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ACELERADO RITMO DE CONTAGIOS

Más focos de atención y divergencias entre provincia y municipio

Villa Centenario y el barrio Güiraldes son otras zonas que preocupan a autoridades. La Comuna y la Provincia, con enfoques distintos sobre cómo seguir.

Faltan pocos días para definir la forma en la que continuarán las medidas de aislamiento social producto de la pandemia de coronavirus, y las expectativas están dadas en las definiciones que tomen las autoridades para lo que se viene.

El barrio Güiraldes es otra de las zonas a la que se le presta atención ante la confirmación de casos de coronavirus.

En Resistencia, con poco más del 80% de los casos positivos, viene dándose un aumento en la cantidad de infectados principalmente en zonas vulnerables, lo que lleva a algunos a efectuar la deducción de que se debe retroceder con las flexibilizaciones que se van dando en este proceso que el Ejecutivo nacional decidió dividir en fases, y en la que la provincia se encuentra en la 4. Tras la inquietud que se genera hace un par de semanas por los más de 110 casos en los barrios que componen la zona del Gran Toba, ahora se conoció también un número de infectados que encendieron las alarmas para lo que es el barrio Güiraldes y Villa Centenario, dos sectores también con una densidad poblacional importante y donde, como acontece cada vez que uno va alejándose de las cuatro avenidas principales, el relajamiento hacia la cuarentena es mayor.

La última de las etapas es la 5 y se denomina ‘nueva normalidad‘ y no tiene grandes diferencias con la que la antecede, pero que naturalmente implica un avance, y a juzgar por las palabras del gobernador, Jorge Capitanich, la intención es ir hacia adelante.

Entre quienes no piensan lo mismo se encuentra el intendente capitalino Gustavo Martínez, que en declaraciones a La Radio señaló que ‘sería riesgoso avanzar en liberar actividades si no se estabiliza el ritmo de contagios y muertes‘.

Consciente de que tendrá un rechazo generalizado del sector económico, el intendente expresó que entiende que las medidas que rijan desde el lunes 25 deben ser tomadas con ‘prudencia‘ y que el objetivo no es el de ‘agudizar las tensiones‘ que tiene con el Gobierno provincial.

En la mañana de este miércoles, en la habilitación de obras en el hospital de Fontana, el jefe de la administración provincial sostuvo que es una ‘discusión cerrada‘ la de si se debe dar marcha atrás en las fases y reiteró el concepto de que ‘debe aprenderse a convivir con el virus‘.

‘No sabemos si se extenderá por tres meses, uno o tres años‘, graficó para subrayar que la idea no implica que existirá un relajamiento pleno en las medidas sino que continuará la promoción de todo lo que implique prevención y el licenciamiento obligatorio para personas que están en grupos de riesgo.

Habrá que esperar qué ocurre en los próximos días, lo que está claro es que la comuna presentará su propuesta a la Provincia y restará saber si en caso de que no atiendan sus demandas y con las facultades que tiene cada municipio, decide avanzar con algunas restricciones y volver hacia atrás en lo que hace a habilitaciones comerciales y circulación de personas.

FONTANA RETROCEDE

Otra comuna del área metropolitana que entiende que es necesario volver sobre sus pasos es Fontana, y para ello dispuso que el ingreso y egreso sea solo por avenida Alvear, el ubicado por 25 de Mayo será bloqueado y también se dará marcha atrás con horarios para comercios, que antes podrían estar abiertos hasta las 19 y ahora solo podrán funcionar de 6 a 16. La entrada y salida de la localidad se mantiene hasta las 21 y se permite solo para todos aquellos afectados a los servicios esenciales.

Así lo definió la intendenta Patricia Rodas, mediante una resolución que tuvo el aval del Concejo.