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Semana de definiciones para el municipio de Miraflores

El gobierno remitió fondos para comenzar a cancelar deudas salariales. Legisladores evaluarán la situación para determinar si avanzan con el pedido de intervención.

Los próximos días serán clave para determinar lo que ocurrirá con el municipio de Miraflores, que desde hace semanas es noticia producto del caos institucional que transita por destituciones y renuncias de autoridades de primera línea que se suman a una presión social que sitúa a la comuna en un punto de ebullición.

Las opciones que se analizan por estas horas son la de ver si el edil Raúl Pereyra, que asumió la Presidencia del Concejo, cuenta con las espaldas suficientes y el respaldo de la administración provincial para sostener la gobernabilidad para lo que resta del mandato; de no ser así, y en caso de profundizarse el descontento generalizado en esa ciudad, seguramente Diputados avanzará con el pedido de intervención.

Néstor Amarilla fue destituido del cargo de Intendente de Miraflores.

Es que el último miércoles ingresó en el Parlamento el proyecto remitido desde la Gobernación por el cual se propicia designar un interventor ante la crisis institucional. En la sesión de ese día, la iniciativa no logró reunir el acompañamiento de los dos tercios del total de diputados para ser tratada sobre tablas, por lo que se decidió su pase a la Comisión de Asuntos Constitucionales.

Ese espacio de la Legislatura se reunirá hoy para evaluar la iniciativa pero, se descuenta que antes de tomar una determinación tenderán canales de comunicación con actores locales para conocer la actualidad de la comuna. Es que desde la Secretaría de Municipios y Ciudades aseguraron que se realizaron transferencias los últimos días hábiles de la semana pasada que serían destinados a comenzar a regularizar las deudas salariales, que se entienden son clave para recuperar el orden institucional.

En caso de que todo comience a normalizarse, para la mayoría de los legisladores no tendría demasiado sentido encaminar el pedido de intervención, teniendo en cuenta que falta poco más de un mes para que se desarrollen los comicios de esa comuna y además tampoco queda mucho tiempo del mandato para estos ediles.

MESES COMPLICADOS

Como se sabe, el contexto en ese punto de El Impenetrable no era el mejor desde el año pasado, atrasos salariales, reclamos a la comuna y las consecuencias de la política económica nacional que se sienten con más fuerza en los sectores alejados de los centros urbanos hacían un cóctel que abría las puertas a una crisis social. Lo cierto es que la bronca y el estupor por el femicidio de la adolescente María Moreira reavivaron otras demandas locales e hicieron que organizaciones comunitarias alzaran la voz para pedir la renuncia tanto de autoridades del Ejecutivo local como de instituciones de estructura judicial y policial, las que señalaron que no actuaron con la premura necesaria para evitar el crimen.

En ese hervidero, el intendente Néstor Amarilla quedó en el ojo de la tormenta y avanzó con un pedido de licencia para descomprimir los reclamos, el que no tuvo el acompañamiento del cuerpo deliberante que se inclinó por su destitución.

Así las cosas, tomó las riendas de la comuna el presidente del Concejo Javier Fariña, que cual Argentina de fines de 2001 duró en el cargo un suspiro. En la línea sucesoria seguía Raúl Pereyra, que juró como titular del cuerpo deliberante y ante la ausencia del intendente está a cargo de la comuna, edil que aguarda sortear esta coyuntura. Desde el Gobierno priovincial señalaron que profesionales contables y abogados llegarán en los próximos días para colaborar con autoridades locales.