Ertivio Acosta, un apasionado de las tradiciones regionales
Mañana, 7 de julio, es el Día de los Museos del Chaco, fecha de la partida del museólogo, creador y director del Museo del Hombre Chaqueño, e impulsor de museos en la provincia, profesor Ertivio Acosta, como un homenaje a su trayectoria profesional. La autora de la ley fue la diputada Marilyn Cristófani. Este día se cumplirán veinte años de la muerte de este hombre que defendió como ninguno el origen de nuestra propia cultura, con una pasión y una entrega que lo llevaron desde la humildad a hacer grandes cosas.
Nacido en Lomas de Vallejos, Corrientes, se radicó junto a su madre, Juana Vallejos de Acosta, en Villa San Martín, cuando tenía apenas dos años, y allí pasó su niñez, adolescencia y juventud. Bebió de su progenitora el amor a las costumbres y tradiciones de esta parte del país, de la cultura guaraní y de los pueblos originarios del Chaco. A su empeño, a su tozudez, a sus iniciativas se debe que hoy, por ejemplo, el tomar caña con ruda el 1 de agosto, sea algo común y natural o que el 24 de junio se repita el paso sobre las brasas. Las tradiciones que le inculcaron su madre o sus amigos del barrio, como don Néstor Amarilla, acordeonista, y chamamecero de la primera hora, fueron objeto de sus investigaciones y luego de su difusión a través de los escritos en medios de comunicación o en audiciones de radio y TV. Con el paso del tiempo toda esa difusión fue sustentada por sus estudios en la escuela secundaria, en el profesorado de Historia de la UNNE o en la carrera de Museología cursada en Instituto de Museología de La Plata, junto a su esposa, profesora Elisa Berta Benítez.
Mientras hacía todo eso cubría sus gastos con el trabajo de letrista, haciendo carteles publicitarios que ubicaba en las rutas o para las casas de comercio de Resistencia, con un singular estilo. Tuvo muchos años audiciones en la radio y la TV como la recordada “La Siesta del Pombero”, el mítico duende guaraní que lo inspiró y que hizo que para muchos perdiera su identidad para nombrarlo simplemente como el Pombero Acosta.
BRILLANTE TRAYECTORIA
Había comenzado muy chico en el folclore, en la Biblioteca Nicolás Rojas de Acosta de su barrio, Villa San Martín, con el profesor de danzas Benigno Corbalán. Actúo como bailarín e integró la delegación artística de la Peña Nativa Martín Fierro en el Festival de Cosquín que logró el Premio en 1964. En 1965 organizó el primer Centro de Estudios del Folclore del Chaco junto a Raúl Cerrutti. Juntos incursionaron en los estudios e investigaciones del folclore regional. En 1980 creó el Centro de Estudios del Folclore Regional.
Sus estudios universitarios fueron los que pusieron un sello a ese trabajo, que muchas veces no era bien valorado sobre todo en ese ámbito. “Hoy es uno de los días más felices de mi vida”, le dijo una tarde al periodista amigo a modo de desahogo. “Acabo de dar una conferencia sobre folclore regional en la Facultad y entre los presentes estaba un excelente profesor que había cuestionado mi difusión por no tener un título de ese ámbito”. Fue para él como un respaldo para todo lo que vendría.
Otro amigo, médico, escritor multifacético, Eduardo Gómez Lestani “Cheché”, llegó a la subsecretaría de Cultura y le permitió trabajar juntos. En 1988 fue creador, organizador y director del Museo del Hombre Chaqueño, del Museo Histórico de la Isla del Cerrito, del Sitio Histórico y Museo Luis Geraldi de la Inmigración Italiana. Dictó los primeros cursos de Museología Aplicada a la Educación y Cultura. Investigó y publicó acerca de más de 200 temas de la cultura popular regional, en especial de la fuerte influencia de la tradición guaraní. Entre sus temas estuvieron “El 6 de enero y las Fiestas de San Baltazar” (1966), “Los Ángeles Tomo y Los Ángeles Loro” (1968); “Calendario de la Santificación Popular” (1979); “El Empacho en el área guaranítica argentina” (1982); “Origen y evolución de Las Bailantas” (1985); “El Pombero, un héroe moderno” (1988). En NORTE realizó numerosas publicaciones como investigador independiente y como director del Museo del Hombre Chaqueño. Las publicaciones contaron con la ilustración de Rolando Sá Fleitas. Dictó charlas, cursos y conferencias sobre folclore regional en los principales centros de estudios del país. Se marchó joven, a los 59 años, cuando tenía mucho camino por recorrer y en su sepelio, ante una multitud, el trío chamamesero de Juancito Pedrozo lo despidió, como él quería, al ritmo del chamamé Kilómetro 11.
VEINTE AÑOS DESPUÉS
En 2008, el Museo del Hombre Chaqueño publicó el libro “Cultura popular regional: investigaciones de Ertivio Acosta”, iniciando la Colección Identidad Chaco. Esta publicación reúne una serie de trabajos que él mismo había comenzado a seleccionar y que no logró completar al avanzar rápidamente su enfermedad. En 2009, se publicó “Mitología guaraní”, recuperando textos anteriores sobre el tema e incluyó una versión de relatos para niños. Por otra parte, el Museo del Hombre comenzó a recopilar y editar intervenciones de Ertivio Acosta en programas televisivos y radiales.
Produjo así el compilado audiovisual “Saberes de Ertivio Acosta” y el de relatos radiales “Voces de Ertivio Acosta”, que plasman su pasión por las costumbres y tradiciones regionales. Estas reediciones fueron recuperadas gracias al aporte de seguidores independientes y están disponibles en Internet.
Dos décadas después de su partida hay ya una generación que no lo conoció, y es posible que, desde su atalaya, el Museo del Hombre, se lo tenga un poco olvidado. Valga esta fecha para rescatar la imagen de alguien que hizo tanto por la cultura regional.
Copla de Aledo
De los caminos andados
al llegar sólo nos queda
la piel color polvareda
y los zapatos gastados.
Aledo Luis Meloni, La hora del cierre, 2004










