CARTA DE LECTORES
Es totalmente justificada jurídica, social y económicamente la decisión del presidente
La decisión del presidente de la Nación de intervenir con fines de expropiación la empresa Vicentín no solo es justificada desde el punto de vista legal, al permitir la ley nacional de expropiación la figura de la ocupación temporaria a fin de salvaguardar de acciones fraudulentas el o los bienes objeto de la futura expropiación.
Es justificada también, y ante todo, porque la causa de utilidad pública o el interés social, razones centrales de cualquier expropiación, quedan a la vista de la opinión pública a poco que uno se informe debidamente.
Hay interés público y social porque la quiebra de la empresa iba a afectar directamente a sus 4.000 trabajadores, que ya vienen con problemas serios en la percepción de sus haberes; a 2.600 productores a los que nos les ha pagado la empresa (la mayoría productores rurales), a La Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA, compuesta por 147 cooperativas agrarias pequeñas y medianas) a la que le deben 2.000 millones de pesos, y al Estado por la deuda con bancos oficiales por 20.000 millones de pesos (Nación, BICE, Provincia de Buenos, Ciudad de Bs As) y por la deuda con el fisco (9.500 millones de pesos).
O sea, la afectación de trabajadores, productores, cooperativas y entidades estatales es de tal magnitud que constituye el interés público al que el Estado debe salvaguardar.
En lo económico es de destacar que a partir de que Vicentín ingresó en etapa de convocatoria de acreedores y concurso preventivo de quiebra, se presentaron ofertas de empresas multinacionales, entre ellas CarVal Investors y Suiza Glencore, entre otras, para comprarla a muy bajo precio (por la situación de la empresa y el valor del dólar).
De haberse dado esto, el resultado hubiera sido profundizar el proceso de concentración en manos extranjeras del comercio de granos y subproductos del agro. Es bueno recordar que entre las seis principales exportadoras, las cuatro primeras son extranjeras (Cargill, ADM Agro, Bunge y COFCO).
luego vienen dos argentinas (Aceitera General Deheza y Vicentín). Exportan entre todas ellas el 65 % de los granos del país. Forzoso es decir que el de Vicentín es también uno de los casos testigos del modelo de capitalismo de amigos y entramado de corrupción empresarial, vaciamiento, evasión impositiva y desvíos de fondos al exterior de la gestión de Mauricio Macri.
Esto es así porque es muy difícil no ver la relación directa que la empresa Vicentín fuera, con 14 millones de pesos, el principal aportante a la campaña de Macri al tiempo que se le otorgaban 20.000 millones de pesos en créditos desde el Banco Nación, el Provincia, el Ciudad de Buenos Aires y el BICE, todos manejados por los gobiernos de Cambiemos, que dudosamente podría pagar, tal como quedó demostrado.
POR CARLOS MARTÍNEZ
PRESIDENTE DE LIBRES DEL SUR CHACO
Por el sueño de tener una pelota
Señor director de NORTE: El fútbol, más que pasión de multitudes, es una pasión de los pobres que son mayoría en Argentina. Este cuento data de hace 50 años en un pueblo lejano del Chaco. Juancito nació en un hogar muy pobre; de padres separados, la madre quedó con él y otros hermanitos menores ya que el padre fue preso por motivos laborales.
A la patronal no le gustaba que sus peones protestaran, y entonces termiraron entre rejas. Nuestro héroe veía que los demás chicos de su edad jugaban a la pelota y rara vez lo invitaron a jugar, solamente si faltaba alguno y encima tenía que ir al arco cosa que a él no le gustaba.
Pero así como existe gente buena como Juancito también existe gente mala que se aprovecha de una situación y fue el caso de un hombre de mal vivir. Había robado joyas muy valiosas y para despistar a la ley le propone a Juancito que se haga cargo el robo de las joyas.
La policía se da cuenta y le preguntó: “¿Por qué te declarás culpable de algo que vos no hiciste?”; y la respuesta fue “Por el sueño de tener una pelota”.
LUIS ALBERTO SILVERO
DNI 13.439.471










