El cura que no quería saber nada de tecnología y la cuarentena convirtió en furor en las redes
De todas las experiencias se aprende para que el mensaje siempre llegue a quienes lo necesitan.

Hace unos días contábamos en NORTE la crucial decisión que debió tomar el padre Marcelo Larotonda, de la parroquia San Javier de Resistencia. La cuarentena obligatoria hizo que se deban suspender todas las actividades comunitarias, lo que incluyó obviamente a las reuniones, misas y retiros de la Iglesia.
Varios miembros de la comunidad de la San Javier le habían propuesto que utilice las herramientas informáticas para poder seguir guiando a su rebaño, pero él al principio se mantenía bastante reacio. Hasta que aflojó: La experiencia fue nada menos que con un retiro muy esperado, el de José el Soñador.
Marcelo preguntó, se interiorizó, aprendió y dio el okey para que los guías organicen el encuentro de manera virtual. Y la respuesta fue sorprendente: Tuvo cientos de inscriptos y no solo de Resistencia sino de varias ciudades de distintas provincias.
Y bueno, su relación con la tecnología cambió, y comenzó a amigarse (al menos un poco). Claro, no es un youtuber ni un influencer de Instagram, pero Marcelo se las ingenia para que a pesar de las dificultades de estos días, la palabra de Dios llegue a todos los que quieran recibirla en sus casas o puestos de trabajo, por esas personas que él siempre reconoce que deben estar cumpliendo tareas esenciales para afrontar la pandemia, como el personal de salud y de seguridad, entre otros.
Y así, poco a poco, el padre Marcelo se convirtió en furor en las redes sociales.










