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Pablo Ferrero

El doctor del sueño

Pablo Ferrero, es médico egresado de la Universidad Barceló, MP Nº 119.738. Director en Medicina del Sueño en el Instituto Ferrero de Neurología y Sueño (IFN) www.ifn.com.ar médico egresado de la Universidad Barceló, MP Nº 119.738. Director en Medicina del Sueño en el Instituto Ferrero de Neurología y Sueño (IFN) www.ifn.com.ar

Por Pablo Silvestri Raffin

 

Conversar con Pablo sobre un tema de tanta importancia realmente es motivador. Su generosidad y claridad en la exposición de los diferentes temas alimentan la curiosidad de quien tiene la oportunidad de tener un encuentro con él.

En tiempos de pandemia y cuarentena la gran mayoría de las personas cambió sus hábitos vinculados con el buen dormir, lo que provoca muchos desórdenes en la vida cotidiana.

¿Cómo lo define al tan nombrado insomnio?

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Lo podríamos resumir como dormir poco o dormir mal. Con diferentes grados de severidad, tiene insomnio un 30% a 40% de la población general. Se suele asociar el insomnio a las preocupaciones y a estar nervioso, y esto es cierto. Pero muchas personas duermen mal por otras razones que nada tienen que ver con estas. Se habla de INSOMNIO cuando:

• Se duerme poco.

• No se llega al sueño profundo.

• Se tienen muchos despertares.

• Se duerme inquieto o moviendo las piernas.

• Se ronca.

• Se despierta cansado.

La mayoría de las personas que tiene estos problemas no realiza una consulta médica, lo acepta como algo inevitable, común a otras personas. Toman medicamentos tranquilizantes por su cuenta, y no saben muchas veces a qué médico consultar.

Justamente tomar tranquilizantes sin estudiar primero el sueño es un enorme error. Muchos de esos medicamentos no están pensados para ayudar a dormir, tienen efectos secundarios y pueden empeorar el sueño.

 

Una persona MAL DORMIDA ES ALGUIEN MAL DESPIERTO.

NO se puede estar bien si se duerme mal. Si tiene somnolencia de día, debe pensar que está durmiendo mal y ver a un médico especialista en sueño.

El sueño es una necesidad tan importante como la sana alimentación, respirar aire limpio, realizar ejercicio físico, etc.

Muchas de las causas de un mal dormir están en costumbres o modos de vida que arruinan el sueño. Y a su vez un mal sueño lleva a muchas alteraciones que confunden a la persona, por ejemplo:

• Mala memoria

• Torpeza

• Mal humor

• Depresión

• Dolor de cabeza

En IFN –Instituto Ferrero – Neurología y Sueño- ponemos un especial interés en relacionar los motivos de consulta y siempre tener en cuenta la posible influencia de un problema de insomnio. Si no se advierte esta relación, estaríamos tratando algo confundiendo su origen. Muchas personas hacen estudios y tratamientos en busca de explicación a problemas que se corregirían simplemente mejorando el sueño. El estudio del Sueño debe incluir, como mínimo, una entrevista pautada para evaluar las causas posibles, y una Polisomnografìa nocturna (sencillo estudio en que la persona pasa una noche en una cómoda cama, conectado a sensores que registran todo lo que sucede mientras duerme). En algunos casos se agregan evaluaciones psicológicas, Mapeo cerebral, etc.

Una vez comprendido el problema, el especialista en sueño verá si una combinación de Talleres de Sueño y medicación cuidadosamente elegida, van corrigiendo el problema.

Si una persona no duerme 24 horas o duerme sólo 5 horas por noche durante una semana, su rendimiento pasa a ser igual al de alguien alcoholizado, con el daño y riesgo que esto implica.

¿Hay tipos de insomnio?

Según el momento de la noche en que ocurre, se divide en:

• De Conciliación, si el tiempo hasta entrar en sueño es más prolongado que lo normal.

• De Mantenimiento, si se duerme normalmente, pero luego despierta a menudo y por períodos significativos. Esto se llama sueño fragmentado.

• De fin de noche o por despertar precoz o temprano, cuando la persona despierta anticipadamente. Se describen además los siguientes tipos de insomnio:

• Agudo: relacionado con algún acontecimiento.

• Psicofisiológico: alto nivel de alerta, sueño liviano con pensamientos intrusivos, ansiedad, dificultad para dormir en los momentos apropiados y sueño durante actividad rutinarias, por al menos un mes.

• Insomnio paradójico: queja de insomnio severo sin evidencia objetiva de síntomas diurnos asociados y sin registro objetivo en los estudios complementarios (polisomnografía o actigrafía). • Por mala higiene del sueño. Idiopático: de inicio insidioso en personas jóvenes y que evoluciona crónicamente.

• Conductual de la niñez: por malos hábitos. • Secundario: Trastornos psiquiátricos, por fármacos, por condiciones médicas, etc. ¿Cómo se estudia el insomnio? El interrogatorio es fundamental. Es sumamente importante interrogar sobre:

• Tiempo de evolución del insomnio.

• Hábitos en relación al sueño, diurnos y nocturnos (Agenda de sueño).

• Antecedentes médicos y comorbilidades (médicas y psiquiátricas).

• Consumo actual de medicación.

• Consumo de sustancias estimulantes (café, té, mate, bebidas cola, energizantes, etc.).

• Condiciones y características de la habitación (presencia de TV, computadora, radio, oscuridad, temperatura, confort de la cama, etc.).

• Síntomas emergentes al momento de acostarse o durante la noche.

• Evidencia de ronquidos, apneas y movimientos excesivos nocturnos.

Una entrevista psicológica semi-estructurada o pautada, con un detallado interrogatorio es una de las herramientas más útiles. Es muy importante hacer un relevamiento de la rutina de sueño-vigilia, utilizar agendas de sueño e incorporar protocolos para detectar la mayor cantidad de determinantes del insomnio. Las agendas de sueño sirven para registrar datos sobre la rutina de sueño/vigilia del paciente. Es importante que sean claros y simples, y se deben completar diariamente por 1-2 semanas. También existen diferentes cuestionarios que pueden ser de utilidad. Hoy en día, se puede optimizar el tiempo de consulta utilizando la Internet para responder los cuestionarios y completar las agendas. De esta manera, el paciente se involucra en el proceso diagnóstico.

La polisomnografía (PSG) permite una evaluación completa de las variables fisiológicas durante el sueño. Permite ver la arquitectura del sueño, como también variables respiratorias y de movimiento. Es especialmente útil en el insomnio de mantenimiento. La poligrafía y actigrafía ocupan un espacio creciente, habilitando estudios en el domicilio del paciente. Existen otros estudios complementarios que también pueden ser de utilidad:

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EEG cuantificado o Mapeo cerebral: permite determinar perfiles de actividad eléctrica cerebral de frecuente asociación a estados de tipo ansioso o depresivo. Muchas veces el insomnio está relacionado a trastornos del ánimo.

Test psicológico o neuro-cognitivo: podría ayudar a determinar el perfil emocional y de las funciones mentales superiores, factores que también influyen en el sueño.

Laboratorio: útil para ver cambios con repercusión en el sueño.

¿Cuáles son las pautas de higiene del sueño en adultos?

El dormitorio ideal

Diseñe su ambiente ideal para dormir a fin de establecer las condiciones que necesita para lograrlo: Fresco, calmo, oscuro, cómodo, libre de ruidos y de interrupciones.

Converse con su compañero de cama, para que ambos compartan estos criterios para un buen sueño. Si su compañero ronca, tendrá dificultades para dormir, lo mismo si demora con la luz encendida o tipeando una PC, etc.

El cuarto debe reflejar el valor que usted da a su sueño. Si le es posible:

Píntelo de colores suaves, téngalo en orden, vea el modo de que la temperatura ronde entre los 20 y 22 grados, cuide los olores, considere humidificadores según el clima donde viva y recuerde: no es su oficina, es su dormitorio.

Duerma sobre un colchón, ropa de cama y una almohada cómoda. Asegúrese de que su colchón sea confortable. El colchón que viene utilizando desde hace años pudo haber excedido su vida útil (alrededor de 9 a 10 años para la mayoría de los colchones de buena calidad).

Haga que se cuarto sea atractivo y que invite a descansar, pero que también esté libre de alergénicos (sustancias que desencadenan reacciones alérgicas) que puedan afectarlo y de aquellos objetos que le puedan ocasionar una caída o resbalón si tiene que levantarse durante la noche. Esto último en especial a personas mayores.

Es conveniente quitar del lugar de descanso el material de trabajo, la computadora y el televisor. Utilice su cama sólo para dormir y mantener relaciones sexuales, para así reforzar la asociación entre la cama y el dormir. Si asocia una actividad particular o algo con ansiedad antes de dormir, descártelo de su rutina del sueño.

Por ejemplo, si mirar un despertador lo pone ansioso pensando en cuánto tiempo le resta para despertarse, quite el reloj de su vista. No se involucre en actividades que le causen ansiedad y le impidan dormir.

La luz de lectura de un libro, puesta desde atrás, en mucho menos estimuladora para el cerebro que la pantalla de la PC que llega desde el frente.

Establezca rutinas

Una misma hora para levantarse en las mañanas refuerza la función el reloj biológico o ritmo circadiano y puede ayudar con el inicio del sueño a la noche. Este es el motivo por el cuál es importante mantener un horario habitual para acostarse y levantarse, incluso los fines de semana, cuando existe la tentación de permanecer en la cama.

Establezca una rutina regular, relajante a la hora de acostarse como sumergirse en una bañera o ducha caliente y luego leer un libro o escuchar música tranquilizadora.

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Una rutina relajante, justo antes de acostarse, llevada a cabo sin luces fuertes, ayuda a separar su horario del sueño de las actividades que le causan excitación, estrés o ansiedad, las cuales le traerían dificultades para quedarse dormido, mantener un sueño profundo o permanecer despierto.

Evite las actividades estimulantes antes de acostarse como trabajar, realizar trámites bancarios on line, participar en juegos competitivos o resolver conflictos familiares.

Algunos estudios sugieren que sumergirse en agua caliente (como una bañadera o ducha) antes de irse a la cama puede facilitar la transición a un sueño más profundo, pero esto debería hacerse lo suficientemente temprano como para que no esté transpirado o acalorado en exceso. Si no puede evitar la tensión y el estrés, sería útil aprender técnicas de relajación con un profesional entrenado para tal fin.

Finalmente, evite la exposición a la luz fuerte antes de acostarse porque éstas le indican a las neuronas que ayudan a controlar el ciclo sueño vigilia que es la hora de despertarse, no de dormir.

¿Me puede dar algunos tips para cuando no podemos dormir?

Evite intentar dormir: cuanto más intente, más despierto estará. Lea o mire tv en otra habitación hasta conciliar el sueño, luego vaya a dormir.

Esconda el reloj de su pieza: ponga en hora el despertador, luego colóquelo fuera de su vista o cúbralo con algo para evitar mirar la hora constantemente.

Haga ejercicio y manténgase activo: realice 20 o 30 minutos como mínimo de ejercicios diario, preferentemente tres horas antes de acostarse.

Controle su dieta: la cafeína, la nicotina y comer tarde pueden causar falta de sueño. El alcohol puede darle sueño en un principio, pero esto hará que aunque duerma no descanse bien.

Sea cuidadoso con la medicación: Hay medicaciones que pueden causar insomnio o empeorarlo. Algunas pastillas para dormir pierden efectividad con el tiempo y generalmente no deberían ser tomadas por más de 4 semanas

Encuentre modos para relajarse: Un baño tibio, música suave o la meditación antes de irse a dormir, podrían ayudarlo a conciliar el sueño.

No tolere el dolor: si sufre de algún dolor, consulte a su médico para que le recete calmantes para controlar ese dolor, sin que este le cause otros problemas de salud.

Minimice las interrupciones al dormir: cierre la pieza de su habitación o cree un ruido de fondo sutil, como el ruido de un ventilador para tapar los otros ruidos. Mantenga la temperatura de su habitación un poco más fría que durante el día.

Tome nota: si usted se despierta con una idea dando vueltas en la cabeza o piensa que debe recordar algo más adelante, escríbalo en un anotador que siempre tenga al alcance de su mano junto a su cama. Esto hará que este pensamiento se aleje de su mente

. Siga una rutina: trate de ir a la cama y despertarse siempre a la misma hora, aun los fines de semana, cuando es tan tentadora la idea de recuperar el sueño perdido en la semana. Y si el insomnio ha estado interfiriendo en sus funciones diarias por más de un mes, consulte a su médico para que lo ayude a encontrar la causa de este problema y para que le indique cómo tratarlo.

@ElDoctorDelSueño