La violencia no cesa en México
Ni siquiera una situación tan extrema, como es la pandemia de coronavirus, ha logrado frenar la ola de violencia en México. Los registros oficiales de víctimas de asesinatos revelan que el mes de marzo fue el más sangriento de los últimos años en el país azteca.
El informe de seguridad que publicó esta semana el gobierno mexicano arroja números alarmantes. Según el documento, la cantidad de víctimas registradas por las autoridades por delitos de homicidio cometidos en todo el país durante el mes de marzo fue de 2.585 personas, lo que arroja una media de 83,4 asesinatos diarios. La cifra es la más alta desde que se llevan registros relacionados con la ola de violencia que castiga al pueblo mexicano. Según la agencia de noticias EFE, también es el peor número en lo que va de 2020, con un 9.2 por ciento más de homicidios que en febrero, que tuvo 2.294 casos y, además, supone un incremento del 70.6 por ciento respecto al mismo mes de 2019, cuando hubo 1.468. Algunos analistas de la realidad mexicana observan que se creía que la pandemia del Covid-19, que mantiene al país en estado de emergencia, podía convertirse en un factor que ayudaría a reducir los niveles de violencia en las calles. Pero no eso, claramente, no ha ocurrido. Los expertos observan que en Guanajuato el mes de marzo se registró un récord histórico de violencia con 315 asesinatos. Allí, la jefa comunal de la localidad de Paseo del Alto, María del Carmen Ortiz, se puso al frente del reclamo ciudadano para que se investiguen los crímenes y se haga justicia. Su historia conmovió a todo el país: su esposo, José Remedios Aguirre, fue asesinado en mayo de 2018 cuando participaba de la campaña electoral como aspirante a alcalde de ese municipio por el partido político Movimiento Regeneración Nacional (Morena), espacio al que pertenece el actual presidente Andrés Manuel López Obrador. Ortiz, superando el dolor, se presentó en lugar de su esposo fallecido y un mes después se impuso en las urnas con el amplio respaldo de votantes, luego de atravesar una campaña electoral que quedó en la historia de México como la más violenta de los últimos años, con 122 políticos, candidatos y dirigentes sociales asesinados durante la contienda electoral.
Ortíz reveló que en Guanajuato, menos del 10 por ciento de los homicidios que son investigados por las autoridades tienen como resultado condenas de prisión. Un estudio elaborado en 2018 por la Universidad de las Américas, de Puebla, confirma esos datos. El mismo trabajo de esa casa de estudios señala que para todo México, la cifra asciende a un 17 por ciento. Desde hace varios, distintos medios mexicanos advierten que la corrupción y ciertos intereses políticos hacen que las investigaciones fracasen y gane la impunidad, lo que hace que la mayoría de los ciudadanos descrean de la justicia. Además, algunos expertos de organismos que promueven la lucha contra la corrupción advierten que los grupos criminales amenazan a los funcionarios locales para disuadirlos de las investigaciones sobre sus actividades, y de esa forma crece la impunidad de las organizaciones delictivas.
En ese sentido, recuerdan que el 11 de marzo, cuando el Departamento de Justicia de México aumentó a 10 millones de dólares la recompensa por información que permitiera dar con el paradero del líder de los Cárteles de Jalisco Nuevas Generaciones, Nemesio Oseguera Cervantes, también conocido como “El Mencho”, esa organización criminal lejos de mantenerse fuera del alcance de las autoridades redobló la apuesta y cortó 14 puntos de distintas rutas donde interrumpió la circulación atravesando autos robados sobre la cinta asfáltica para luego prender fuego a esos vehículos. A raíz de ese acto de violencia, distintas universidades y escuelas de las zonas afectadas por los cortes se vieron obligadas a suspender las clases en esa jornada.
El presidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo mandato se extiende hasta 2024, debe luchar contra graves problemas de corrupción y la ausencia del Estado en materia de seguridad, servicio de justicia y derechos humanos. El periódico The New York Times consideró que esas serias falencias generaron un descontento en la ciudadanía mexicana que derivó, en su momento, en una “victoria aplastante” en las urnas del actual mandatario, dando un vuelco al sistema político predominante y otorgándole un amplio mandato para reformar al país. Es de esperar que logre superar esos grandes desafíos.










