Pearl Harbor, el éxito más ruinoso de la historia
El ataque japonés en 1941 al centro del poderío naval estadounidense en el Pacífico impactó al mundo y humilló a la potencia americana. Fue unsalto en la conflagración y multiplicó la devastación de la II Guerra Mundial .
El almirante Isoroku Yamamoto, jefe de las fuerzas navales unificadas del Imperio del Japón, fue un férreo opositor, dentro de su fuerza y dentro del gobierno, a atacar a la potencia estadounidense. Aun asestándole el golpe más demoledor, “Podré moverme a mis anchas durante seis meses... después de eso no albergo esperanzas de éxito”, decía en 1940. El 8 de diciembre de 1941, retornando la flota hacia su país, sentenció: “Me temo que todo lo que hemos hecho no es sino despertar a un gigante dormido y haberlo forzado a tomar una resolución terrible".

Sin embargo, cuando se le encomendó el ataque a Pearl Harbor, Yamamoto buscó los mejores tácticos y estrategas, defendió sus audaces planificaciones, y finalmente dirigió la ejecución del golpe con talento y precisión. El ataque al cuartel general de la flota estadounidense del Pacífico en las islas Hawaii, a 6.100 km de Tokio, involucró a seis portaaviones, cinco submarinos, cinco minisubmarinos y 400 aeronaves (unos 300 bombarderos, más de 90 cazas y aviones de reconocimiento).
En la mañana del 7 de diciembre de 1941 cayeron sobre el lago del puerto de Pearl Harbor y bombardearon nueve acorazados, tres cruceros, tres destructores, y tres naves auxiliares, además de 250 aviones, la mayoría en tierra; murieron 2400 estadounidenses y 1200 resultaron heridos, el grueso de ellos por la explosión de la santabárbara del acorazado Arizona, alcanzada por una bomba de 800 kg.
Solo horas después de iniciado el ataque a Pearl Harbor, las tropas japonesas invadían Hong Kong, Filipinas, Malasia, Tailandia, y hundían dos cruceros británicos. El gobierno y el alto mando japonés, ya aliados en el Eje con la Alemania nazi y la Italia fascista, creían que con este golpe podrían mantener a raya durante largo tiempo a las fuerzas de EEUU, mientras desplegaban sus planes imperialistas sobre el sudeste asiático e incluso el Índico.


Pero la profecía de Yamamoto se cumplió inexorablemente: el 8 de diciembre EEUU declaraba oficialmente la guerra al Eje (Mussolini y Hitler responderían el 11), y seis meses después en la batalla de Midway, y luego en Guadalcanal, ya tenían en su área de influencia al enemigo tan temido, propinándoles derrotas decisivas. La voluntad, el heroísmo, la resolución, e incluso la provisoria explotación colonial de vastos territorios no podían sostener el pulso a la tecnología y la riqueza de un PBI superior.


La evolución final de los acontecimientos militares y políticos, los dos experimentos atómicos sobre Hiroshima y Nagasaki y la colonización estadounidense del Japón durante largo tiempo mostraron que el presentimiento de Yamamoto era certero: el ataque a Pearl Harbor resultó el éxito más ruinoso de la historia.










