Rápida reacción de la industria en la pandemia
La industria automotriz china y británica reaccionaron para no paralizar la economia y combatir el virus.
Los esfuerzos industriales en época de crisis tienen dos objetivos primordiales, colaborar en la solución y mantener los engranajes de la economía funcionando.

Uno de los ejemplos más cercanos fue la reconversión de las líneas de ensamblaje de Ford en EEUU durante la segunda guerra para producir bombarderos. Hubo muchas fábricas más de electrodomésticos o proveedores de la industria automotriz de Canadá y otros países que terminaron produciendo municiones o ensamblando armas, se trataba de no paralizar el país y aportar insumos para el frente de batalla.
En aquel momento la mano de obra de la mujer fue vital para la economía de guerra y tras aquel gigantesco esfuerzo no hubo nada parecido, hasta ahora.

REACCIÓN CHINA
En este contexto de pandemia las fábricas chinas fueron las primeras afectadas y tuvieron que cerrar para detener la pandemia. A finales de enero BYD (Build Your Dreams, el mayor productor de vehículos eléctricos mundial), tenía que detener su producción. Pero la filosofía oriental de apoyo al grupo es muy diferente a la actual y decidieron apoyar al país fabricando mascarillas que sirviesen para proteger a la población.
Wang Chuanfu, el presidente de la empresa, configuró un equipo con directivos de las distintas divisiones y nada menos que 3.000 ingenieros. A finales de enero comenzaron a reconvertir las instalaciones y ahora producen 5.000.000 de unidades diarias. La producción crece entre 300.000 y 500.000 unidades cada 24 horas.

A TODA VELOCIDAD
Es impresionante la rapidez con que se diseñó la línea de producción y puesto en marcha la producción. EL 90% de la misma ha sido creado por BYD, tal y como indican desde la marca. Y es que en apenas un día se suman entre cinco y diez máquinas de mascarillas a la producción.
ALCOHOL A RAUDALES
En apenas tres días los ingenieros chinos adaptaron maquinaria y crearon 400 diseños de componentes desde cero que se fabrican a toda velocidad con máquinas CNC. Antes, se tardaba una semana para fabricar una máquina pero en esta coyuntura se logró que en 15 días el producto este disponible. La compañía llama a esto BYD Speed, “rapidez BYD”.

También en menos de dos semanas la empresa consiguió poner en el mercado cientos de miles de litros de desinfectantes, algo que cuesta habitualmente dos semanas.
En cuanto al gel desinfectante, el logro es igual de impactante. El fabricante consiguió ponerlo en el mercado en menos de dos semanas. Lo habitual habría sido tardar dos meses. De momento BYD ha montado dos instalaciones en Shenzen, provincia de Guangdong en el sur de China para la fabricación de estos materiales sanitarios pero otros fabricantes chinos de autopartes siguen el ejemplo.
RESPIRADORES A CONTRARRELOJ
Además de protección, el gran problema de los servicios sanitarios mundiales es poder atender a los enfermos que desarrollan la enfermedad de manera grave. Es un bajo porcentaje del total, pero si se agolpan todos en las mismas fechas… el sistema colapsa. No hay camas suficientes ni respiradores para los casos más graves: hay que elegir a quién colocar los existentes… y eso eleva las cifras de mortalidad.

En Reino Unido los fabricantes de vehículos como Vauxhall (Opel en España) y otros como Airbus han abierto plantas para imprimir piezas en 3D. El objetivo: fabricar 20.000 ventiladores en dos semanas. Las plantas que habían cerrado (como en España), como la de Ellesmere Port de Vauxhall (protan delicado.
El presidente Boris Johnson solicitó ayuda y respondieron 60 empresas con capacidad para ensamblar máquinas, realizar diseños de alto nivel e impresión 3D para ayudar a las empresas que ya fabrican respiradores a producir más.
“Somos expertos en ensamblaje y producción en masa eficiente, sabemos cómo procesar y sabemos cómo apoyarlo”, dijo Helen Foord, jefa de relaciones gubernamentales en Vauxhall, propiedad del grupo automotriz francés PSA. “Hemos ofrecido nuestros servicios como planta de ensamblaje y también tenemos capacidad de impresión 3D en Ellesmere Port”.

La producción podría implicar el uso de talleres de pintura de la fábrica de automóviles porque, a diferencia de las líneas de ensamblaje de vehículos, tienen condiciones de ambiente controlado similares a las requeridas para la fabricación de equipos médicos.
Es probable que las empresas no cobraran por prestar su experiencia o personal. Sin embargo, se cree que el gobierno pagará por los ventiladores terminados. Empresas como Rolls-Royce o Jaguar Land Rover, ya han dicho que están listas para ayudar a crear los ventiladores de cualquier manera que puedan.
FUTURO POCO PROMETEDOR
La reconversión de las industrias chinas sin duda ayudará al esfuerzo mundial contra la Pandemia. El gobierno del gigante asiático está realizando donanciones enormes de equipos en Europa y también en Sudamérica como Argentina y Brasil.

Nada es gratis, los chinos logran con su reconversión mantener la economía a flote pero eso llevó a un corte de la cadena de provisión de insumos para la industria automotriz y de prolongarse la situación los países que más rápido inicien una nueva etapa industrial serán los primeros en beneficiarse.
La situación en el gigante asiático está provocando una rotura de stocks en el sector que inventó el just in time, y marcó el ritmo de fabricación de los proveedores a la producción de las marcas. Nissan anunció la semana pasada que se verá obligada a cerrar dos días su planta de Kanda, en la prefectura japonesa de Fukuoka, porque no le quedan existencias para seguir produciendo. Hyundai también ha comunicado que tendrá que suspender sus líneas de producción en sus plantas coreanas. Y Toyota está analizando “planes alternativos de producción”, según afirmó su máximo responsable de producción, Masayoshi Shirayanagi. Honda, Ford y otros fabricantes salieron a buscar con urgencia proveedores en India, Canada y los países del norte de Europa.
El futuro aún es incierto.










