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EEUU: Portland es el foco de un país profundamente dividido

La demostración de la ultraderecha realizada el sábado en esta ciudad de gran tradición progresista y de izquierda no tuvo grandes escenas de violencia, aunque hubo escaramuzas al final y la policía detuvo a muchos manifestantes de ambos bandos.

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Además de la contramanifestación llamada por los militantes de Antifa, en la ciudad se vieron numerosas expresiones de rechazo a la incursión de los supremacistas blancos.

   Portland, 18 (Reuters y AFP) - Tanto la izquierda como los ultraderechistas se autoadjudicaron la “victoria” después de una manifestación publicitada durante mucho tiempo que tuvo a esta ciudad de Oregón como escenario.

   Los funcionarios de la ciudad se sintieron aliviados de que la reunión de miles de manifestantes de extrema derecha y la contramanifestación de organizaciones antifascistas no resultara en choques tan violentos como se temía. Hubo decenas de arrestos y la policía confiscó spray pimienta, escudos, garrotes y otras armas a medida que los contingentes de la ultraderecha ingresaban en la ciudad. Pero con el uso de barreras y cierres de puentes, y permitiendo que un gran contingente de ultraderechistas se fueran cuando lo pidieron, las autoridades pudieron mantener a los bandos separados.

   Joe Biggs, organizador de la reunión que contó con los Proud Boys, los Patriot Prayer, Three Percenters y otros grupos de extrema derecha venidos desde todo el país, dijo que “logramos nuestro objetivo de llamar la atención sobre los antifascistas”, conocidos como Antifa, que convocaron la contramanifestación para rechazar la presencia de los supremacistas blancos en su ciudad.

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“Estoy agradecido de que esto haya sido en gran medida un evento pacífico”, dijo el alcalde Ted Wheeler. “Nos preparábamos y planificamos para el peor de los casos”.

   El presidente Donald Trump tuiteó durante la madrugada del sábado que “se considera nombrar a Antifa como organización terrorista”. No quedó claro qué quería decir, porque no hay un mecanismo para que el gobierno de EEUU declare a una organización nacional “grupo terrorista”. Además, fue mal visto que el presidente condenara anticipadamente a un grupo local que rechaza una acción que podía ser considerada provocativa por parte de grupos foráneos. “Habló sobre Portland, dijo que estaba mirando a Antifa. Eso es todo lo que queríamos”, dijo el ultraderechista Biggs.

   Eric K. Ward, director ejecutivo del Western States Center con sede en Portland, dijo que la manifestación de la derecha fue un fracaso. “Portland ganó hoy, y los líderes de extrema derecha como Gibson y Biggs perdieron”, dijo. El Western States Center es una ong que promueve la democracia inclusiva y la transparencia de las instituciones. Ward hizo notar que “los grupos de Biggs interrumpieron una concentración planificada para cinco horas después de solo una hora, y se fueron. A la coalición nacionalista blanca de extrema derecha que llegó a Portland se les negó lo que buscaban crear, que eran disturbios civiles en gran escala”, dijo.

   Wheeler, alcalde de Portland, dijo que Biggs y cualquiera que defienda el odio o la violencia “no son bienvenidos en Portland. No lo queremos aquí. Punto”. Relacionó las manifestaciones con “el ascenso del movimiento nacionalista blanco” y una creciente sensación de miedo en el país. “Portland, siendo una comunidad muy progresista, siempre estará en la zona cero de esta batalla, o cerca de ella”. Más de dos docenas de agencias policiales locales, estatales y federales, incluido el FBI, fueron destacadas en la ciudad para la concentración de la ultraderecha.

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