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Testimonio en primera persona

“La pandemia nos hace trabajar el doble, el país nos necesita”, asegura con firmeza lucia Marinich

Mujer valiente, tenaz, capacitada para las tareas del campo y de la ciudad, con una mirada especial sobre los valores de la patria argentina, Lucía Marinich, con 27 años de edad, conoce los avatares de la vida y de los desafíos que se vienen por delante. “Cada mañana es un regalo de Dios, poder trabajar en lo que nos gusta, un encanto”, dice a NORTE RURAL esta joven productora ganadera que teniendo al lado a su amiga y hermana Melina, llevan las riendas de su campo en Colonia Uriburu, a unos 20 kilómetros al sur de Quitilipi.

SAENZ PEÑA (Agencia).  Se levanta antes que salga el sol. Toma su termo, mate, barbijo, alcohol diluido en agua y un canasto con algunas provisiones, y se va al campo. No deja nada librado al azar. Su hermana, compañera fiel y coequiper en los quehaceres rurales, la acompaña. Hay varios kilómetros que tiene para hacer a caballo. Por esta época se lucha por cuidar el recurso hídrico, a evitar las quemazones y por si fuera poco, una amenaza latente siguen siendo los cuatreros.

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Lucia y Melina Marinich en plena recorrida por el campo. “Esta es nuestra vida, y las mujeres tomamos la posta y queremos ser parte de este querido Chaco productivo”, dicen.

TOMAR LA POSTA

“Para los que dicen que el campo no es cosa de mujeres, mírennos a nosotras, tomamos la rienda de las cosas”, dice Lucía y muestra un cuaderno de anotaciones en las que se puede ver varias tareas como “controlar los potreros, llamar al veterinario, mirar las aguadas”, entre otras cosas más.

Además de los caballos, las hermanas Marinich tiene también la su camioneta:  “la petiza”, como la bautizó a la vieja  Jeep.

“Nos ayuda en todo, tiene fuerza y es muy aguantadora para los caminos de la zona, con tierra o con barro”, dice.

“Amo el campo,  somos dos  hermanas mujeres que nos dedicamos al campo”, comenta a la joven productora ganadera que cuando tenía 5 años, ya encerraba las vacas.

“CRIAR VACAS TIENE FUTURO”

“Esperamos un poco de lluvia para  las pasturas, porque si no, será un gran problema”, evalúa.  Dicen las hermanas Marinich que criar vacas “es hacer futuro, ya que nos permite ir haciendo producción sostenida, sustentable, y ojala podamos crecer y formar parte de este Chaco productivo que avanza y nosotras como mujeres les queremos entregar un mensaje claro a las comunidad, que apoye al campo, que nos valore a los productores, nosotros no pedimos nada a cambio porque lo único que sabemos es trabajar”, dicen.

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Lucia, muestra un ejemplar de su establecimiento. “Es una zona muy buena para ganadería, y acá estamos cada día del año”, cuenta.

Colonia Uriburu está ubicada a unos 20 kilómetros al sur de Quitilipi, Chaco. Es una zona ganadera por excelencia. “Hay ponerle el hombro y es lo que hacemos, nuestra zona es cría y engorde, y queremos seguir apostando a esta actividad”, dice Lucia-

LOS CUATREROS, OTRO DRAMA

Pero como si fuera poco, “tenemos que estar alertas por los cuatreros, que no duermen, no descansan y no hay ley que los mantenga encerrados….ese es un tema que hay que hablar mucho después que pasen estas inundaciones”, propone.

 “Pero con esto también aparecen a “trabajar” los cuatreros que de una te matan un animal, y hay que estar vigilando constantemente, y eso es lo que hacemos nosotras porque tenemos que cuidar lo que tenemos”, dice.