El deterioro de los ecosistemas
La biodiversidad está disminuyendo a un ritmo sin precedentes en todo el planeta, y la tasa de extinción de especies se está acelerando, mientras aumentan las probabilidades de graves impactos en poblaciones de todo el mundo. Así lo advierte el último informe de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas que, en los últimos días, recobró actualidad a raíz de los incendios que provocan serios daños en el Amazonas, el mayor bosque tropical de la Tierra.
Los expertos que integran la Plataforma Intergubernamental remarcaron que la salud de los ecosistemas de los que los seres humanos y todas las demás especies dependen se está deteriorando a una velocidad nunca antes vista. “Estamos erosionando los cimientos de las economías, los medios de vida, la seguridad alimentaria, la salud y la calidad de vida en todo el mundo‘, Robert Watson, presidente del organismo intergubernamental que evalúa el estado de la biodiversidad y de los ecosistemas en todo el planeta.
Por su parte, la bióloga argentina, Sandra Díaz, integrante del grupo de científicos que presentó en París el informe de la Plataforma Intergubernamental, sostuvo que los efectos del cambio climático serán cada vez más importantes. Según la experta, el avance sobre bosques para transformarlos en tierras de uso agrícola, la creciente contaminación ambiental, así como la caza y la pesca sin control son algunos de los múltiples factores que atentan con la biodiversidad e influyen, directa o indirectamente, en el cambio climático. La bióloga destaca que todas las personas tienen derecho a disfrutar de los beneficios de la naturaleza, por eso es importante llamar la atención sobre el problema de la pérdida que sufre la biodiversidad, un problema que -explica- requiere de soluciones integrales. En ese sentido, señala que si bien los problemas son ambientales, la solución de raíz es socioeconómica, cultural, política e institucional. “Los datos científicos indican que la naturaleza está mal y si seguimos así, todo estará peor”, advierte la investigadora.
Cabe recordar, por otra parte, que el informe de los científicos reconoce que no es demasiado tarde para actuar, pero advierte que las medidas para atenuar el impacto deben adoptarse sin demoras, en todos los niveles, desde lo local hasta lo global. “A través de un cambio transformador, la naturaleza todavía puede ser protegida, restaurada y aprovechada de manera sostenible, esto también es clave para cumplir la mayoría de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Por cambio transformador, nos referimos a una reorganización sistémica, que considere los factores tecnológicos, económicos y sociales, incluidos paradigmas, objetivos y valores‘, señaló el presidente a Plataforma Intergubernamental, Robert Watson.
El informe fue elaborado por 145 expertos de 50 países a partir de datos recolectados en los últimos tres años. El trabajo evaluó los cambios en las últimas cinco décadas a través de un panorama completo de la relación entre las vías del desarrollo económico y su impacto en la naturaleza. Según explicaron los autores, está basado en la revisión de alrededor de 15.000 fuentes científicas y gubernamentales, y, por primera vez en gran escala, considera el conocimiento indígena y local, en particular sobre temas relevantes para los pueblos indígenas y las comunidades.
‘La diversidad dentro de las especies, entre las especies y de los ecosistemas, así como muchas contribuciones fundamentales que derivamos de la naturaleza, están disminuyendo rápidamente, aunque todavía tenemos los medios para asegurar un futuro sostenible para las personas y el planeta‘, dijo la bióloga Sandra Díaz, tras recordar que alrededor de 1 millón de especies de animales y plantas están ahora en peligro de extinción en el planeta.
Los científicos coinciden en señalar que los ecosistemas, las especies, las poblaciones silvestres, las variedades locales y las clases de plantas y animales domesticados se están reduciendo, deteriorando o desapareciendo en distintos rincones del planeta, como resultado directo de la actividad humana.
El informe señala también que, desde 1980, las emisiones de gases de efecto invernadero se han duplicado, y por eso las temperaturas globales promedio se han elevado en al menos 0.7 grados centígrados. Aunque existen ciertos avances en los esfuerzos para conservar la naturaleza e implementar políticas que alienten su cuidado, el informe advierte que los objetivos globales para preservar la naturaleza no podrán alcanzarse si se sigue actuando como hasta ahora, y que las metas para 2030 y más allá sólo se lograrán a través de cambios económicos, sociales, políticos y tecnológicos.










