El Ensamble de Voces Femeninas busca consolidarse en la cultura
Aporta una mirada con perspectiva de género al mundo de las canciones, de la música y está conformado por artistas jóvenes.

Desde la creación del Instituto de Cultura del Chaco en 2008, los elencos estables que dependen de este organismo fueron consolidándose y enriqueciendo sus propuestas. Tal es el caso del Ensamble de Voces Femeninas, que surgió de la necesidad de incorporar nuevas voces al Coro Santa Cecilia (formado en 1977).
La profesora Guadalupe Garrido es la encargada de coordinar este nuevo elenco. Este ensamble se conforma actualmente con mujeres de entre 13 y 35 años. Dicho espacio plantea una continuidad con la actividad del Coro Oficial de Niños Cantores del Chaco y es una alternativa al Coro Santa Cecilia, de formación mixta.
No es un detalle menor que este coro esté formado exclusivamente por integrantes femeninas. Al respecto, Garrido opinó: ‘tuvimos mucha repercusión y aceptación en poco tiempo. Hecho que agradezco y valoro muchísimo. Me encuentro en este ámbito desde pequeña y puedo confirmar que no siempre ha sido un recorrido tan fácil de transitar.
Las inseguridades que sentimos al ver escenarios llenos de hombres, a veces nos juegan en contra y nos llenan de temores, pero aun así nos convocamos y reunimos siempre tratando de hacernos camino en una sociedad en la que, estoy convencida, es necesaria la mirada y la voz femenina”.
UNA VIDA PARA EL CANTO
En cuanto a su trayectoria personal, la profesora Garrido contó: ‘Me acerqué a la música coral de muy chica, casi sin entender la importancia que tendría más adelante para mí.
Fui integrante de los coros Universitario UNNE y Juvenil del ISPEA durante ocho años. Tuve la gran oportunidad de ser becada durante cuatro años (2000-2010) para integrar el Coro Federal, donde se dictaban talleres organizados por el CONAJO (Coro Nacional de Jóvenes Coreutas), encuentros que marcaron mi historia y formaron una mirada hacia la actividad que tanto me apasiona‘.
‘Me especialicé con maestros y maestras muy cercanos a mí como María Rosa Alcarás, mi primera profesora y directora durante muchos años, y mi hermano Armando Garrido, maestro y ejemplo a seguir desde muy pequeña, a quien continúo pidiendo asesoramiento constantemente‘, destacó.
En Resistencia, en el ámbito coral, no existen otros coros formados por mujeres, lo que según la coordinadora ‘fue una sorpresa que no haya sucedido antes‘, ya que las voces femeninas en este contexto siempre son mayoritarias.










