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Sufrió un accidente que lo dejó sin una pierna y un brazo

Fabián Cejas: una historia de adversidad transformada en superación

CHARATA (Agencia) Todo cambió para Fabián Cejas, un joven de Pinedo, cuando una descarga eléctrica casi lo mata, mientras trabajaba. Luego de casi un mes internado, perdió una pierna y un brazo por una infección. Trabaja en una ladrillería y haciendo changas, para sostener a sus hijas, y además sigue jugando al fútbol.

“A pesar de todo hay que seguir adelante y no bajar los brazos. Lo que pasó ya está no podemos ir hacia atrás”, dice Fabián Cejas, un joven de Pinedo, que mientras trabajaba – en Itín-  recibió una descarga eléctrica, de cables de alta tensión, y perdió uno de sus brazos, y una pierna. 

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Fabián Cejas es un apasionado del fútbol, y no dejó de practicarlo, a pesar de tener que cambiar de puesto.

“Cuando desperté (había perdido el conocimiento) inmediatamente me di cuenta de lo que había pasado. Yo trabaja en la Municipalidad en aquel tiempo. Lo hice hasta un viernes, y lo que ocurrió fue un domingo. Si bien ellos nunca dejaron de ayudarme, hoy me entregan  2.500 pesos, por mes que no es mucho pero al menos sirve para pagar la luz”, contó Cejas al periodista Nicolás Rodriguez, de Red Televisión. 

Cejas, a pesar de todo, tiene una mirada positiva y hacia su presente. “No es fácil, pero sabía desde un primer momento que no servía lamentarme por algo que no se podía ir para atrás y miré hacia adelante y hoy estoy trabajando como si nada hubiera acontecido.  Doy gracias a Dios porque estoy vivo y puedo contarlo”, remarcó

Cejas, tras recibir la descarga, estuvo 28 días internado, y luego por una infección le amputaron una pierna y un brazo. “Diez días en casa y luego a trabajar como siempre lo hice”, explicó, el joven que trabaja en una ladrillería. “Sigo trabajando y tratando de hacer las cosas lo mejor posible. Vivo de hacer changas, es lo mío, otra no queda. Cada mañana me levanto y si no se hace nada en la ladrilleria mi tarea es la de hacer algún alambrado, cavar pozos o carpir algunos terrenos”, relató.  

“Lo hago por mis hijas (una de 3 y otra de 8 años). Vivo solo en una casa, no es mía, y  está lado de mi viejo. Quisiera que ellas al menos tengan un techo digno que les pertenezca”, reflexionó

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Fabián Cejas trabaja en una ladrillería, y haciendo changas. Sus hijas de 3 y 8 años, son su motivación

Cejas, hace un años tramitó una pensión, pero  aún no tuvo respuestas.  Por ahora, fue bienvenida la suma del IFE. “Alcanza para seguir en el día a día tratando de acomodarme un poco”, señaló, mientras espera su turno para una nueva cirugía.

“La posibilidad de la prótesis para la pierna está latente solo queda tener paciencia y esperar a que todo pase y después veremos que ocurre. Hoy me siento tranquilo sabiendo que pronto llegará ese día”, reconoció

Pero, Fabián no solo trabaja. A pesar de no tener un brazo y una piedra, sigue con su otra pasión, que es el fútbol. “Lo que si sigo haciendo es jugar al fútbol, solo que cambie de puesto, hoy soy arquero. Es una pasión y no pienso dejar eso que es lo más lindo que hay”, destacó.