La oportunidad en medio de la crisis
Si Jorge Capitanich, electo gobernador del Chaco, les pidió a los actores económicos, políticos y sociales una “tregua” para resolver problemas, es porque el panorama que enfrenta la provincia, en un escenario nacional con tremendos problemas irresueltos, amerita una fuerte concertación social.
Sin dudarlo, el interior del Chaco debe jugar un posicionamiento sostenido en un nuevo modelo de representatividad, que deje la crítica por la propuesta. Que deje de lado el personalismo y acuda a la cita proponiendo medidas para el conjunto de la comunidad, y no para su gremio o sindicato, y mucho menos para negocios sectoriales. Ya no queda margen para esto.
EL NORTE, ¿SE EMPODERA?
La designación del chaqueño adoptado por Formosa, Luis Basterra, en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, marca una mirada especial que podría tenerse desde el Poder Central hacia el Norte Argentino.

Cansados de las especulaciones, de que la rentabilidad sea cada vez menor a causa de los fletes por estar tan lejos de los puertos, los productores agrícolas chaqueños tendrán que elevar el nivel de presencia y renovar confianzas en sus “dirigentes” o en los nuevos actores que se levantan.
Cuando al cierre de esta columna se hablaba de la designación de Raul Quintana en el SENASA, actual ministro de Producción y Ambiente de Formosa de la gobernación de Gildo Ifran, surgían entre los productores y empresarios del sector productivo algunas consideraciones sobre la necesidad de potenciar los cultivos regionales como el algodón.
Se piensa, en tal sentido, y como un desafío, alcanzar las 600.000 hectáreas del cultivo, lo cual le daría un nuevo impulso algodonero. “Y cuando el algodón anda bien, llueve para todos”, bromeaba el técnico del grupo Agroperfiles Mariano González.
Si el algodón como cultivo se empodera, habrá más inversiones, y mayores inversores, se sabe. La lucha contra el picudo debe fortalecerse pero también el uso de la semilla fiscalizada no admite puntos medios, sino por el contrario, claridad y seriedad para alentar la inversión de otros semilleros.
CARNES, FRUTAS Y VERDURAS
Pero no solo de algodón vive el hombre chaqueño. Sino que puede apuntar a reconvertir los esquemas de producción de acuerdo a la capacidad de sus actores primarios, su zona de ubicación y con un asesoramiento técnico que el Estado le debe proporcionar a través de INTA a los productores de menores escalas.
Reorganizar la matriz productiva es una necesidad imperiosa: no se puede seguir subsidiando a actividades que se sabe de antemano que no serán rentables. Alguien tienen que asumir el costo político de hacerlo, so pena que este cambio hará posible correr a otra actividad de mayor presencia en los mercados locales, como por ejemplo la gran variedad de frutas y hortalizas, además de la miel que productores pequeños vienen encarando con todo éxito.
Es el momento, aunque en un escenario muy difícil, de hacer un giro y poner blanco sobre negro. El productor no quiere que lo condenen a un subsidio que termine siendo botín político de desalmados funcionarios, pero tampoco tiene las herramientas financieras para hacer frente a un nuevo modelo productivo con el actual régimen de tasas altísimas de los entes financieros. Y si se a eso se suma que hay muy pocos sujetos de créditos bancarios, habrá que hacer borrón y cuenta, algo parecido a lo que propone el ex director del NBCH, Carlos María de Los Santos.
¿Y EL EMPLEO?
En un contexto general donde la caída del empleo formal en la Argentina se evidenció de manera notoria, el del sector privado en la provincia ocupa el decimoquinto lugar a nivel país.
Así lo revela un informe sobre la situación publicado por el Ministerio de Producción y Trabajo de la Nación que tiene como fuente, la información suministrada por el Sistema Integral Previsional Argentino (SIPA).
De acuerdo a los datos existentes el sistema, plasmado en el informe actualizado a septiembre de 2019, en la provincia existen 72.300 trabajadores registrados en el sector privado, mostrando una variación interanual absoluta de 2.400 puestos de trabajo menos, mostrando una disminución del 3,2% en términos porcentuales.
Ahora bien, si la comparación es trazada entre septiembre y el mes anterior de este año de manera desestacionalizada, la merma alcanza el 0,1%. Pero en materia de variación mensual real se sitúa en unos 600 empleos menos lo que en lo relativo arroja un porcentual negativo del 0,6%.










