Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/194306

La nueva ola ya da señales

La pandemia del Sars Cov2, o nuevo coronavirus, sin duda no solo sacude las estructuras de la economía mundial, sino que como un terremoto movió placas que dejará en evidencia que la normalidad anterior volverá a ser igual.

Hipólito Ruiz
Por: Hipólito Ruiz

Quiérase o no, nos movemos hacia una nueva forma de economía y hacia una nueva forma de vida, ambas de manera jamás vista. Tan cierto que la vida diaria misma nos permite ver a nuestros vecinos protegidos con mascarillas y barbijos.

Dibujo-Rural-22julio.jpg

Algunos le llaman Biotecnología, otros le llaman “la nueva ola”, una cara de la realidad contada por el futurista Alvin Tofler, autor del libro “La Tercera Ola”. Allí, el escritor atribuye que la primera ola es la civilización rural, donde los campesinos forman sociedades (campesinos rurales que viven en aldeas y tienen una civilización muy pobre, es un tipo de civilización – de los últimos10 mil años de historia- y con religiones diferentes- ; la segunda ola sería la sociedad industrial, y sigue la civilización de la información que, según Toffler, no comenzó, ya que aún requerimos de industria para la información, y que estamos viviendo el comienzo de una revolución tremenda y que ésta no se detendrá debido, por ejemplo al mercado accionario.

¿ALGUIEN QUIERE RESPONDER?

Utilizando como metáfora esta obra literaria, ¿En qué ola vive el sector productivo del norte argentino?. ¿Cómo puede enfrentar los nuevos paradigmas si todavía se sigue discutiendo si, por ejemplo, el uso de nuevas tecnologías en semillas de algodón, y del uso certificado de las mismas es cosa de ángeles o demonios? ¿Cómo enfrentar los nuevos desafíos si resulta una odisea que las bases productivas se pongan de acuerdo y hoy, por ejemplo, con la declaración de estado de quiebra por parte de la justicia de la Cooperativa La Unión Limitada, hay quienes hablan en contra del sistema cooperativista cuando en otros ámbitos es un éxito total, como el caso de la Unión Agrícola Avellaneda?.

¿Cómo enfrentar las asimetrías de siempre, como el hecho que con toda la furia ferroviaria, el productor de esta parte del país no siente el beneficio del flete y tiene que seguir mandando su producción en camiones?, ¿y por qué, en tal sentido, resulta difícil retomar la idea de reflotar el centro de acopiadores chaqueños?.

¿Por qué, cuando se habla de buenas perspectivas para el girasol, estimándose una superficie de 296.600 hectáreas para la campaña 2020/2021 la producción se va del Chaco sin dejar valor agregado en la provincia?

EL CASO DE LA UNION SIGUE DANDO QUE HABLAR

Según se pudo saber ayer, una comisión interna de empleados de la ex Cooperativa Agropecuaria La Unión Limitada (hoy en Quiebra) habría solicitado a la Comisión Directiva del Consejo de Administración su alejamiento de las responsabilidades administrativas de la ex entidad. En ese tren, trascendía que  el control de las operaciones administrativas y comerciales ya habrian sido tomadas por los ex empleados quienes continúan con las operaciones y el giro habitual a la espera de reunirse con la Dirección de Cooperativas antes del fin de semana para iniciar la formación de una Cooperativa de Trabajo.

Pudo saberse, siempre en off de record como decimos los periodistas, que el pasado lunes 20, día del amigo, ya no pudo ingresar la comisión directiva para sesionar como órgano del Consejo de Administración en representación de los agricultores y productores ganaderos integrantes de la masa societaria de la ex Cooperativa Agropecuaria.

A todo esto, se dejó entrever que la Dirección de Cooperativas se reunirá el viernes 24  con todo el personal y les ilustrará la buena experiencia del Frigorifico (ex Dellamea) cercano a Resistencia, y quien dice, no intenten convencerlos de que se tenga que poner en marcha una cooperativa de trabajadores.

 

EL PROBLEMA NO SON LAS PALOMAS, SINO LOS BUITRES

Predilecto lector de esta columna, desde La Tigra, bien temprano en la mañana del domingo, el agricultor Ernesto Ivan, envió a NORTE RURAL una breve reflexión sobre el mercado del girasol, que encuentra en el Chaco en los últimas campañas un productor que logre cosechar la primicia girasolera.

“Podemos incrementar el área de siembra de girasol en nuestra Provincia y en el país, cuando se respete la capacidad de pago al momento de la cosecha.  Con el girasol, volvemos a las polémicas instaladas desde campañas anteriores.

Si bien podemos tener un precio atractivo en el momento de la siembra, no sabemos cuál será el valor cuando llega la cosecha.

Ya en el año 2015 notamos la distorsión de los precios cuando se eliminaron las retenciones del 32 % y en las pizarras se reflejó muy poco este beneficio.

Generalmente cuando mayor es la oferta, menor es la transparencia.  No se puede permitir las prácticas de cartelización, de esa manera se ponen de acuerdo para no competir, concentrando los precios.

Se debe evitar las prácticas monopólicas y para eso necesitamos reglas de juego claras y perdurables.  Por eso digo,  que si bien las palomas causan inconvenientes, el problema más graves para el girasol son los Buitres”.

 

La imagen de la semana

ARRANCANDO EL ATARDECER EN EL SUR

Al ponerse el sol, en el campo de Leonardo Graff, la siembra de girasol es la prioridad para este chacarero que acaba de recibir la semilla. En su predio, ubicado en inmediaciones de Venados Grandes, al sur de la provincia de Chaco, Graff diversifica sus siembras y luego de destruir rastrojo de algodón se encamina en la siembra girasolera.

La-imagen-de-la-semana-Leo-.jpg

El lote aún tiene algo de humedad, la que es aprovechada por el productor y a la espera que el invierno no sea tan seco mientras llega la primavera. En el Departamento Fray Justo Santa María de Oro, al que pertenece el lote, hay una intención de siembra de 10.000 hectáreas del oleaginoso.