Los desafíos de la danza en tiempos de pandemia: la crisis y reinventarse
En tiempos de pandemia todos los sectores sufren las crisis del estar parado y sobre todo del rebuscarse o reinventarse para seguir con sus clases, con sus programaciones donde lo importante termina siendo siempre el alumno y su aprendizaje.
La semana que está terminando celebro el Dia de la Danza, la fecha escogida corresponde al natalicio del bailarín y coreógrafo Jean-Georges Noverre. El objetivo del Día Internacional de la Danza siempre fue la de reunir a todos los que han elegido esta forma de expresión para superar todo tipo de barreras culturales, políticas y éticas y celebrar la danza y su diversidad. Pero ¿y en tiempo de aislamiento? Los encuentros fueron virtuales.

Virtuales también son las clases que algunos profesores de danza, de distintas disciplinas, eligieron para estar cerca de sus alumnos y no perder las clases. Los bailarines, además de aprender, también pueden liberarse y contactarse – de alguna manera – con su parte creativa.
Santiago Duarte, Lucia Macarena Diez, Julieta Moro y Chela Esperanza hablaron con NORTE sobre cómo viven esta cuarentena, las clases online, y sobre todo la crisis que enfrenta el sector.
Lucia Diez: “estamos aprendiendo a movernos desde otro lugar”
La bailarina y dueña del Estudio de Ballet que lleva su nombre, expresa que: “la danza es movimiento, a eso nos acostumbrados. Hoy estamos aprendiendo a movernos desde otro lugar, entendiendo que esta situación en particular va a pasar, y nosotros lo tomaremos como aprendizaje”

Con respecto a cómo cambiaron las clases, Lucia explica: “Hoy estamos bailando frente a una computadora, pero con el amor que nos moviliza desde el interior, al igual que cuando estamos en el salón. Desde nuestro pequeño lugar, estamos aprendiendo, junto a un equipo de trabajo que forman: Ramiro, Delfina. Milagros, Priscila, Sofía, Tamara y yo, a vincularnos y trasmitir conocimientos a nuestros alumnos y alumnas. Aparte de las clases de técnica, donde nos movemos, hacemos trabajos escritos , sobre la teoría de la danza, también el estudio de obras del repertorio clásico y contemporáneo , dibujar sobre determinados temas, creaciones personales artísticas como ser de maquillaje y vestuario , estudio sobre grandes músicos y también los movimientos artísticos de la historia del arte. Todo un mundo de exploración que tiene como fin, afianzar el vínculo del alumno, maestro y danza que es básicamente, lo mismo que fomentamos en el día a día de las clases presenciales”
La coreógrafa resalta que: “gracias a esta circunstancia, junto a mi colega Verónica Tutrola hemos creado un conversatorio entre colegas y alumnos, mediante videoconferencias, donde charlaremos con algunos docentes del mundo” dice Lucia y agrega: “el ciclo comenzará con Julio Bocca, fue el quien se ofreció esta actividad para nosotras, ya que en 2019 hemos tenido un primer encuentro presencial de clases y por lo visto donde se vio muy conforme y sorprendido con la convocatoria y nivel de las alumnas y alumnos que asistieron al curso”. Luego le seguirán Andrea Chinetti, directora del Ballet del Teatro San Martin en Buenos Aires, Gustavo Zajac docente y director de danza jazz y teatro musical y Maia Roldan bailarina profesional en Argentina y otros que aún no están confirmados.
“Es muy emocionante ver, las familias y alumnas desde el otro lado de la pantalla. Desde las que ponen una silla con un caño de cortina de baño para simular una barra, las mamas que hacen malabares para filmar las clases de sus hijas y de fondo pasa otro hermanito caminando haciendo alguna travesura. Ni hablar de familias donde los papas están haciendo home office y así y todo hacen magia para destinar el uso de su compu a las nenas. Podría decir con toda seguridad que quien tiene entusiasmo en el presencial, lo tiene en el virtual” dice la profesora.
Pero también es real en sus declaraciones y es por eso que Diez añade: “más allá de esta nueva forma de trabajar, somos conscientes que la situación no está nada fácil. Por eso invito a todos quienes hayan confiado, en sus maestros e instituciones, a seguir apoyándolos, a seguir tomando clases, y no perder el vínculo. Comprender que el maestro siempre tiene algo para trasmitir, esta vocación es pura entrega, y esta circunstancia es nuestro desafío máximo. Estamos dando todo lo que tenemos y mucho más, seguimos s aprendiendo para poder enseñar; confío plenamente que quienes tomemos esta situación como un reto, saldremos habiendo aprendido mucho en lo espiritual, emocional y profesional” finaliza Lucia Macarena Diez.
Julieta Moro: “Es un momento muy difícil pero estamos aprendiendo mucho”
Julieta Moro es directora y profesora de Estudio Dance, que funciona en French 719 pero el 12 de marzo han cerrado las puertas respetando las medidas preventivas establecidas por la situación sanitaria.

“Desde ese momento mi cabeza se preocupó por el alquiler, los servicios, por las profesoras que son parte del estudio y principalmente por mis alumnas que dejaban de contar con el espacio que les brindaba Estudio Dance para poder expresarse y ser libres bailando. Y fue por ellas, por la danza, que nos fortalecimos para adaptamos, transformarnos y entonces zambullirnos en las plataformas online para mantener viva la danza que nos hace libres. Es así que estoy brindando clases gratuitas para todos los que quieran tomarlas y desde este mes iniciamos las clases exclusivas para mis alumnas, ambas alternativas en vivo por el Instagram de @estudiodance.jm” expresa Julieta.
Moro no se aleja de la realidad y reconoce que: “Si bien las preocupaciones económicas continúan porque las cuotas que cobramos son inferiores a las normales, hasta incluso en algunos casos no cobramos, porque muchos papás están afectados; rescato como positivo la reconversión de las clases, la potenciación de la creatividad, la solidaridad entre colegas y el mayor acercamiento que esto generó para unir nuestras fuerzas y seguir pidiendo por la Ley Nacional de la Danza que no se mueve desde el 2010”
Por ultima la docente comenta: “Es un momento muy difícil para todos pero que sin dudas estamos aprendiendo mucho. Espero con mi alma volver a mi salón, bailar con mis alumnas, abrazarlas pero mientras eso pase los invito a mantenerse en movimiento y no dejen de acompañarnos los necesitamos para que nuestros espacios artísticos sigan vivos” concluyo Julieta.
Santiago Duarte: “Estamos bailando en el escenario más difícil de nuestras vidas”
“Este año fue sin dudas uno de los más difíciles de afrontar ya que considero nuestro sector, el de la cultura (y particularmente la danza) es uno de los más golpeados en esta pandemia por la que estamos atravesando a nivel mundial. Hoy nos toca bailar en el escenario más difícil de nuestras vidas: de repente nuestras salas de ensayo quedaron vacías, ya no se respira esa danza viva que día a día llena de energías cada lugar; nuestros vestuarios quedaron guardados en un placard y nuestros cuerpos sin poder expresarse sobre un escenario” dice Santiago Durate, director y coreógrafo de Duartango.

“En lo personal, con Duartango habíamos iniciado uno de los mejores ciclos lectivos: las dos primeras semanas de marzo fueron muy intensas; agradecidos y contentos por la inmensa cantidad de alumnos que nos volvían a elegir para conocer y compartir el mundo del tango y del folclore. Hoy nos encontramos por un lado un poco angustiados, bastante golpeados por lo sucedido y con la incertidumbre de saber cómo seguiremos; pero por otra parte muy acompañados por nuestros bailarines y familiares que nos sostienen en este difícil momento. La situación nos lleva a descubrir otras formas de enseñar, de aprender y de mostrar la danza, adaptándonos a utilizar nuevos medios virtuales para compartirla. Aprovechamos este tiempo para seguir estudiando, investigando, conociendo y compartiendo distintas experiencias de vida dentro de nuestro mundo artístico” expone Santiago.
Con respecto al cese de las actividades, Santiago reconoce que “tener la Academia cerrada nos genera dificultades para sostenerla, pero estamos trabajando desde nuestras casas para poder continuar, gestionando subsidios al Estado Nacional y acompañados fuertemente por el Instituto de Cultura del Chaco que a través de la Ley Provincial de Mecenazgo nos brinda las herramientas para seguir adelante en este tiempo. Hoy más que nunca la sociedad debe reconocer que la Danza también es trabajo y que nuestro país necesita una Ley Nacional que contenga a la gran comunidad de bailarines, maestros y coreógrafos”.
Chela Speranza: “Me tuve que reinventar para seguir conectada a lo que amo hacer que es bailar”
Si hay alguien referente de la docencia con respecto al baile es Chela Speranza, quien es maestra de danzas clásicas y desde hace 28 años dirige su propia escuela de clase.

“Nunca en estos años deje de trabajar un solo día, de hacer un espectáculo a fin de año para que el alumnado demuestre en escena lo aprendió en clases, pero este año me toco parar y ahí es donde te das cuenta, realmente, que el trabajo es el motor para cada ser humano para realizar lo que amamos, lo que nos dignifica, que es necesario para vivir cada día” expresa Chela.
Con respecto a la nueva manera de enseñar, la docente señala: “me tuve que reinventar para seguir conectada a lo que amo hacer que es bailar, y estar con mis alumnos aunque sea a través de una pantalla dándonos fuerzas bailando entrenando y llenándonos de energía y magia. Al tomar la clase, movernos, reírnos y compartir momentos nos damos tanto que se termina con ganas de seguir un rato más”
Para finalizar Chela asegura que: “seguiremos con esta modalidad hasta que esto pase pero no veo la hora de volver al ruedo, de trabajar y dar clases en el salón junto a todos los que aman bailar y entrenar. Ya pasara y aunque ahora sea muy duro este tiempo, hay que cuidarse y quedarse en casa”.










