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SUS PADRES CUENTAN COMO SE AFRONTA TEMORES Y ESPERANZAS

Resistencia: el nacimiento de Matilda en tiempos de coronavirus

“Estoy convencida que es una razón de esperanza que todo pasará y ella nos alegrará los días”, dice su  mamá Florencia Medina, quien junto a su esposo Matías Nievas debieron esperar cinco años para concretar el sueño de ser padres. Mañana recibirán el alta en un sanatorio y la vida seguirá entre cuatro paredes a la espera que el gradualmente se reanuden las actividades en caso de que la pandemia comience a replegarse. 

Florencia Medina y Matías Nievas, felices con su beba Matilda, en una momento complejo para el mundo. Los padres dieron un mensaje de esperanza y de optimismo.   

Florencia Medina y Matías  Nievas se convirtieron en  padres ayer en un sanatorio de la capital chaqueña. Matilda vino al convulisionado mundo a las 9 de la mañana y pesó 3,200 kilogramos: “Estamos muy felices porque se cumplió los nueve meses de gestación  de la bebé y si bien llegó en un momento trágico , estoy convencida que es una razón de esperanza que todo pasará y ella nos alegrará los días”, dijo Florencia a NORTE.

“Es una beba muy sanita , gordita y muy tranquila”, detalló Matías, el flamante papá quien tuvo a su cargo toda la estrategia para que nada y nadie impida llegar en tiempo y forma al sanatorio Antártida, donde Matilda vio la luz en momentos que la humanidad está paralizada por el avance del coronavirus.

Claro que el coraje y seguridad de Florencia que siempre mantuvo la calma que todo saldría bien fue funda mental para que el joven matrimonio disfrute de la felicidad y el amor de la beba que potenciará aún más las esperanzas de ellos y de todos los que han sabido del advenimiento de Matilda.

“Tuvimos con la mamá todos los cuidados en la cuarentena, sin salir: solamen­te lo hicimos para cumplir con los análisis previos y  prequirúrgicos a la cesárea y tomamos los recaudos más que necesarios de eliminar cualquier posible presencia 
de bacteria o gérmenes en nuestra casa”, contó Matías sobre los días previos al nacimiento. La rutina sabiendo que se acercaba el día más esperado, consistió en que Matías al regresar del trabajo “dejaba la ropa afuera y me bañaba, además la entrada de casa siempre la mantuvimos desinfectada”.

LA BUSCAMOS DURANTE CINCO AÑOS

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Madre e hija , una imagen de mucha felicidad. La pequeña nació en un sanatorio de Resistencia y ambas se encuentran en perfecta condiciones de salud.

Se mencionó antes que Matías fue encargado de darle toda la tranquilidad a su esposa primeriza para que no se topen con obstáculos desde su domicilio hasta el sanotorio y lo contó a este matutino que pese a los momentos de grandes emociones tuvo la amabilidad de conceder una entrevista telefónica.

“La llegada al sanatorio fue a las 7 de la mañana y la  Policía nos desvió el curso 
porque en el centro había cortes y debimos hacer un recorrido extra para poder 
llegar”.

Detalló que arribaron con todas las medidas de protección necesarias para cum­plir con el protocolo y agradeció a una amiga de la familia que estuvo en el momento justo: “Nos hizo unos barbijos especiales para los dos y no pude entrar al quirófano debido a las restricciones por la pandemia”. 

Admite que “la gestación no ha sido tranquila del todo porque tuvimos y seguimos teniendo intrigas con respecto al coronavirus, pero hemos adoptado todos los recaudos para evitar contagios a la beba”.

Matías cuenta que la llegada de Matilda nos “marcará un antes y un después porque tendremos nuevos hábitos sanitarios para cuidarnos todos”. Y cuenta que a la beba “por mucho tiempo estará aislada, no podrá conocer a los tíos y primos, por lo menos hasta que pase  la pandemia”, pero promete  mandarles fotos y videos a toda la familia.

“Matilda nació en un momento muy especial porque fue buscada durante cinco años”, se emociona Matías pese al “delicado contexto que vive el mundo”. 

El martes sin todo sigue bien, recibirán el alta para continuar con el aislamiento social obligatorio en el domicilio.