Anticipar la vejez
El aumento paulatino de la esperanza de vida con respecto a siglos anteriores es sin duda un logro de la humanidad, ya que en ausencia de enfermedades el ser humano está programado genéticamente para vivir más de 100 años.
Por Laura Alicia Strugo
Los avances tecnológicos aplicados a la medicina, la farmacología y las buenas conductas profilácticas contribuyen al envejecimiento exitoso. Un envejecimiento exitoso no es otra cosa que aquel que se da en el marco de la salud; mientras más saludable, más exitoso.

La salud, ya lo sabemos, excede ampliamente la inexistencia de enfermedades para vincularse más globalmente al bienestar psicofísico y la integración social de las personas.
La autopercepción del estado de salud influye mucho sobre el sentimiento de potencia o de impotencia que cada persona tenga respecto del modo en que lleva su vida adelante o se deja llevar por las circunstancias es decir que asuma el mando o quede pasivo frente a ellas.
TOMAR DECISIONES
Tener una vida activa no pasa solamente por estar en movimiento, sino por tomar cartas en el asunto para dirigir y redirigir la propia trayectoria, a medida que el camino de la vida avanza. Es ser conductores avezados de la propia existencia, para llevarla adelante combinando el deseo con las posibilidades, hasta el último aliento.
En ese sentido, a lo largo de la vida vamos delineando el camino y haciendo giros donde las circunstancias o el deseo lo piden. Giros que no son más que las decisiones de dónde vivir, con quién hacerlo, de qué trabajar, por qué objetivos, cuánto tiempo y esfuerzo invertir en ello, cómo alimentarnos, con quien compartir la vida, en qué profesional vamos a confiar para que nos ayude a resolver los asuntos que precisan intervención especial, en fin, todos aquellos pasos que finalmente damos y que van conformando la biografía de cada uno.
LOS CAMINOS DE LA VIDA
Me gusta pensar la vida como un viaje en auto del que uno mismo es conductor desde antes aun de la mayoría de edad. Ser responsables y atentos, respetar las reglas, llevar reservas, tener un destino en mente, saber que puede haber buen y mal tiempo, autopistas y caminos escarpados, sinuosos o de precipicio.
Prever todo lo que se pueda prever y estar preparados para aquello que no se pueda. Mantener la calma y si algo pasa, tener la tranquilidad de haber hecho todo lo que estuvo al alcance para estar bien.
Aunque la mediana edad suele ser tiempo de redefiniciones en la vida de muchas personas, siempre se está a tiempo de redirigir el GPS puesto que sea cuanto sea el camino por delante, es el cien por ciento de lo que queda por recorrer, ¡por lo tanto valdrá la pena! Cuidar el cuerpo, la mente, el espíritu y a lo que está alrededor para seguir disfrutando el viaje hasta el final.
Tener una vida digna y anticipar una muerte digna significa, en la mediana edad, preparar una vejez también digna revisando y aumentando las reservas físicas, cognitivas, económicas y sociales para evitar al máximo de nuestras posibilidades los cuatro aspectos más temibles de la vejez: la discapacidad, la dependencia, la falta de recursos y la soledad.
VOLUNTADES ANTICIPADAS
La muerte no deja de ser en nuestra cultura un tema tabú, asociado a lo inevitable (paradójicamente, como si fuera lo único inevitable que nos toca en la vida) y emparentado al “final definitivo” (como si fuera el único final definitivo que nos toca enfrentar).
Quizás sí sea, hasta donde sabemos, el último final definitivo. Pero la verdad es que nos guste o no nos guste, todos, el último día que vivamos nos vamos a morir, por lo que tomar decisiones vinculadas al final de la propia vida también forma parte de una vida activa y digna, basada en el derecho y la libertad de elegir.
Si no logro llegar hasta el final del camino sin dependencias: ¿a quién quiero encomendarle que me cuide?, ¿cómo quiero que lo haga?, ¿dónde?, ¿con qué recursos?, ¿quién quiero que tome mi mano para sentirme seguro y me diga adiós por última vez? Pensarlo, compartirlo con los seres queridos y dejarlo por escrito para que sea el cierre autobiográfico del más maravilloso de los libros.










