Bielefeld, la ciudad que no existe
Los alemanes no son famosos por su sentido del humor particularmente, se los tiene como personas severas, eficientes en lo suyo y nadie supondría que desde el gobierno hasta una ciudad entera se reirían de sí mismos al punto de darle al hecho trascendencia mundial y con eso ganar dinero, (que por algo son alemanes).
La Conspiración de Bielefeld es un sarcasmo acuñado en 1994 y que con Internet se volvió aún más popular. La ‘broma’ consiste en sostener la inexistencia de una ciudad de 300.000 habitantes en el estado de Renania del Norte-Westfalia.

La teoría conspiratoria surgió el 16 de mayo de 1994 como un mensaje en el grupo de noticias de talk.bizarre cuando un estudiante de informática llamado Achim Held publicó un breve mensaje en Usenet “Bielefeld? No existe tal cosa”. Al parecer, Held acababa de enterarse de la ciudad por primera vez en una fiesta y resultó que no era la única persona que no lo sabía.
El mensaje se viralizó pero a principios de la década de 1990 no se extendió más allá de las fronteras del país. Con el tiempo y como un argentinismo, el ‘no existe’ para desmerecer algo se transformó en una literalidad que debió ofender a los locales y los hizo trascender.
El humor de Merkel
Con el tiempo la teoría de que la ciudad era un espejismo fue creciendo en las redes y se hizo cada vez más grande, y ahora la ciudad puede ser una ilusión creada por una organización inventada llamada SIE con ayuda de la agencia de inteligencia israelí Mossad, o incluso con la ayuda de extraterrestres, en cuyo caso están utilizando la universidad de Bielefeld para ocultar su vehículo espacial, como aseveran miles de estudiantes que firmaron una declaración ante notario.

Incluso la canciller Angela Merkel de quien nadie podría esperar una humorada hizo un chiste después de una visita a la ciudad en 2012, diciéndole al público en Berlín “así que sí, Bielefeld existe, yo estuve ahí”. Los bielefeldinos (si así fuese el gentilicio) no se molestaron para nada con la trascendencia de la humorada y terminaron por convertirla en ese atractivo turístico que no tenía.
Este año la compañía de marketing Bielefeld Marketing GmbH lanzó un concurso reservado para ciudadanos alemanes en los que se debía probar con cualquier evidencia que Bielefeld no existía. El ganador se llevaría un millón de euros pero tenía que superar el escrutinio de los organizadores del concurso. Y aunque estos dijeron que estaban un 99.99 % seguros de que podrían refutar cualquier evidencia, aquel que pudiese demostrar que la ciudad no existía tendría la oportunidad de ganar ese millón.
Durante dos semanas se presentaron pruebas de la inexistencia de Bielefeld (en realidad se trató de una gran exhibición de imágenes de la región alguna hábilmente trucadas).

“Si nadie puede refutar que existimos, el asunto está claro: entonces nos despediremos de la conspiración de Bielefeld, en buena forma y junto con su creador, Achim Held”, anunció la alcaldía a través de su vocero pero no queremos estropear la diversión de nadie. “Después de todo, podría convertirse en millonario si no existimos”, dijo en ese momento.
La ciudad verde
En los últimos diez años el valor agregado bruto anual de Bielefeld subió un 24% (12.8 mil millones de euros) y el número de empleos fijos en un 20% (158.000).
Además se dice que es una de las ciudades más verdes de Alemania. Los habitantes califican la calidad de vida allí por encima del promedio. El bosque de Teutoburgo está a las puertas. El Bielefelder puede caminar a través de 4.800 hectáreas de bosque y más de 762 kilómetros de senderos, sin salir de la ciudad.
“Y si todas las cifras de crecimiento son solo una ilusión, ¿cómo se explica eso a los 38.000 estudiantes (más el 54% desde 2009) que están sentando las bases de su carrera profesional en esta ciudad”, dijeron en la Alcaldía antes de lanzar el concurso detrás del cual estaban las empresas líderes Bielefeld Marketing GmbH y la agencia de publicidad Bielefeld Medium.

La primera es responsable del mercadeo de la ciudad para el centro de la región de Ostwestfalen-Lippe y lidera el proceso de marca de la ciudad, por el cual el Premio de la Marca Alemana 2017 y el Premio de la Marca Cultural Europea se presentaron en 2018.
Mientras que Medium se especializa en comunicación para pequeñas y medianas empresas , diseño corporativo, estrategias de contenido, publicación corporativa y marketing comercial quienes supieron sacarle provecho al humor popular alemán y convertir a su ciudad en un destino del que cualquier viajero puede decir “no existe, pero yo estuve ahí”, como hiciera la canciller Merkel.










