de esta tecnología se realizaron sobre su modelo deportivo carrera-cliente 911 GT2 RS de '3.8 litros, doble turbocompresor y seis cilindros. La evaluación incluyó 24 horas de conducción simulada a alta velocidad, replicando los rigores en la pista de carreras durante 6,000 kilómetros una velocidad promedio de 250 kph.

Porsche incluso llegó a incluir paradas simuladas para recargar combustible. Luego, los ingenieros hicieron funcionar el motor en el banco de pruebas durante 135 horas a plena carga y 25 horas bajo carga de arrastre a una variedad de velocidades. Doscientas horas después, la prueba se consideró un éxito al pasar los seis pistones sin pérdidas de compresión ni aumentos de temperatura.

Por supuesto que el hardware para fabricar pistones en 3D es mucho más especializado que la impresora de plástico para filamentos que la mayoría conoce.
En estas impresoras 3D para metales las piezas se forman capa a capa utilizando aleaciones metálicas en polvo que se someten a fusión láser del metal (LMF), donde el láser calienta y funde la superficie del polvo correspondiente al contorno de la pieza.










