Siniestros viales, la otra epidemia
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1,2 millones de personas mueren cada año en siniestros viales. El Chaco, lamentablemente, no escapa a este serio problema: los últimos datos disponibles de la Agencia Nacional de Seguridad Vial, colocan a la provincia en el primer lugar de la lista de motociclistas fallecidos en accidentes en calles o rutas. Pero eso no es todo. En lo que va del año ya se registraron 380 multas por exceso de velocidad detectados por la Policía Caminera. Las cifras confirman las graves falencias en materia de prevención y educación vial que afecta a la sociedad chaqueña.
Con el 72,5 por ciento del total de víctimas en todo el país, la provincia del Chaco lidera el lamentable ranking de motocliclistas muertos en siniestros viales. La cifra surge de datos aportados por el Observatorio Vial Nacional, que es el área que bajo la órbita de la Agencia Nacional de Seguridad Vial está encargada de investigar y analizar los actos y hechos vinculados al entramado vial, su entorno, estructuras, y los usuarios de la vía pública. Su principal tarea se centra en la generación de datos y estadísticas que contribuyan a la toma de decisiones para disminuir la siniestralidad vial en la Argentina. Según esta fuente oficial, la tasa de mortalidad de motociclistas en siniestros viales es de 12,3 por ciento a nivel nacional, pero en el Chaco esa cifra asciende al 16,3 por ciento. En ese sentido, vale recordar que la Organización Mundial de la Salud considera que una enfermedad con una tasa que se ubique por encima de 10 ya pasa a ser una epidemia. Si se tiene en cuenta que, como se dijo, la cifra de motociclistas fallecidos en siniestros de tránsito en el Chaco en muy alta, se podrá advertir que se está ante un serio problema que urge resolver, y que el estricto cumplimiento de las leyes vigentes y, muy especialmente, la prevención, son factores que no deben estar ausentes en cualquier campaña que se ponga en marcha para reducir estos índices.
Una de las principales causas de accidentes en la vía pública es el exceso de velocidad, pero esa no es la única imprudencia que cometen los conductores de los vehículos. El uso del teléfono celular cuando se conduce, adelantarse en lugares donde esa maniobra no está permitida o manejar bajo los efectos del alcohol también figuran en la larga lista de situaciones que pueden tener consecuencias fatales. En lo que va del año se registraron en distintas localidades de la provincia accidentes que podían evitarse, algunos de ellos con víctimas fatales.
El protagonismo de las motos en los siniestros tanto en el área metropolitana como en las distintas ciudades del interior provincial convierte a las calles en lugares de alto riesgo, donde es frecuente ver a algunos conductores de estos rodados realizando peligrosas maniobras para avanzar unos pocos metros y ganar minutos. Se trata, por cierto, de conductas que en ningún caso justifican poner en peligro la vida del motociclista ni la de, por supuesto, las otras personas que circulan por la vía pública. Resulta difícil de comprender el comportamiento de muchos conductores de motos que circulan a gran velocidad por avenidas y calles, algunas veces transportando niños de muy corta edad.
Los especialistas en seguridad vial aseguran que cerca del 90 por ciento de los siniestros viales se producen por fallas humanas del conductor y advierten que la imprudencia al conducir es, por lo general la causa principal de las tragedias. Se puede agregar que también el consumo de bebidas alcohólicas y el exceso de velocidad se suman entre los factores que inciden en la gran cantidad de accidente en calles y rutas. Respecto a esto último, es decir el incumplimiento de los límites de velocidad, los controles que realiza la Policía Caminera de la provincia dan cuenta que en lo que va del año ya se registraron 380 fotomultas a conductores de vehículos que no respetan las normas vigentes que establecen los límites máximos de velocidad en zonas urbanas. Esto habla de la necesidad de abordar este grave problema con una serie de medidas, que deben ser coordinadas, entre las cuales no deben faltar mayores exigencias al momento de conceder las licencias de conducir, fuertes campañas de educación vial y sanciones a quienes violan las leyes de tránsito, entre otras iniciativas que recuerden que las muertes y las lesiones por accidentes de tránsito son absolutamente evitables.










