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Desigualdades que duelen en la infancia

La Argentina se ha transformado en un país más injusto, donde las desigualdades que afectan a la infancia lejos de disminuir han aumentado.

Las cifras que muestra un nuevo estudio realizado por el Barómetro de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina así lo confirman: más del 40 por ciento de los niños y niñas del país vive en hogares que no tienen acceso a una fuente segura de agua potable y que carecen del servicio de cloacas y de gas natural.

El marcado deterioro de la economía nacional de los últimos años y la injusta distribución de los recursos han agravado las condiciones de vida de los niños de las familias más desposeídas del país, que se ven obligadas a consumir agua de mala calidad, vivir en viviendas deficitarias donde es común el problema del hacinamiento, y en entornos donde además se sufre la contaminación ambiental y el flagelo de la inseguridad ciudadana.

Según el informe “Derecho a un hábitat digno en la infancia”, elaborado por la UCA, la incidencia del déficit de acceso al servicio de agua potable de red registra una marcada desigualdad socio-ocupacional y geográfica.

Las dificultades, por supuesto, son mayores en los sectores de la población con ingresos más bajos y que padecen el drama de la precariedad laboral: en estos estratos la falta de agua alcanza al 19,3 por ciento; mientras que en el sector medio profesional el mismo problema afecta apenas al 0,2 por ciento de esa franja poblacional.

Con el acceso a la red cloacal sucede algo similar: mientras que el déficit asciende al 53,4 por ciento en el estrato trabajador marginal, desciende al 16,2 por ciento en la franja profesional. En gas, en tanto, los porcentajes alcanzan a 55,4 por ciento y 2 por ciento, respectivamente. Cabe aclarar que el sondeo realizado por el Observatorio de la Deuda Social de la UCA tomó en cuenta datos del tercer trimestre de 2017 y 2018 en los conglomerados urbanos del país con más de 80.000 habitantes.

El estudio reveló, además, que uno de cada dos niños argentinos vive en un medio ambiente contaminado, donde se detectó al menos una de estas situaciones: basurales, quema de basura o plagas o proximidad a plantas fabriles que trabajan con productos contaminantes.

Sobre este tema, el informe advierte que ningún grupo etario de la población es tan vulnerable a los daños ambientales como los niños, ya que la exposición a contaminantes puede derivar en daños a la salud, tales como infecciones de las vías respiratorias o mayores predisposiciones a padecer enfermedades como asma, cáncer de pulmón o afecciones cardiovasculares.

Por otra parte, el sondeo confirmó que el 50,5 por ciento de los niños y adolescentes de los principales conglomerados urbanos del país tiene al menos un servicio público deficitario, situación que entre familias de trabajadores marginales tiene 9,4 veces más chances de suceder que en los sectores medios-profesionales.

Se trata de una amplia franja de la población que muchas veces es estigmatizada por personas que tuvieron la suerte (no el mérito) de nacer en un entorno mucho más favorable. Por lo general, a estas mismas personas les cuesta comprender lo difícil que será para un niño que parte desde escalones tan bajos y con tantos obstáculos hacer frente y superar los desafíos que impone la vida.

Ponerse en lugar del otro, conocer sus padecimientos, es un paso fundamental que la sociedad debe dar si realmente se quiere construir una Argentina sin divisiones profundas. Por eso, este y otros informes del Observatorio de la Deuda Social de la UCA son fundamentales para conocer ese país que muchas veces no se muestra.

Según explican los responsables del último sondeo, una variable nueva que se incorporó en la investigación fue la disposición de un espacio tranquilo e iluminado para estudiar que podía tener cada chico, y los resultados arrojaron que uno de cada diez no cuenta con un ámbito de estas características. Otro dato que muestra cómo viven los que menos tienen señala que dos de cada diez niños no tienen inodoro en el baño o el que lo posee no tiene descarga de agua.

¿Qué hizo que muchos chicos argentinos vivan hoy en esta situación? Son muchas las preguntas para hacerse frente al drama de la marginación y la pobreza, con desigualdades sociales que se acentuaron en los últimos años y que hicieron retroceder al país.