Coronavirus: fuerte polémica por la “actitud pasiva” de varios países
Manifestaciones, elecciones y conciertos se siguen celebrando alrededor del globo, auspiciados por varios gobiernos, que desacatan las estrictas recomendaciones de la OMS.

Los casos más resonantes fueron el del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el de México, Andrés Manuel López Obrador, quienes asistieron a varias marchas y mantuvieron contacto directo con numerosas personas. Las decisiones gubernamentales de mantener masivos eventos como elecciones o festivales de música en medio de un flagelo que ya causó más de 6 mil muertes y 16.000 afectados generaron gran controversia. Las aglomeraciones son particularmente desaconsejadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para evitar contagios.

En Brasil
Bolsonaro ignoró ayer la contención en actos sociales recomendada por las autoridades sanitarias, participó en una marcha en favor de su gobierno y atacando a los poderes Legislativo y Judicial, y alentó a miles de brasileños a salir a las calles, a pesar del riesgo de propagación de la enfermedad. Las críticas a la actitud del mandatario ultraderechista, que la semana pasada minimizó el impacto del coronavirus, vinieron de varios frentes. Joao Doria, el gobernador de São Paulo, la región más rica y poblada de Brasil, consideró que era “inadecuada e impropia”.
En Nicaragua
Un día antes, el gobierno de Daniel Ortega, país que aún no contabiliza casos del virus, organizó una marcha multitudinaria denominada “Amor en tiempos del Covid-19”, en la que miles de simpatizantes saninistas marcharon por la capital, Managua. Nicaragua anunció que no restringirá el ingreso al país, no ordenará cuarentenas, ni prohibirá las actividades masivas recreativas.
En España
En España, aún resuenan los ecos de la polémica por las multitudinarias marchas convocadas con motivo del Día de la Mujer, que reunieron el pasado 8 de marzo a 120.000 personas en Madrid, y a unas 50.000 en Barcelona, solo horas antes de que comenzasen a tomarse medidas que desembocaron en la declaración ayer del estado de alarma en el cuarto país con mayor número de contagiados. La oposición criticó al gobierno por alentar a la participación en la manifestación, en la que estuvieron la ministra de Igualdad, Irene Montero, y la esposa del presidente del Ejecutivo, Begoña Gómez, que en días posteriores dieron positivo en la prueba de contagio.
En Francia
Una de las últimas acciones más polémicas del gobierno francés fue mantener la celebración de la primera vuelta de las elecciones municipales, marcadas por la mayor abstención de la historia apenas ocho horas después de que el mismo Ejecutivo ordenara el cierre de todo establecimiento público “no indispensable”.
Con más de 5.000 contagios y 127 muertos en Francia, los responsables de todos los partidos pidieron al gobierno al cierre de las mesas que no se realice la segunda ronda, prevista para el próximo domingo, en contraste con lo que líderes políticos manifestaron el pasado jueves, cuando algunos insinuaron que el presidente, Emmanuel Macron, cometería un “golpe de Estado institucional” si retrasaba el escrutinio. El primer ministro, Édouard Philippe, anunció que la segunda vuelta electoral será postergada.
En México
La celebración del macroconcierto “Viva Latino” desató la polémica en México, donde también destacó la actitud de su mandatario López Obrador, que el sábado se dio un baño de masas con abrazos y besos en Ometepc, y ayer en Guerrero. El gobernante publicó en redes sociales un video besuqueando a una niña en sus brazos y miles de usuarios arremetieron contra él por no extremar precauciones cuando se han confirmado ya 41 casos.
En paralelo, la Secretaría de Salud pedía que la gente no se diera besos ni abrazos y el gobierno anunciaba el cierre de escuelas y otras medidas contra la pandemia. El mantenimiento este fin de semana de “Viva Latino”, considerado el festival de rock más importante de Latinoamérica, desató fuerte controversia, pues, aunque la participación fue menor que en otras ocasiones, unas 40.000 personas se reunieron para disfrutar de bandas como Guns N’ Roses y The Cardigans, aunque más de una docena de artistas cancelaron su presencia.

En Reino Unido
En el Reino Unido, más de 300 científicos e investigadores de varios campos reclamaron al gobierno de Boris Johnson que imponga medidas drásticas de distanciamiento, porque sostienen que se evitarían más muertes si se aplicaran cuanto antes restricciones sociales masivas, como la prohibición de eventos o el cierre de escuelas.
“Con un crecimiento sin restricciones, este brote afectará a millones de personas en las próximas semanas”, advierten los signatarios. Muchos en el país creen que el gobierno prioriza la actividad económica frente a la vidas humanas, cuando ya se cuentan 35 muertos y 1.395 contagios.










