¿Los SUV son una moda o una necesidad?
Considerados tan contaminantes como los diésel su uso se extiende fuera de su ámbito todo terreno.
El declive de la mecánica Diésel se atribuye a su alto grado de contaminación pero recientemente un informe de Transport & Enviroment reveló que el aumento de emisiones medias de CO2 que viene experimentando la industria del automóvil a los SUV que al descenso de las ventas de diésel.

¿Acabarán siendo los SUV el nuevo enemigo público, como ya está sucediendo con el diésel?
Transport & Environment es tajante cuando achaca la responsabilidad de los SUV en el incremento de emisiones de CO2 cuantificando la responsabilidad del incremento de emisiones de los SUV, entre 2013 y 2018, en 2,6 g/km de CO2.
El comienzo
En el Salón de Frankfurt, el alcalde de la ciudad anfitriona, la quinta más poblada de Alemania, criticó a los fabricantes desarrollando y propiciando la moda de los SUV. Transport & Environment también apuntaba en esa línea, en la actitud de los fabricantes, que buscando productos asociados a buenos márgenes de beneficio, han creado una moda que, en última instancia, terminó siendo un problema.

En una de sus últimas publicaciones Transport & Environment criticó "la estrategia de los fabricantes para promover las ventas de SUVs poco eficientes, con emisiones demasiado altas".
¿Por qué surgió la moda de los SUV?
La pregunta que se hace la Comunidad Europea es ¿fueron los fabricantes los que crearon una necesidad que no existía, la moda de los SUV, o sencillamente respondieron a una necesidad que ya existía en el cliente? Indudablemente los fabricantes han puesto toda la carne en el asador para potenciar su gama SUV.

El comprador también es responsable ya que se ha dejado seducir por los SUV, y no por propuestas más racionales. Lo destacable es el menosprecio al consumidor considerando que el fabricante ha conseguido embaucar a sus clientes para que adquieran un producto que no necesitan.

Todos hemos visto estos enormes vehículos estacionados en zonas urbanas en manos de oficinistas y personas que no tienen intereses en zonas rústicas o rurales y mucho antes de esta moda muchos todoterreno ya estaban utilizándose por clientes que, probablemente, jamás mancharon de barro los bajos de su vehículo.
A favor y en contra
Una nota de David Villareal en Diario Motor precisa que: Aunque antaño los monovolúmenes ya habían cubierto con algunas de estas necesidades, los SUV han conseguido conquistar a muchos clientes por algo más que una moda. Son prácticos, y espaciosos, suelen tener un buen baul que, por su altura, también es bastante accesible.

Resultan muy cómodos para los pasajeros, y para muchos conductores que prefieren conducir controlando el camino desde cierta altura, y que también defienden la comodidad de acceder a un habitáculo de cierta altura y acomodarse en un asiento elevado. Y esto último resulta especialmente útil para pasajeros y conductores con algún problema de movilidad, o cierta edad, así como para padres con niños pequeños, que encuentran más cómodo el SUV para ajustar a sus hijos en su sillita.
Desde el punto de vista práctico, está claro que los SUV, con sus inconvenientes, también tienen muchos argumentos objetivos a su favor. Y, por qué no decirlo, resultan atractivos visualmente. Tampoco podemos olvidarnos de esto último al valorar su éxito.

Lo que está claro es que las generalizaciones son siempre injustas. Ni podemos culpar única y exclusivamente a los fabricantes de haber creado un producto exitoso, ni al cliente de la supuesta irracionalidad de sus compras.
Es posible que los SUV no vayan a sufrir el ataque que han vivido los diésel en los últimos años y que comenzó tras destaparse un escándalo, una manipulación en los procesos de homologación de emisiones.
Lo que sí está claro es que esta, lejos de ser una moda pasajera, es una tendencia que seguirá creciendo en los próximos años. Basta un dato: en 2009 los SUV apenas suponían un 7% de las ventas en Europa, en 2018 ya habían alcanzado una cuota del 36%, uno de cada tres coches vendidos. En 2021 se espera que los SUV supongan un 40% de las ventas.










