Desalentar el hábito de fumar
La Organización Mundial de la Salud alertó que, a nivel global, más de 40 millones de jóvenes de 13 a 15 años han empezado a consumir tabaco, debido a que cada año la industria tabacalera invierte más de 9000 millones de dólares para promocionar productos de tabaco o que contienen nicotina. Según la organización internacional, las grandes compañías que comercializan cigarrillos relanzaron campañas para seducir a un público juvenil con el objetivo de ir reemplazando los casi 8 millones de usuarios que fallecen cada año por consumirlos.
El director del Departamento de Promoción de la Salud de la OMS, el alemán Ruediger Krech, dijo que es fundamental promover hábitos saludables entre los jóvenes, porque en el mundo casi nueve de cada diez fumadores se inician en el hábito antes de cumplir 18 años. El experto recordó que el consumo de cigarrillos provoca serios daños a los pulmones y otros órganos porque los priva del oxígeno que necesitan para desarrollarse y funcionar correctamente. También alertó que las grandes empresas de la industria tabacalera han comenzado a desplegar estrategias en distintos países para incentivar el consumo de cigarrillos entre las nuevas generaciones. Según la OMS, de esa manera se explica que algunas cadenas de televisión y plataformas audiovisuales en línea tengan en su programación series y programas en los que se repiten escenas con personas que consumen tabaco o cigarrillos electrónicos.
Frente a este panorama, la OMS decidió centrar sus esfuerzos en la protección de los niños y los jóvenes contra la publicidad de la industria tabacalera y las empresas relacionadas con ella. La agencia especializada de la ONU también hizo un llamado a deportistas, artistas, directores de cine, actores y actrices para que rechacen toda oferta de patrocinio que se les pueda proponer a cambio de promover, directa o indirectamente, el hábito de fumar. Por otra parte, remarcó que los países pueden proteger a los niños aplicando leyes estrictas de fiscalización de los productos de tabaco, lo cual incluye promulgar normativas en relación con los cigarrillos electrónicos a los que, según la organización, ya son adictos muchos jóvenes.
Los expertos aseguran que en distintos países la industria tabacalera promueve el consumo de cigarrillos electrónicos de aromatizantes con diferentes sabores para atraer a jóvenes consumidores. Afirman, además, que incluso durante la actual pandemia mundial de coronavirus, las empresas que comercializan productos de tabaco y de nicotina continúan publicitando artículos que limitan la capacidad de las personas para luchar contra el virus y recuperarse de esta enfermedad. Por ejemplo, ha ofrecido gratuitamente y a domicilio mascarillas con publicidad y en algunos países han presionado para que sus productos se consideren “esenciales”.
Se estima que solo en nuestro país el tabaquismo causa cada año más de 44.000 muertes evitables. Cabe aclarar que tanto el consumo de cigarrillos como la exposición al humo ajeno pueden provocar serios daños a la salud. Por otra parte se calcula que, antes de la pandemia, el sistema sanitario nacional destinaba más de 33.300 millones de pesos por año a la atención de pacientes con enfermedades asociadas con el tabaquismo.
Las principales causas de muerte por consumo de tabaco son las enfermedades del corazón, distintos tipos de cáncer y enfermedades respiratorias. En las mujeres, además, a estas complicaciones se suman los trastornos del aparato reproductor. Está comprobado que no hay un nivel de consumo “seguro para la salud”, es decir que el consumo de tabaco comienza a dañar el organismo ni bien se comienza a fumar. Está comprobado que el consumo de unos pocos cigarrillos por día (uno a cuatro cigarrillos) es igual de dañino para la salud que si se consume un atado cada 24 horas. En la Argentina se adoptaron distintas medidas para desalentar el hábito de fumar, entre las que se destaca la reforma impositiva de corte sanitarista que cambió los gravámenes sobre productos del tabaco. Pero un estudio realizado por la Fundación Interamericana del Corazón (FIC) reveló que, a pesar del aumento en el precio del producto, siete de cada diez fumadores no alteró sus hábitos de consumo.
Dado que en el país todavía se registra un importante número de personas que terminan siendo víctimas fatales de cáncer de pulmón, de enfermedades del corazón y otras dolencias vinculadas con el tabaquismo, es necesario generar una mayor conciencia en la población sobre la necesidad de desalentar el hábito de fumar.










