Beatriz Moreiro: la artista que refleja la flora y fauna chaqueñas en Buenos Aires
Beatriz Moreiro, oriunda Buenos Aires, se convirtió por elección y de manera progresiva en habitante de la tierra en una quinta al costado de la ruta que une las ciudades de Resistencia y Corrientes, en la provincia del Chaco, en contacto con el monte, su flora y su fauna locales. Por Mercedes Casanegra
Esta vez, invitada por la galería Quadro de la Boca, Buenos Aires, donde las propuestas site specific son bienvenidas, eligió otra especie de su admiración, los hongos, cuya filiación al reino vegetal ha sido discutida por los expertos. Se trata de otros pobladores del monte -central razón para la artista- misteriosa e infinita especie que irrumpe al ras de la Tierra. Así, a los hongos se los ha denominado, a menudo, como “habitantes de otro reino”.
En el singular espacio blanco de la galería, la esquina en ochava de las calles Caffarena y Ministro Brin, La Boca, edificio centenario, la artista proyectó una instalación mixta de elementos naturales y de dibujos. Los protagonistas en esta exposición de la artista chaqueña por adopción, aparecen de dos maneras: el dibujo sobre papel, el grabado sobre metal y la instalación.

Así, en el gran escenario urbano y en el interior de la galería, la artista proyectó una puesta en escena con elementos de su entorno natural. Creó, en versión site specific, un gran fardo de troncos de eucaliptos, árbol que reemplaza a las especies autóctonas en extinción como los diversos tipos de quebracho. Estos fueron especialmente trasladados por barco desde Paso de los Libres, Corrientes. Rodeado por alambre, ese gran objeto instalado en la parte inferior central de la galería, evoca de manera simbólica al escenario donde los hongos surgen de manera natural en el monte chaqueño, como también al cuidado acto simbólico de enfardar propio de la artista, que marca también su actitud de respeto y cuidado hacia la naturaleza. Así, los hongos de acero, con sus líneas dibujadas y grabadas de manera sutil por la artista, fueron dispuestos tal como lo suele dictar su propia biología en el entorno natural, tanto sobre la madera como, en su exceso, trepando sobre la pared.
Así también, como cierta elegida flora autóctona, los hongos devinieron en tema de los dibujos de Beatriz Moreiro, esta vez tanto en gran tamaño, como en pequeño formato. Y, a través del trabajo experto de la artista con el grafito, los hongos cobran en ellos un rol protagónico único que abarca casi la totalidad del soporte. Esto los vuelve magnificentes, los agiganta. Se podría sugerir que ese cambio de escala sugiere de manera simbólica la valoración destacada de las ofrendas que el planeta Tierra le otorga al género humano, y de las cuales la artista de manera sutil destaca. Por otra parte, se vuelve necesario poner de relieve otro aspecto de estos dibujos, y que les confiere también identidad. Aparece algo así como un rasgo interpretativo, ya que en la observación atenta de estos diseños, los hongos parecen por momentos metamorfosearse en flores, producto tal vez, de una imaginación fantástica.
Su relación con la cultura y la naturaleza
Beatriz Moreiro presentó un libro donde hace una recopilación de algunas de sus obras en una publicación, más algunas obras inéditas. Como ya nos tiene acostumbrados, el trabajo artístico de Moreiro se vincula con la interrelación entre el arte y la naturaleza en el Chaco. La publicación es un compendio de cuatro series que la artista realizó entre los años 2014 y 2019.
Cabe recordar que para cada una de sus muestras, la artista recorrió los paisajes más recónditos de la provincia, experiencia que le valió para enamorarse de lo autóctono, lo sensible, de la madre tierra, y poder así plasmar imágenes que hablaran de aquellos valores que surgen de la naturaleza pura, de lo auténtico, lo rupestre y lo bello.

El libro, dirigido y escrito por Mariana Giordano, está compuesto por cuatro partes, con reproducciones de tres grandes exposiciones artísticas y una muestra inédita. Ésta última aún no fue dada a conocer y será revelado cuando se lance oficialmente el proyecto de Mecenazgo, a comienzos del 2020.
Respecto de las tres primeras partes se encuentra: “Guardianas del Monte”, expuesto en Fundación Osde Buenos Aires, con la curaduría de la Licenciada Gabriela Vicente Irrazabal y por invitación de la presidenta de la Fundación, María Teresa Constantin. La muestra es una instalación de caraguatas de acero inoxidable iluminada con una tenue luz y acompañada con sonidos de grillos.
“Mientras descansan los Árboles”, en galería Praxis Buenos Aires (dibujos y objetos). Con la curaduría de la directora de la Galería, Cecilia Molina, en el 2016.
“Naturaleza Fragmentada”, expuesta en el MUBA, Casa de las Culturas Resistencia. Fue una selección retrospectiva con obras de los últimos quince años, con la curaduría de Mariana Giordano, en el 2015.
Y la cuarta serie es inédita y de acuerdo con lo señalado por Beatriz, “será dada a conocer en el mismo momento que salga a la luz el proyecto en cuestión”.
Es preciso destacar que ser parte de un proyecto enmarcado en la Ley de Mecenazgo, garantiza promover y potenciar el desarrollo y la sustentabilidad de los productos artísticos y culturales de los artistas chaqueños. A su vez, se canaliza, desde el Estado, la participación de empresas y particulares en el sostenimiento de proyectos culturales, es decir que, a través de la gestión de los artistas, las empresas pueden destinar un porcentaje de lo que periódicamente abonan en concepto de Ingresos Brutos a actividades culturales concretas, sin que esto demande una erogación extra y tampoco demanda tiempo extra en gestiones. Son Fondos Públicos con destino específico considerados como una herramienta para ambas partes.
El objetivo del proyecto de Beatriz Moreiro, no sólo será mostrar la extraordinaria capacidad de la artista en las disciplinas de dibujo y grabado, sino también mostrar un Chaco que sufre la deforestación, que llora el desmonte indiscriminado, pero que interpela a los chaqueños a la toma de conciencia, de entender que hoy esta Naturaleza grita respeto.

Comprometida social y artísticamente con su provincia, Moreiro busca ser lo más sanguínea y visceral con este proyecto, que saldrá a la luz a comienzos del año 2020.
El libro está dirigido y escrito por Mariana Giordano, la fotografía es de Gustavo Lowry, Gustavo Sosa Pinilla y Mariela Alarcón y se imprimió en Akian Gráfica y cuenta con dos pequeños textos de la artista. La publicación está traducida al inglés.












