¿Gasoil con nafta? Peligroso mito urbano
Existen muchos mitos en el mundo del motor, al cual más curioso y disparatado pero otros, llaman la atención e invitan a detenerse un momento en su análisis para concluir con un “puede ser” que casi siempre termina en desastre.
Uno de esos mitos es el de añadir un poco de nafta al tanque del gasoil para “limpiar el motor y sistema de inyección”.

Para empezar, ¿Si la nafta fuera beneficiosa porque las petroleras no agregan una pequeña cantidad, al menos al gasoil premium? Lo que sí es cierto es que durante el proceso de combustión del gasoil se genera una serie de depósitos de carbón que se adhieren en la zona de la cámara de combustión, las válvulas (sobre todo la de escape) e incluso en el propio inyector.
El problema es que esos depósitos de carbonilla se adhieren muy fuertemente, siendo extremadamente difícil eliminarlos, llegando incluso a dificultar la atomización del combustible a su salida por el inyector.

A partir de este hecho, la creencia popular alega que una pequeñísima cantidad de nafta (uno o dos litros por tanque, cada diez o quince mil kilómetros) ayuda a eliminar esa capa de carbonilla, puesto que la nafta tiene un poder detonador mayor que el gasoil. De esta forma, cuando la nafta se inflame y produzca una serie de detonaciones en el cilindro, estas generan unas vibraciones u ondas de choque, que eliminan la carbonilla adherida.
Puede que hasta cierto punto esta teoría fuera cierta al menos, en los anticuados motores de los 50 capaces de funcionar prácticamente casi con aceite, por lo que una concentración inferior al 2% de nafta en su combustible no los iba a hacer fallar, y sí que provocaba un impagable efecto placebo en su feliz propietario.

Por qué no hacerlo
• La nafta posee propiedades totalmente opuestas al gasoil, mientras que la primera tiene carácter de solvente, el segundo lo tiene de lubricante. Esto implica que ciertas juntas de goma del circuito de combustible y sistema de inyección se deterioren y se corroan.
• El gasoil, al tener cierta cantidad disuelta de nafta, verá modificado su índice de cetano, el cual influye para que la combustión sea de calidad y se realice de forma correcta.
• En los actuales motores gasoil se inyecta el combustible atomizado a una presión del orden de los 1500 – 2000 bares. Esta atomización consiste en pulverizar en multitud de finas y pequeñas microgotas el combustible, de forma que entren en la cámara de combustión describiendo una trayectoria determinada y previamente estudiada. ¿Dónde está el problema? Para cada ciclo entra en el inyector una pequeñísima cantidad de combustible, y si en esta pequeña cantidad de combustible la presencia de nafta es importante, la atomización no será la esperada (la nafta y el gasoil se comportan de forma diferente, puesto que tienen distintas densidades, viscosidades…), por lo que dará lugar a una combustión inadecuada.
Hay muchas otras razones, todas profundamente técnicas y estudiadas pero las anteriores son las más comprensibles.










