CARTA DE LECTORES
Qué pasará con las palabras y expresiones que trajo la pandemia
Casi 600.000 muertes y más de 13 millones de casos confirmados en poco más de seis meses, a lo largo de tres estaciones. Desde el brote inicial en la ciudad china de Wuhan, a finales de 2019, hasta el presente, el nuevo coronavirus lo ha modificado todo. Las rutinas, los cuidados, la forma de relacionarse, el trabajo, la manera de viajar, el tiempo de permanencia frente a las pantallas y otros aspectos de la vida. Componente indispensable, vivo y dinámico de las sociedades, el idioma tampoco resulta inmune a los efectos de la pandemia.
Como ocurre con otros componentes estudiados por las ciencias sociales, en donde los hechos suceden velozmente y la legislación da respuesta al fenómeno tiempo después, la lengua española también sufre cambios. Cambios que en algunos casos son bien recibidos por las sociedades, primero y por las autoridades idiomáticas, luego, y, en otros, son descartados con razones de peso.
Para tratar de entender el presente y futuro cercano de algunos términos y expresiones que utilizamos a diario, profesionales y académicas especializadas en la lengua castellana, desde su campo de acción, explicaron qué puede pasar con los neologismos, las adaptaciones y qué términos podrán pasar a engrosar el diccionario de una de las lenguas más ricas del mundo.
Indudablemente, la palabra coronavirus se ha transformado en la más utilizada a nivel mundial. Dicho término es una simplificación de la denominación científica Severe acute respiratory syndrome coronavirus 2 (SARS-Cov2). Y este virus es el causante de la enfermedad CoronaVirus Disease-19 (COVID-19). En ambos casos, a nivel mundial se ha adoptado el empleo de las siglas en inglés. “Es muy posible que, dado que el término coronavirus no es nuevo en el ámbito médico (virus del género Coronavirus de la familia Coronaviridae), las Academias de la Lengua decidan registrarlo en el Diccionario de la lengua española. Los miembros de las Academias debemos estudiar el término y luego decidir si se incorpora o no en el Diccionario mayor. No sería erróneo llamarlo virus corona por su forma, ya que presenta una especie de corona alrededor del núcleo, pero reconocemos que el término más difundido es coronavirus”, precisa la presidenta de la Academia Argentina de Letras, Alicia María Zorilla. Ante la consulta sobre si tendremos un equivalente de la denominación en castellano, desde el sistema de consultas de la Fundación para la Español Urgente (Fundéu) esbozaron una explicación. “ECOVI-19 sería una sigla válida para referirse a la COVID19. De momento, la sigla española goza de poco
uso en español, aunque podría ser que terminara asentándose en nuestro idioma con el paso del tiempo”.
Otras especialistas consultadas sostienen que es muy difícil que eso ocurra y opinan que aún es muy pronto para saberlo. María Marta García Negroni, doctora en Ciencias del Lenguaje y profesora de la Universidad de San Andrés (UdeSA) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA) compara: “La extensión de uso del nombre COVID-19 me hace pensar que nos quedaremos con él. Sería similar al caso de láser, que viene del acrónimo inglés laser (light amplification by stimulated emission of radiation)”. Después de haber gozado de un uso extensivo, para que una palabra o una expresión se asiente en el diccionario, la Real Academia Española (RAE) establece una serie de procedimientos rigurosos. A través de las distintas comisiones académicas, se elevan propuestas de adición, supresión o modificación al Pleno de académicos, el que, luego de analizar cada caso, tomará una decisión que posteriormente afectará al repertorio del diccionario. Lejos de esos plazos formales, los hablantes crean, adaptan, revitalizan o toman prestadas de otro idioma palabras y frases para describir lo atípico de la pandemia. Aún no registradas en el diccionario, aplausazo, coronabebé, coronials, cuarentenear, distanciamiento social, infodemia, nueva normalidad, pandemials, postpandemia y zoompleaños son algunos de los neologismos que han surgido.
Andreína Adelstein —doctora en Lingüística, investigadora del CONICET y coordinadora del Programa de Estudios del Léxico (PROLEX)—, señala que mientras algunos neologismos tenderán a perdurar, otros serán efímeros y algunos entran en la categoría de planificados, es decir, aquellos que responden a un fin ideológico como el caso de infectadura (una combinación para dar idea de una suerte de “dictadura de los infectólogos”). En este sentido, Zorrilla también enumera otras voces que nacen de la creatividad de los hablantes que requerirán del estudio de los académicos: “Coronabolo, coronacombi, coronacrisis, covideo, covidiota, duelar, infodemia, negativizar y hasta un nombre propio: Ciro Covid”. Sobre los grupos de palabras (sintagmas) aislamiento social y distanciamiento social, la presidenta de la Academia Argentina de Letras precisa que esas expresiones deberían modificarse. “Sin duda, el adjetivo no es el adecuado, pues social denota ‘perteneciente o relativo a la sociedad’; debería decirse aislamiento físico o distanciamiento físico, ya que, socialmente, seguimos relacionados a través de la Internet”, diferencia.
(www.lanacion.com.ar)










