La economía tradicional no existirá y sobrevivirán solo los que se adapten
Centro de estudios advierte que por la pandemia la reconversión de procesos analógicos a digitales llegó para quedarse.
El último informe del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano avizora un futuro apocalíptico para lo que denomina la vieja economía, quienes serán los grandes perdedores. En realidad se refiere al trabajo tradicional como hasta antes de la pandemia del coronavirus conocíamos.

La labor presencial en ámbitos laborales comunes, especialmente las pymes que son las que ocupan la mayor mano de obra, por caso en nuestro país. Con una aséptica dureza plantea que los ganadores de la ‘nueva economía‘ serán aquellos emprendimientos basados en el conocimiento, la tecnología de la información y la robotización.
‘La reconversión de procesos analógicos a digitales que hoy se vive en la realidad cotidiana, con la banca online, las recetas médicas digitales, la proliferación del teletrabajo y la difusión del e-learning, llegó para quedarse. Por lo tanto, como ocurre en toda crisis, habrá ganadores y perdedores‘, aduce el licenciado Víctor A. Beker, director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano.

“Los ganadores serán los sectores de la nueva economía basados en el conocimiento, la tecnología de la información y la robotización. Los perdedores serán los de la vieja economía sustentada en el uso presencial del recurso humano. Por ejemplo, Facebook y Google continúan con su actividad normal. Ni hablar de Netflix, el gran ganador de la cuarentena mundial. Mientras tanto, General Motors y Ford se encuentran prácticamente paralizadas en casi todo el mundo‘, continúa el economista.
REGOCIJO AMBIENTALISTA
‘Para regocijo de los ambientalistas, el coronavirus generó avances en materia ecológica que los firmantes del protocolo de Kioto y del acuerdo de París jamás soñaron. De hecho, ante la drástica caída en la demanda, el precio futuro del petróleo alcanzó valores negativos‘, indica Beker.
‘Por otro lado, los gobiernos, al margen de su orientación política, están interviniendo activamente para contrarrestar el desplome del consumo. En los Estados Unidos, cada contribuyente recibió un cheque a su nombre de hasta 2.400 dólares, además de los subsidios por desempleo para quienes pierden sus trabajos. Lo mismo ocurre en casi todo el mundo. Con ello, se dio un paso significativo hacia el ingreso básico universal, cuando ni sus más optimistas partidarios pensaron que pudiera empezar a implementarse en lo inmediato‘, puntualiza el especialista.

‘El sistema financiero, en tanto, estará sometido a su primera prueba tras la crisis de 2007-2008. Habrá que ver en qué medida las reformas implementadas le permiten hacer frente a la ola de quiebras de empresas y deudas impagas que se irán acumulando en los próximos meses‘, observa el director del Centro de Estudios de la Nueva Economía de la Universidad de Belgrano.
La conclusión del director del Centro de Estudios de la Universidad de Belgrano llena de incertidumbre a millones de trabajadores ‘tradicionales‘ y ni habar de los que están en el peldaño de los que no están registrados y más abajo aún, los desocupados: ‘Todos estos cambios van a implicar una sustancial reestructuración de la economía a escala planetaria. La supervivencia será para los más aptos en adaptarse a tales transformaciones‘.










