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El arte abstracto en el universo museístico internacional

En la pequeña ciudad de Cuenca, España, en un marco de belleza natural, y aislada de los grandes centros urbanos, surge el Museo de Arte Abstracto Español, que fue y sigue siendo, un lugar de referencia y un modelo de museo de apoyo a la cultura y a la creación artística, ganador de la Medalla al Mérito de las Bellas Artes en 1980.

Por Perla Guggiana

En la España de la postguerra, inmersa en el aislamiento internacional, sumida en una crisis social y política, el grupo “El Paso” rompió la total lasitud del mundo del arte español. Sin adscribirse a ninguna tendencia artística, nucleó a artistas, escritores, cineastas, músicos y arquitectos. Los artistas que surgieron, herederos de la “España negra” del pintor Solana, comenzaron un nuevo capítulo dando lugar a  una vanguardia libre.

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El Museo de Arte Abstracto Español se encuentra ubicado en la zona de las “casas colgadas” y transformo el desarrollo de infraestructura y turístico.

La creación del Museo de Arte Abstracto de Cuenca, ideado y realizado por el pintor filipino Fernando Zöbel (Manila 1924- Roma 1984), significó un apoyo  a la creación del arte abstracto que se venía realizando en España, época en la que alejarse de la figuración, e inclinarse por este estilo, se convertía en una actitud política contestataria.

Zobel consiguió en 1966, que el Ayuntamiento cediera una parte de las famosas “Casas Colgadas”, para acoger su colección, compuesta de pinturas abstractas de los años 50-60 de artistas que posteriormente, se consagraron a nivel internacional: Canogar, Feito, Bonifacio,  Francés, Saura, Rivera, Serrano, Suarez, Conde,  Ayllón, Tapies, Torner, Sempere, Rueda y el mismo Zobel). Desde 1980, gestiona las colecciones la Fundación Juan March, la que junto con  el Ayuntamiento de Cuenca, son sus titulares. El Museo es visitado a diario, casi con interés religioso, por visitantes de todo el mundo transformando la zona que se encontraba abandonada.

La Ciudad de Resistencia- siempre salvando las distancias- desde hace años es como un reducto de creadores e intelectuales que se asemejan -por fugaces momentos- a una especie de “gueto artístico y cultural”, como lo fue Cuenca con el grupo El Paso. Al igual que Cuenca, poseemos un marco natural que nos identifica -fuerte y bello- y un detalle humano que nos asemeja: la cercanía, en un espacio limitado, de grandes creadores - los que juntos- conforman un tejido cultural compacto, que hacen del Chaco un lugar de referencia del arte  argentino, y concretamente del Chaco.

¿Por qué traigo a colación el Museo de Arte Abstracto de Cuenca? porque en su día dicho Museo representó la vanguardia del arte en España, gracias al impulso de un grupo de valientes creadores. La obra de Sánchez Kelly es  vanguardista, singular y atemporal, se ha dado en el Chaco, y cumple con el perfil del que habla  Franz Marc: “… la meta del arte es revelar la vida supernatural que hay detrás de todas las cosas, romper el espejo de la vida de tal modo que podamos mirar el rostro del ser”.

En su última etapa, Sánchez Kelly alcanzó la realidad pura de la que habló Piet Mondrian. Valientemente volvió la espalda a las formas, despojando a su obra de lo identificable, llegando a las formas puras. Pero su meta fue más allá de la abstracción: transmitió también esa percepción interior y alcanzó lo sutil: por eso su pintura se hizo mística. Y según lo expresó él mismo: “El arte no es sólo una forma de expresión interior y mística, sino además de comunión con nosotros mismos y con el mundo”.

Hoy,  en  que las artes en general y las artes plásticas en particular, empiezan a “integrarse” en el mundo de la inteligencia artificial, en el que la robótica principia por reemplazar al artista, es imprescindible que exista en “algún lugar”, un reducto que recuerde al ser humano cuál es su verdadera esencia e identidad. El Chaco –si se cuenta con los apoyos necesarios- puede ser “ese” lugar.

No existe -en el panorama museístico internacional- un museo con las características que describe la obra de Sánchez Kelly. De concretarse el proyecto Museo SK -como esperamos- confiamos en las autoridades que inicialmente nos dieron su apoyo, Jorge Capitanich y Juan Manuel Chapo, las colecciones de Sánchez Kelly de pintura, dibujo y grabado- integrarían el patrimonio artístico de la provincia, haciendo posible que una colección de este calado, permanezcan en su  país, como fue su anhelo.

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