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Seguir produciendo en medio de la pandemia

Daniel Insaurralde (foto de portada), intenta seguir con la cosecha de soja en El Palmar, zona rural de General Pinedo. Germán Gordyszyk, en tanto, en el norte de Avia Terai, avanza con la trilla mientras Sebastián Pinczuk hace lo mismo en un lote cerca de Concepción del Bermejo.

Así, muy lentamente, comienza la cosecha de soja en el Chaco, que en esta campaña 2019/2020 implantó 620.582 hectáreas,  teniendo al departamento Almirante Brown a la cabeza en cuanto a cantidad de superficie con 260.000 hectáreas.

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Renglón aparte merece destacar que en este departamento se implantaron unas 60.000 hectáreas de maíz; 17.000 de algodón y unas 3000 de sorgo.

La soja, sigue siendo el cultivo más sembrado en el Chaco, aunque se establecen avances en cuanto a maíz y sorgo, y tomando como un cultivo que merece un toque de atención en forma particular como es el algodón.

En medio de la pandemia, los productores chaqueños siguen produciendo, y a la vez miran a lo que pueda resolverse en el poder central de donde vienen rumores de todo tipo.

Materia pendiente

Nadie duda que el campo es uno de los motores de la economía del país, pero da la sensación que, al menos en el norte del país, la cuarentena (o distanciamiento social obligatorio) por la pandemia mundial del Coronavirus, queda una materia pendiente, que es reconciliar al campo con la sociedad.

Es inevitable decir que los sectores que de manera persistente se han tomado como enemigo al productor agropecuario, no han descansado. Y es menester decir que la dirigencia agropecuaria no se ha tomado el tiempo suficiente para hablar con las bases, y advertir que es necesario hacer una verdadera cruzada para persuadir a la sociedad en general acerca de la toma de conciencia respecto a que si se come pan es porque algun productor sembró trigo; y que el aceite de la ensalada proviene del trabajo de un productor; como que la chomba que se pone o el barbijo que se usa proviene de una tela de algodón que fue sembrado por los productores.

El algodón pide auxilio

Demás está decir –como lo subrayamos en esta edición- que los productores pequeños y mediano de algodón, están inmersos en una incertidumbre porque su producción tiene precios irrisorios. Otra vez, el hilo se corta por lo más delgado, y entonces, surge el planteo acerca de que la clase política actual no ha sabido llevar al cultivo a la agenda nacional. Duele decirlo, pero el algodón suena y pasa desapercibido en el contexto a nivel de producción país. Estamos aún a tiempo, más allá de la cuarentena, de volver a posicionar al producto.

Tres mil millones de u$d de impacto por la baja del precio de la soja

Con la expansión del virus COVID-19, y tras la caída del precio de la soja, el ingreso de divisas se ha visto fuertemente afectado. “En primer lugar, porque no podemos controlar los precios internacionales. Si bien tenemos una posición fuerte en muchos productos, la verdad es que no somos fijadores de precios, sino tomadores”, explicó el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-Cec), Gustavo Idígoras, en entrevista con Télam.

El brote mundial del coronavirus “afectó primero al precio de la soja, porque se suponía que iba a haber una prolongación de la crisis sanitaria en China durante todo el año. El precio pasó de US$ 360 a US$ 305”, expresó Idígoras, y aclaró: “Esa caída representa para Argentina alrededor de US$ 3.000 millones al año de pérdida de precio, de ingresos de divisas”.

Sin embargo, “tenemos una expectativa positiva del sudeste asiático que podría generar cierta sostenibilidad de precios y una buena demanda”, indicó el presidente de Ciara-Cec.

Entre los factores que influyó en la baja de la entrada de divisas al país, Idígoras destacó la ralentización logística que hubo en marzo. “Hay un proceso más lento en la carga que tiene que ver con las medidas preventivas y con la reducción de personal en los distintos puertos y demoras en el arribo de los camiones”, explicó.

En este marco, comentó que hay plantas y puertos con demoras de más de diez días, debido a problemas en la documentación de exportación. “La Aduana tiene menos personal, por lo tanto actúa más lento. Senasa también. Los bancos están cerrados, por lo que la documentación se hace caso a caso y de manera muy lenta. Además, la Cámara de Comercio decidió cerrar y no tenemos certificados de origen”, confirmó.

Aumentó la faena de vacunos en marzo

Marzo registró un aumento en la faena de vacuno de siete puntos y ocho puntos en relación al mismo mes de 2019. Este incremento significó la faena de 1.093.554 vacunos.

Analizando este número se puede detallar que las categorías que más crecieron fueron novillos en un 10 % y novillitos un 12 %, dice un informe difundido por el sitio Agrofy.

Por su parte, las vacas y vaquillonas exhibieron variaciones más moderadas del 5 % y 0,7 %. Un dato para destacar es la faena de hembras que alcanzó un 45 %, pero cayó dos puntos en relación a febrero.

En términos acumulados la faena del último ciclo 2019/20 ascendió a 14.092 mil animales, marcando un 6,6% de crecimiento en relación al ciclo previo, siendo sólo superado por los 15.475 mil animales faenados durante la gran liquidación del ciclo 2009/10, señalaron desde Rosgan. Además, destacaron que sobre el stock total equivale al 26,1 %

El Covid-19 genera incertidumbre por ventas de carne a Europa

De acuerdo a un informe escrito por Fernando Bertello en el diario La Nación, al menos negocios por casi 40 millones de dólares de carne vacuna argentina están en juego en este momento porque hay importadores europeos que, en medio de la pandemia por el coronavirus, quieren renegociar contratos o incumplirlos.

Según contaron empresarios frigoríficos al rotativo porteño, durante el mes pasado se enviaron a Europa unas 2500 toneladas de cuota Hilton -cortes de alto valor comercial con producción de la hacienda a pasto- y unas 1000 toneladas de cuota 481 -con ganado terminado con grano a corral-. Se trata de mercadería por US$30 millones en los cortes Hilton y 8,2 millones de dólares por la cuota 481.

Si bien parte de la carne correspondiente a marzo ya llegó, hay importadores buscando renegociar los precios e incumplir contratos.

"Algunos importadores van a honrar los contratos, algunos piden renegociar precios y otros han renunciado a los contratos", señaló un empresario consultado. Advirtió que toda esta situación podría derivar en renegociaciones con una pérdida del 10 al 20 por ciento en los precios.

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