La pluma y la palabra
‘No es que yo sea valiente. Es que hay un diario que publica mis artículos‘.
De esta manera, Manfred Schönfeld, destacado periodista y columnista del diario La Prensa, mostraba la química necesaria que hay entre el periodista y el medio donde trabaja, cuando hay objetivos claros y en defensa de la libertad. Eran momentos muy duros, en plena dictadura militar.
Pero la llama de esa libertad que arde por dentro era más fuerte que todo. En su trayectoria, La Prensa sufrió clausuras, quites de publicidad oficial, la confiscación y ataques a sus periodistas. ‘Hoy, hay poca prensa disidente por la abundancia enceguecedora del dinero del gobierno, pero hay libertad para optar‘, dice un editorial del diario Ámbito Financiero de 2006. ¿Cómo estamos hoy?
TIEMPOS DIFÍCILES
Son momentos para poner en la balanza la crisis económica, las presiones, la libertad, el legado, y la sociedad, factor este último el que se convierte en fiscal y juez de lo que hacemos los periodistas porque, tarde o temprano, la comunidad sabrá si le mentimos o les dijimos tal vez la verdad que en determinado momento no querían escuchar.
Mejor que sea lo último. En tiempos de pandemia, cuando todo parece encaminarse hacia el control de las personas, el uso de tecnologías como en el Big Brother que ‘todo lo sabe‘, tiene el periodista nuevos desafíos. La sociedad demanda que se le diga la verdad.
Pero, ¿podrán los periodistas hacerlo de la manera en que estamos acostumbrados?
NUEVOS PARADIGMAS
Los nuevos esquemas que se observan en el país, y la necesidad de volver a que las comunidades retomen protagonismo, utilizando sus autonomías como lo venimos diciendo para el caso del Chaco, deben formar parte de nuestra agenda.
Las comunas, no solo en lo tributario, sino fundamentalmente en la faz productiva, deben adquirir relevancia, de modo tal que se avance a establecer mecanismos de organización para promover con la ayuda provincial y nacional de programas de producción y conservación de alimentos, planes de beneficios promocionales para fomentar el desarrollo de micros y pequeños emprendimientos, mientras a nivel macro de la provincia se siga intentando darle valor agregado a la gran cantidad de materia prima que sale de nuestra provincia como será en el caso de la campaña girasolera que se avecina.
Eso debe estar en nuestra agenda periodística, como el tábano. Todos sabemos que este es un insecto molesto. Aquí en el Chaco lo conocemos bien.
El filósofo Sócrates, en la antigua Grecia, se comparaba con el tábano, porque cada tanto aguijoneaba a los atenienses con preguntas y narración de hechos para que ‘despertaran‘ para así encontrarse con la realidad. Alegóricamente, deberíamos afrontar ‘el pesimismo de la inteligencia con el optimismo de la voluntad‘.










